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domingo, 2 de junio de 2024

El Puente

 El Puente


Fábula

Los 2 hermanos vivían en gran armonía, cada uno tenía una granja, separada por un río, era herencia de los padres, que ya habían fallecido, hacía varios años y después de vivir en una buena vecindad por mucho tiempo y gozar de la unión familiar, un día entraron en conflicto, siendo esta la primera desavenencia en toda sus vidas, ya que la pasaban bien en sus reuniones y festejos en la que celebraban juntos, cuanto había que celebrar, después de las faenas diarias se juntaban y a pesar del cansancio, daban una caminata juntos platicando y riendo, los hermanos se querían mucho y compartían con lo que les daba la granja.
Hasta que un día, tuvieron un malentendido del que pasaron al cambio de palabras fuertes y a los insultos, terminando así con la armonía y después hubieron semanas de total silencio.
Una mañana tocaron a la puerta de la casa del hermano mayor, este abrió la puerta y se encontró con un hombre que llevaba una caja de herramientas de carpintero en la mano, que le dijo:
- Amigo buenos días, estoy buscando trabajo, quizá tenga un pequeño trabajo que yo pueda hacer.
- Si (dijo el granjero) claro que tengo un trabajo para Ud.
- Ve la granja que esta al otro lado del río ? bueno, en realidad, es de mi hermano menor, nos peleamos y no puedo soportarlo.
- Ve aquella ruma de tablas, quiero que construya una cerca, bien alta y a lo largo del río, para no volverlo a ver, nunca más.
- Bien (dijo, el carpintero) creo que quedara satisfecho con mi trabajo.

Mientras el carpintero se quedaba trabajando, el granjero, que precisaba ir a la ciudad, aprovecho el día.
El carpintero trabajo todo el día y ya anochecía, cuando termino la obra, justo en ese momento, regreso el granjero y al ver la obra terminada, quedó sorprendido, no había ninguna cerca, en cambio, había un puente, un hermoso puente que unía las dos orillas del río, un bello puente, el granjero estaba molesto, furioso y le dijo al carpintero:

Moraleja- Ud es un atrevido, ha construido un puente, después de todo lo que le conté.
Sin embargo las sorpresas no terminaban allí, al mirar hacía el puente, el granjero vio que su hermano lo cruzaba corriendo y con los brazos abiertos, por un instante quedo perplejo, inmóvil, de pronto un impulso lo obligó a correr hacía su hermano y se encontraron y se estrecharon en un fuerte abrazo, mientras el carpintero cogió su caja de herramientas y partió, para seguir su camino.

El hermano que lo contrató al notar que el carpintero se iba, le dio el alto y le pidió que se quedase unos días, el carpintero le respondió:
- Me encantaría quedarme, pero, desgraciadamente tengo muchos otros puentes que construir.

Muchos de nosotros podemos construir nuestro propio puente o tal vez necesitamos un carpintero para poder acercarnos a aquellos con los que se rompió el contacto.

Anonimo

sábado, 1 de junio de 2024

El árbol de los problemas

  El árbol de los problemas


Cuentos cortos


Un granjero contrató a un carpintero para hacer unos arreglos en la vieja casona, puertas, escaleras y tejado y en el granero, en las rejas y corrales que ya por antiguas necesitaban ser reparadas y pintadas.
Muy puntual en la mañana comenzó su trabajo, fue un duro primer día, tuvo algunos problemas, su sierra eléctrica se daño y ahora al retirarse, su viaja camioneta no arrancaba, se irritó in poco; le ofrecí llevarlo al pueblo, ya que necesitaba hacer algunas compras, me acepto muy agradecido.
Viajamos en silencio y al llegar me invitó a conocer a su familia, bajamos caminamos rumbo a la puerta, pero a medio camino había un árbol y se detuvo, se acercó al pequeño árbol y con las manos poco las puntas de las ramas, después seguimos rumbo hacía la puerta de la casa, cuando de pronto se abrió la puerta y ocurrió una sorprendente transformación, su cara estaba plena de felicidad, alegría y sonrisas, abrazó a sus dos pequeños hijos, le dio un beso a su esposa, me los presentó y luego me despedí, el carpintero me acompaño hasta el auto y cuando pasamos cerca del árbol y con mucha curiosidad el pregunté porque había tocado las puntas de las ramas del árbol y me contestó:
- Ah, ese es  es el árbol donde dejo los problemas.
- Se que no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa es segura, ellos no pertenecen a la casa ni a mi esposa, ni a mis hijos, así que al llegar, simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa, después al salir, al día siguiente para el trabajo los recojo otra vez y continuo mi día, lo divertido es que cuando salgo en la mañana a recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior.

Anónimo

Los 3 consejos

 Los 3 consejos

Relato corto



Una pareja joven, recién casados y muy pobres y con ansias de superar, vivían en un pueblo donde los jóvenes marchaban a buscar trabajo a otras comarcas.
El joven esposo, un día le hizo una propuesta a su esposa
- Querida voy a viajar, quiero buscar un empleo y trabajar, obtener algún beneficio y luego retornar para darte una vida más cómoda y digna, no se cuanto tiempo voy a estar ausente, pero te pido solo una promesa, que seas fiel a mi, pues yo seré fiel a tí.
Al día siguiente partió en busca de un futuro mejor, camino durante varios días, sin encontrar el trabajo que buscaba, hasta que un día llegó a una hacienda y encontró un aviso pidiendo un ayudante, se acercó y solicitó el puesto el puesto al dueño, quién lo aceptó; el joven pidió hacer un trato con su nuevo jefe y este lo aceptó, y el joven le propuso:
- Déjeme trabajar por el tiempo que quiera y cuando yo desee retirarme, ud, me libera de mis obligaciones, yo no quiero recibir mi salario por ese tiempo, le peido que lo coloque en una cuenta de ahorros, hasta el día que me vaya, ese día ud. me paga todo el dinero que yo haya ganado.
Estando de acuerdo ambas partes, aquel joven trabajó 20 años sin vacaciones ni descanso.
Al culminar aquel tiempo se acercó a su patrón y le dijo:
- Patrón, ya quiero regresar a mi casa y quiero mi dinero.
A lo que el patrón le respondió.
- Muy bién, hicimos un trato y voy a cumplirlo, solo que antes quiero hacerte una pregunta ... ¿esta bién? ...
El joven contestó:
- Dígame ud.

El patrón le dijo:
- Yo te doy tu dinero y tu te vas, o te doy tres consejos y no te doy tu dinero, si te doy el dinero no te doy los consejos y viceversa ... vete a tu cuarto y piénsalo y después me das la respuesta.

El joven, que ya no era muy joven, lo pensó durante dos días y buscó al patrón y le dijo:
- Quiero los tres consejos.
El patrón le recordó.

- Si te doy los tres consejos, no te doy el dinero.

y el joven le respondió:
- Quiero los consejos.
El patrón entonces le aconsejó.
- Nunca tomes atajos en tu vida ... los caminos más cortos y desconocidos te pueden costar la vida.
- Nunca seas curioso de aquello que represente el mal ,.. pues la curiosidad por el mal, puede ser fatal.
- nunca tomes decisiones en momentos de odio y dolor ... pues puedes arrepentirte cuando ya es demasiado tarde.
Después de darle los consejos el patrón le dijo al joven:
- Aquí tienes 3 panes, dos para comer durante el viaje y este que es el tercero es para que lo compartas con tu esposa cuando llegues a tu casa.
el joven emprendió su viaje de regreso a su casa, después de veinte años apartado de su esposa a la que el amaba tanto.
En el camino encontró a una persona que lo saludó y le preguntó:
- Para donde vas?
Y el le respondió:
- Voy para un camino muy distante, que queda a más de veinte días de caminata por esta carretera.
La persona le comentó:
- Joven, este camino es muy largo, yo conozco un atajo, con el cual llegarás en pocos días.
El joven contento comenzó a caminar por el atajo, cuando se acordó del primer consejo, entonces volvió a seguir por el camino normal; días después supo que el atajo lo llevaba a una emboscada.
Después de varios días de camino encontró una posada donde poder hospedarse, pagó la tarifa del día y después de tomar un baño se acostó; en la madrugada escuchó un grito aterrador y se levantó asustado de un salto y se dirigió a la puerta para ver lo que pasaba, en ese momento se acordó del segundo consejo y regresó a su cama y se acostó para seguir durmiendo.
A la mañana bajo a tomar café y el dueño de la posada el preguntó si había escuchado el grito y le dijo que si había escuchado, a los que el dueño le preguntó si no había tenido curiosidad y el le contestó que no, que no había tenido curiosidad, a lo que el dueño le respondió:
- Usted es el primer huésped que sale vivo de aquí, pues mi único hijo tiene crisis de locura, grita durante la noche y cuando el huésped sale, lo mata y lo entierra en el quintal.
El joven prosiguió su largo camino, ansioso por llegar a su casa y después de mucho días y noches de caminata, ya al atardecer, vio entre los árboles, humo saliendo de la chimenea de su pequeña casa, se fue acercando y vió la silueta de su esposa, estaba anocheciendo, pero alcanzó a ver que ella no estaba sola, se acerco un poco más y vió que ella tenía sobre su regazo a un hombre al que le acariciaba la cabellos, al ver esta escena su corazón se lleno de odio y amargura y decidió correr al encuentro de los dos y matarlos sin piedad, al apresurar los pasos, de pronto recordó el tercer consejo, entonces se paro y reflexionó y decidió dormir, allí mismo y tomar una decisión a la mañana siguiente, al despertar, ya con la cabeza fría, pensó "no voy a matar a mi esposa y en volveré con el patrón y le pediré que me acepte en el trabajo nuevamente, pero antes, quiero decirle a mi esposa que siempre le fui fiel".
Se dirigió a la puerta y tocó, cuando la esposa abrió y lo reconoció se colgó de su cuello y o abrazó afectuosamente, el trató de quitársela de encima, pero no pudo y le dijo:
- Yo te fui fiel y tu me traicionaste.
Ella espantada le respondió:
- ¿Como? yo nunca te traicioné, te espere durante 20 años.
El joven incrédulo, le pregunto:
- ¿Y quién era ese hombre que acariciabas ayer por la tarde?
Ella le contestó:
- Aquel hombre es nuestro hijo, cuando te fuiste descubrí que estaba embarazada, hoy él tiene 20 años de edad.
Entonces, el marido entró en la casa, conoció a su hijo y lo abrazó y les contó toda su historia, mientras su esposa preparaba la cena, él joven saco el último pan y después de la Oración de Agradecimiento, con lagrimas en los ojos, de la emoción, partió el pan y al abrirlo, se encontró con todo el dinero, el pago de sus 20 años de trabajo y fruto de sus ahorros.
Muchos creemos que los atajos queman etapas y nos ayudan a llegar más rápido, lo que no siempre es verdad; muchas veces somos curiosos, queremos saber de cosas, que ni nos dan respeto, ni nos trae nada bueno; otras veces reaccionamos movidos por el impulso en momentos de rabia y después tardíamente nos arrepentimos.
Anonimo

Tres monedas de oro

   Gratitud: tres monedas de oro

Fabula



Había un rey que recorría los vastos valles, preocupado por los tiempos terribles que habian pasado, hubo guerras, sequías, plagas y mientras cabilaba buscando soluciones llegó a una humilde cabaña y al no encontrar a nadie llamó a viva voz:

- ¿Quién vive aquí?
Al acercarse un campesino le ordenó que trajera agua para sus caballos, orden que acepto de muy buena gana el campesino y ademas con una amplia sonrisa, el rey se sorprendió al ver al campesino con tan amplia sonrisa y en su mirada mostraba un brillo especial y en su actitud se manifestaba una alegría natural al servir, el rey muy curioso le pregunto:

- ¿ Eres un hombre feliz, acaso no tienes ninguna necesidad insatisfecha ?
El campesino le contesto:

- Cada día trae sus propios afanes y lo verdaderamente importante es vivir intensamente la eternidad.
El rey confundido cuestionó.

- ¿ Y que es la eternidad ?
La respuesta fue:

- El presente.
El rey extrañado preguntó:

- Me podrías explicar que es el presente ?
- Lo único que poseemos, el pasado ya se fue y el futuro depende de lo que hoy seamos capaces de realizar, además nadie nos puede asegurar que pasará mañana; trato de vivir intensamente el día de hoy y al final del día le doy gracias al Señor por la oportunidad que me concedió al existir, le aseguro que si muriera esta noche, lo haría en paz, no por lo que he hecho, pues creo que aún puedo realizar tareas y de mejor forma; pero las  que realice el día de hoy las hice con pasión, trabaje intensamente, disfrute de mi familia, les dije a los seres que amo que los amo e intente demostrárselo con mis atenciones y respeto y puedo dormir finalmente en paz, porque todo lo viví intensamente absorbiendo mi eternidad, el presente en el que vivo; nadie puede regresar al pasado a hacer lo que dejó de hacer, en cambio tengo la oportunidad cada segundo de mi existir para dejar a cada paso un ayer grato que recordar, no un remordimiento de lo que debí haber hecho y si ayer me equivoque hoy tengo la oportunidad de aprender y corregir mi error, si debo pedir perdón lo hago sin reparo alguno, si nada puedo hacer asimilo mi equivocación y pido perdón a Dios y continuo mi camino sin sentimientos de culpa.
El rey sorprendido preguntó una ves más:

- ¿ Cuanto ganas al año campesino ?
- Tres monedas de oro.
- ¿ Que haces con ellas ?
- Con una vivo, la otra la ahorro y la tercera la devuelvo.
- Entiendo las dos primeras ... pero la otra ¿ a quién la devuelves ?
- A mis padres, es una forma de agradecerles por haberme dado la vida.
- ¿ Acaso ellos fueron buenos padres ?
- No los puedo juzgar, lo único que puedo hacer es agradecérselos, por que sin ellos yo no hubiera existido.

El rey asombrado se bajó de su caballo y le dijo que lo necesitaba para que lo ayude a gobernar, el campesino  le dijo
- No puedo ayudarlo, aqui tengo mucho trabajo y si yo no estoy  los animales de la granja se van a morir y los campos de van a podrir y mi familia va a quedar abandonada,
- No te prepocupes, eso tiene arreglo, vamos a mandar equipos de trabajadores para que se encarguen de todo, mientras que tu me vas a ayudar a gobernar.

Anónimo

domingo, 19 de diciembre de 2021

La hija adoptiva

La hija adoptiva

La hija adoptiva
















Las costumbres antiguas mandan que las mujeres como en todos los pueblos de la zona tienen que ayudar a los hombres en el campo y además se encargan del trabajo doméstico, en este caso ellas solas, sin ayuda, el hombre se rompe los lomos en su trabajo y las mujeres están aleccionadas para ayudar al marido en el campo y atender la casa, a los niños y obedecer al marido.

Una casa en el campo ... era una de las más pequeñas del pueblo, era un mini rancho y estaba a la salida del pueblo, era de propiedad de la familia Vargas-Centeno, en la que habían nacido todos los hermanos de Martha y allí habían fallecido su madre, el terreno que circundaba la casa estaba abandonado, no sembraba nada, el terreno donde antes se sembraban papa, camote, olluco entre otros productos ahora estaba vacío, solo crecía hierbas, estaba seco, baldío, su padre aprendió a manejar autos, viajó a Lima para obtener su Licencia de Conducir, desde hacía mucho tiempo se desempeñaba como ayudante en un camión que transportaba los productos agrarios de la zona a Lima y pasó a ser el chofer auxiliar, reemplazante del titular, mayormente cuando este se emborrachaba y se quedaba dormido, el sueño le durante más de 12 horas, nada lo despertaba y si intentaban hacerlo, emitía gruñidos y renegaba a mas no poder y se volvía a quedar dormido; la carga cotidiana y mayoritaria era la papa, algo de camote, aparte de otros productos de las chacras cercanas que de vez en cuando le encargaban que lleve a Lima, el destino final era el Mercado Mayorista de La Parada de Lima donde tenían a un comprador fijo, un vendedor mayorista.

Walter Vargas, el papá de Martha tuvo un accidente un día en que acomodaba los sacos de papas en el camión, cayó de lo alto de la tolva y se golpeó la nuca, muriendo en el acto; su madre falleció a raíz que le surgió un tumor maligno en el vientre, que se convirtió en un cáncer peritoneal, complicando el estómago, el tumor nunca dejó de crecer, invadiendo intestinos y páncreas, este cuadro se complicó más, cuando el cáncer hizo metástasis y se generalizó, distribuyendo las células malignas por todo el cuerpo, en ese momento los médicos ya no pudieron hacer nada, falleciendo en poco tiempo, los familiares de Martha se hicieron cargo de todos los gastos con ayuda de los vecinos, como sucede en casi todos los pueblos del Perú, menos en las ciudades grandes como Lima.

Eran una familia muy pobre, de escasos recursos, la casa donde vivían no guardaba calor, era muy fría, todo el tiempo, el frío siempre los acompañaba, eran 6 hermanos casi de las mismas edades, se llevaban aproximadamente por 1 año, ella, Martha, era la última y la única mujer, su madre no se abasteció nunca para atenderlos; los hermanos se fueron alejando conforme iban consiguiendo parejas y formando familias.
Al igual que sus hermanos, Martha solo logro estudiar la primaria en el único colegio que había en la zona, para eso tenía que levantarse muy temprano, ayudar a su mamá en algunas cosas, tomar desayuno y después, salía y acompañada de varios niños y niñas del pueblo se encaminaban rumbo al colegio, tenían que caminar 1 kilómetros para llegar hasta el pueblo vecino de San Juan, donde estaba ubicado el colegio; su infancia y la pubertad la pasó ayudando a su mamá en el cuidado de la casa, atendiendo a sus hermanos, lavando ropa, a veces cocinaba lo poco que había para comer, no terminó el 5to. grado, es allí cuando se puso a trabajar fuera de casa vendiendo cosas o limpiando casas de los vecinos o cuidando niños, para poder ayudar a su familia; lo que ganaba lo entregaba a su mamá para cubrir en parte los gastos familiares, sin embargo, no alcanzaba, Martha nunca tuvo para si un regalo por su cumpleaños o por Navidad, ni nada de nada.

El embarazo (2)

Pasaron los años y conforme Martha crecía, fue convirtiéndose en una hermosa y atractiva mujer, había llegado a los 18 años, ahora vivía sola, sus padres habían fallecido y asumió su responsabilidad frente a la casa, la mantenía ordenada y limpia, bien cuidada y arreglada y Martha era muy querida por los vecinos, trabajaba en todo lo que podía encontrar, el asunto era conseguir dinero para mantenerse, para poder sobrevivir.
Aunque salía poco, si recibía a sus amigas y amigos, los chicos y chicas de la zona y ellos llevaban de todo un poco, bebidas, algo de comer, música y se reunían de 6 a 10 personas, inicialmente solo la visitaban sus familiares y algunas amigas cercanas y excompañeras del colegio y solo eran los sábados y los domingos en que pasaban a saludar, después se fueron a costumbrando a pasar por la casa de Martha por alguna razón especial, un cumpleaños o cualquier otro asunto o celebración importante, incluso sin motivos aparentes, se había hecho costumbre pasar por la casa de Martha.
Uno de los amigos que vivía en el mismo pueblo Javier Poma llevó un día a su primo que había llegado de Lima, era sobrino de un comerciante de la zona, a José Luis le gustaba viajar para divertirse, se hicieron a amigos fácilmente, José Luis comenzó a frecuentarla, paraba casi todo el día con Martha, juntos iban a caminar por el campo, era una zona rural y no había centros de diversión como en Lima.
Martha y José Luis, su amigo de Lima salían a pasear y se perdían por un buen rato, después de 2 o 3 horas regresaban riéndose y jugando, pasaban a la casa y tomaban y comían algo de las cosas que José Luis llevaba cada vez que la visitaba, luego venían los arrumacos; pocos días después José Luis regresó a su casa de Lima, un mes después Martha empezó a preocuparse, aunque su regla mensual era irregular, pero al saber que había tenido sexo, se preocupó y fue a consultar con una vecina, una señora mayor que ella, podía ser su madre, Paula Huamán, que tenía 5 hijos, ella conocía bien cuáles eran los síntomas del embarazo; además era la partera del pueblo, ella se dio cuenta, con solo verla, que Martha estaba embarazada, mas aún por los detalles que le narró.
Estaban en invierno y cada vez el frío era más fuerte, pero el frío que sentía Martha era más intenso, además le fastidiaba el embarazo; Martha sufrió mas por el sentimiento de culpa, la soledad, la precariedad, que por el embarazo mismo, fueron 9 meses de lamentaciones, de incomodidad, lo que causó que comenzara  a odiar a su barriga que cada día le crecía más y mas y como mayormente pasaba la noche sola, la soledad fue incrementando su descontento, conforme pasaban los meses la barriga le crecía y crecía su odio, su rencor y el rechazo a su embarazo por la incomodidad que le causaba y al no tener alguien que la acompañara sobre todo en las noches en que la soledad se acrecienta la soledad.
Pasó por muy graves problemas de dinero, dejó de trabajar, gastó todos sus ahorros, al final consiguió algo de ayuda; la vecina Julia Ocrospoma le alcanzaba los alimentos, fue de gran ayuda, un ángel para Martha, después llegaron las nauseas, dolores en la cintura, dificultad para dormir, para caminar y sobre todo para hacer sus cosas.
En el pueblo tenía algunas amigas que la apoyaban, además de alguna familiares, eran ex compañeras del colegio y de trabajo, que ya es bastante; Martha había colaborado con todas las actividades de ayuda y sociales que se realizaban en el pueblo, las amigas al ver que pasaba por malos momentos realizaron algunas actividades para ayudarle.
Como Martha odiaba a su barriga, poco a poco fue odiando al bebe que llevaba en su vientre, esto es sin haberlo visto todavía, sin saber si era hombre o mujer, sin haberlo cargado, sin haberlo parido aún.
Cuando le llego el turno, la vecina Paula la ayudó en el alumbramiento, fue un parto normal, fue una hermosa niña, si, fue mujercita, pero Martha no la miró, no quiso verla, trató de ignorarla; sentía que no la quería, no le nacía el amor maternal.
Habían pasado 9 meses desde la partida de José Luis y de este señor nunca se supo nada.
La vecina Paula se llevó a la bebé a su casa, regresaba a ver a Martha como se iba recuperando, por ratos llevaba a la bebe, más Martha la rechazaba, la vecina conversó con ella y la obligó a dar de lactar a su bebé, después acordaron llevarla a un orfanato.
Paula, conocía los caminos de las adopciones, ya había hecho varios, decidió con Martha entregar a la bebe a un hospicio, varias mujeres del pueblo quisieron ayudar, alguna quiso quedarse con la bebe, pero al final decidieron viajar a Lima, visitaron varios hospicios, cuando se acercaron le comunicaron que no había espacio para una más, en esos tiempos los instituto estaba colmados de niños, habían muchos niños huérfanos y algunos dejados por sus madres para buscar su adopción por familias pudientes, era época de mucha convulsión social, muchos muertos y muchos huérfanos habían dejado regados las acciones terroristas de Sendero Luminoso.
De regreso al pueblo después de las tratativas fracasadas Martha se acordó de una pariente lejana, de Berta Solórzano, era una mujer que vivía en un pueblo cercano y mas grande, tenía más población y la calle central asfaltada, ella tenía una casa propia y grande y allí se quedó la niña.
José Luis no regreso nunca mas.

Prostitución (capítulo 3)

Con su vecina Paula aprendió bastante sobre sexología, sobre todo como debía cuidarse para no volver a quedar embarazada.
Martha solo tenía solo 19 años y había pasado por una gran experiencia, en realidad fue una experiencia muy traumática.
Martha, era una beldad de mujer, de piel color capulí, ni blanca ni morena, pero luminosa, guapa y muy agradable, de cabellos largos, ondulados y negrísimos, lo que llaman negro azabache, cuando se los soltaba se le veía muy sexi, muy sensual, tenía un tipo de belleza femenina especial que atraía a todos los hombres, fue el producto de un mestizaje soberbio, maravilloso, era su tarjeta de presentación, ella lo cuidaba con mucho esmero y con la coquetería propia de las mujeres que se saben bellas, por ello, era tan requerida por los hombres de la región, por su atractivo.  
Después del parto se le veía más bella, más mujer, le aumentaron los glúteos y los senos, sabiéndose más atractiva se animó a usar trenzas francesas que al soltarlos caían sobre sus hombros y cubrían como una sensual cortina sus hermosos senos.
Para disiparse de las penas y de las necesidades, volvió a trabajar para cubrir sus gastos, que se hacían cada vez mayores.
En los días siguientes Martha sentía la soledad con más fuerza y poco a poco fue aceptando todas las invitaciones que le hacían, en algunas ocasiones, si había movilidad viajaban a otros pueblos cercanos, por alguna fiesta o pasaba 2 o 3 días en algún pueblo más lejano, los amigos siempre la apoyaban, sabían que ella no tenía dinero y ella se fue acostumbrando a recibir regalos o dinero en efectivo y después y poco a poco fue pidiendo dinero prestado, algo así como cobrar por su compañía, necesitaba cubrir sus gastos, los amigos veían en ella a alguien que necesitaba ayuda; siempre colaboraban con ella, eran generosos, con ayuda de algunas vecinas realizaba actividades como preparar comidas que ofrecía a amistades y vecinos, pero no faltó algún astuto que se aprovechó para solicitarle algo a cambio por cantidades mayores y ella inicialmente puso reparos, al final aceptó el dinero por una compañía o un tocamiento, después pasó a tener sexo por dinero, los demás amigos se fueron enterando, le entró un poco de ambición, esto se fue agrandando y agravando, su casa comenzó a ser conocida por todos poco a poco se fue prostituyendo, el dinero con condiciones le llegaba con comodidad, los hombres pagaban con gusto, a más dinero más diversión, ella necesitaba el dinero y así cubría sus necesidades, ahora todo se le hacía fácil.
Su fama creció, fue conocida en todo el pueblo y trascendió, tanto que llegaban de pueblos cercanos, muchas veces hombres desconocidos.

Martha llegó a tener fama y pasó a ser una prostituta muy reconocida, dinero no le faltaba, aprendió a ser exigente, esto se lo recomendó uno de los amigos "no seas tonta  Martha, no te metas con cualquiera, busca tíos con billete, nada con misios", Martha siguió el consejo, le iba bien y no ocultaba su profesión, no lo podía ocultar, era la profesión más antigua de la humanidad, la de dar bienestar a los hombres a cambio de un buen pago, ella sabía lo que hacía y lo hacía bien, había aprendido a no aceptar a cualquiera, tenía una lista de exigencias bien marcadas, por lo tanto cobraba bien y ganaba muy bien, era una excelente profesional del sexo, vivía tranquila, su fama creció y los clientes comenzaron a llegar de otros pueblos cercanos para contratar sus servicios, era bien conocida y la recomendaban, solo tenía 1 o 2 clientes por día, había días que no trabajaba, pero al día siguiente ya tenía nuevas visitas, llegó a no importarle los vecinos, se volvió muy independiente.
Con el tiempo Martha comenzó a sentirse mal, tuvo muchos malestares, al verla así, demacrada los amigos se fueron ausentado, una de las vecinas le aconsejó que fuera al medico y este al verla la mando a realizar chequeos a un hospital, tuvo que viajar a Lima, se hospedó en casa de un familiar que ignoraban su pasado y unos días en casa de una amiga, como se fue debilitando, los médicos ordenaron su hospitalización, pasó mucho tiempo internada en el Hospital Hipólito Unanue, allí en uno de los tantos análisis que le practicaron le detectaron el VIH y en poco tiempo se le sumó la tuberculosis y seguidamente a esto, le declararon que tenía anemia, su cuadro clínico se fue complicando, fue desastroso, los médicos dejaron de atenderla y la declararon en estado terminal, incurable y sin posibilidades de sobrevivir, con pocos días de vida, quedando desahuciada y muriendo en poco tiempo.
Fue triste su final porque ni su familia ni las amigas se acercaron a recoger el cuerpo para velarlo y enterrarla en un cementerio, el hospital tuvo que conservar el cuerpo por un tiempo y después de un tramite judicial ordenaron que los restos sean cremados y enterrados en una fosa común. 

La hija de Martha(4)

Berta Solorzano había quedado viuda y recibía una buen pensión por viudez, tenía 2 hijos mayores, pero siempre quiso tener una hija mujer, una niña; ella aceptó a la hija de Martha, pero puso condiciones, la condición era que nunca nadie le dijera quién era su madre; mientras su madre nunca sintió remordimientos, al contrario, ella se sintió libre de una carga que consideraba pesada.
La bautizaron con el nombre de Claudia y creció con la idea que su madre era la anciana Berta Solórzano, quién hizo arreglos para adoptarla y poco a poco fue considerándola como una hija natural y le entregaba todo su amor y la trataba con mucho cariño, la quería demasiado, como si ella la hubiera parido, la había recibido a los pocos días de nacida, la crio hasta que alguna vecina, de las que nunca faltan, chismosa ella, le contó la verdad de su nacimiento; la niña estaba jugando con otra niña de la misma edad y al verla la vecina se acercó. como siempre lo hacía,

- Hola Claudita, Berta es muy vieja para ser tu mamá

- Ella no es tu mamá, 

- Sabes como se llama tu mamá, ¿de donde eres?

Claudia se quedo callada, no sabía que contestar.
Se lo dijo a la niña sin ningún reparo, que Berta no era su madre, ella se quedó paralizada unos segundos, se paró y se recostó contra la pared sin poder comprender, luego reaccionó y fue llorando a su casa:

- Tu eres mi mamá Berta.

Decía que no, que era mentira lo que le había dicho la vecina, entró a la casa, Berta se preocupó, le preguntó que pasó, la niña le narró lo que le había dicho la vecina, Berta solo atinó a consolarla y la apoyó y le dijo:

- No hagas caso hija, claro que eres mi hija.

Pero en el fondo Berta deseaba contarle toda la verdad y quién era su verdadera mamá, más sabía que todavía no era el momento adecuado, era muy niña solo tenía 5 años, recién estaba yendo a la escuela, se quedaron juntas, se pusieron a jugar, con esto la niña se distrajo y se olvido del tema, Claudia ya no salió, pasaron el día charlando de múltiples cosas, tratando de distraerla para que lo olvide lo que le habían contado con muy malas intenciones.

- Quizás cuando sea mayor y pueda asimilarlo bien.
Pensaba Berta

La niña creció, estudió primaria y secundaria y luego buscó trabajo, aunque tenía ciertas comodidades, sin embargo no pudo seguir estudios superiores, en los pueblos pequeños no hay donde, habría que trasladarse a las ciudades más grandes, tenía 16 años y ella quería seguir estudiando, estaba buscando y conversando con sus amigas, se entera que en las ciudades había trabajo y pagaban bien, que podría incursionar en algún negocio si es que ahorraba para ello o estudiar alguna profesión, que la vida era diferente y solo trabajaban 8 horas y descansaban sábado y domingo.
Berta se enteró de la muerte de Martha como vivió sus últimos días, fue terrible y decidió no contarle nada a su hija adoptiva, pasó a ser un secreto que se lo llevaría a la tumba.
La niña no volvió a tener más problemas en su niñez, ni en la pubertad, estudio la primaria en el mismo pueblo y la secundaria en otro pueblo mas grande pero cercano.
Posteriormente estaba en coyuntura de estudiar o trabajar, si estudiaba le gustaba la veterinaria, para lo cual tenia que viajar a Lima, no había otra forma o en su defecto se dedicaría a buscar que trabajar en el campo como toda su familia.

domingo, 17 de octubre de 2021

La reina de la caña

 Hacienda azucarera


Antonio Encinas Carranza


4,000 hombres trabajaban en aquella hacienda del norte, muchos eran trabajadores temporales, también llamados "golondrinos", todos los trabajadores realizaban su trabajo bajo el intenso calor norteño y era mas intenso al medio día, más no podían parar, los mayorales los azuzaban, allí los campesinos solo descansaban al terminar la jornada de 12  y a veces hasta 16 horas en el campo y a pleno Sol, siempre bajo el sol ardiente y al mediodía son cerca de 4 horas donde el Astro Rey calienta mas, suerte tienen los pocos trabajadores que cumplen su faena bajo techo y en otros trajines y así eran explotados todo el tiempo, todos los días, para ellos ya no había tiempo, trabajaban de sol a sol; en esos días estaban en plena zafra y el ingenio azucarero funcionaba a toda maquina las 24 horas del día, la molienda de la caña no podía parar y los hombres en el  campo tenían que cortar la caña lo más rápido posible para alimentar la maquina.
Se levantaban a los 3 de la mañana y a las 4 a. m. tenían que haberse lavado, rasurado, incluso tenían que haber desayunado.
Bueno lavado y rasurado es un decir, porque mayormente no había el agua disponible y al desayuno no se le podía decir que era tal cosa, no era nada decente lo que consumían. luego salían al patio, allí cogían los aperos para la labranza y luego caminaban hacía los campos de caña, donde permanecían todo el día hasta que el sol se ocultaba; esto era peor que en el ejercito donde están cumpliendo un deber o en los penales donde están pagando un crimen, aquí no, aquí era un trabajo, una forma de sobrevivir convertido en explotación, esto era esclavitud, 
Hace 10,000 años se domesticó la caña y desde ese entonces se esclavizó a los trabajadores cañeros, hombres, mujeres y niños.
Los portugueses sacaron hombres de África para venderlos como esclavos  para las haciendas azucareras de todo el mundo.
Fidel Castro mandó a todos los cubanos a trabajar en los campos cañeros sin pagos alguno, eran esclavos del estado, los ciudadanos tenían que cumplir con la patria para eso obligaban a los presos y a los homosexuales a cortar caña sin pago alguno.
Pero la historia que nos atañe sucedió en alguna hacienda del norte del Perú, la explotación en los latifundios es tan común que quizás esta historia se confunda con otras.
Los hacendados compraron esclavos africanos por cientos y los explotaban inhumanamente, vivían en barracas, sin agua y sin luz y los hacían trabajar todo el día, algunos terminaban con las rodillas dobladas y ya no podían seguir, estos o eran abandonados a su suerte, el contrato se anulaba, ya no era responsabilidad del 
Posteriormente enganchaban a gente con problemas económicos, le prestaban dinero que nunca podían pagar y los obligaban a trabajar de por vida, incluso como la deuda no era cancelable los hijos y a veces los nietos seguían debiendo la deuda y también quedaban enganchados.
Romualdo Campos un joven huérfano que no llegó a conocer a sus padres, su madre murió durante el parto, donde no tuvo ninguna ayuda, el padre que era un campesino falleció mordido por una víbora y tampoco recibió ayuda, al bebé lo encargaron a una joven soltera que trabajaba en la hacienda, vigorosa y muy activa, una mujer que parecía haberse hecho sola y era conocida como la Reina de la Caña, de voz alta, reemplazaba al capataz cuando este se ausentaba, consumía el aguardiente de caña tan igual que cualquier otro peón cañero, pero de un gran corazón a ella le entregaron al huérfano y gustosa lo recibió y lo crío, dada su juventud pudo soportar cargarlo y seguir trabajando, poco tiempo después fue asignada a la cocina, favor que logró por su amistad con uno de los capataces.
Todo era sucio, había mucha insalubridad y desprecio por la dignidad humana, donde el maltrato a las mujeres en los campamentos era cotidiano y todos eran cómplices, todos callaban, su silencio era comprado por una botella de cañazo.
María recibió un cuarto de 4 por 4 metros que tuvo que compartir con una pareja de esposos con 2 niños.
María tenía solo 18 años cuando con bastante responsabilidad recibió al niño
En esta zafra le tocó la cocina y andaba llena de hollín, manos, cara y ropa, por más que se sacudía las manos quedaban negras, una vez bañada, acicalada, cambiada y peinada, era esa clase de chicas norteñas de ojos grandes que todos admiran, pero era solo cada vez que podía, siempre estaba despeinada y llena de hollín
María trabajaba en la zafra desde niña, antes acompañaba a sus padres, hasta que quedó huérfana y acudía al único trabajo que había por esas tierras.
El resto del año vive con sus tíos y abuelos y realiza toda clase de labores para ganarse el sustento; hoy día está alojada en un campamento con su hijo, como la mayoría nunca lloró ni se quejó y sabe que cortar caña no es lo más triste del mundo, ella sabe que hay cosas peores; aprendió a defenderse, ahora usa el machete con bastante destreza
Romualdo creció orgulloso y rebelde, muchas veces tuvo que soportar los castigos de rigor, sin embargo no se doblegaba.
Había visto los maltratos que recibió su madre postiza, las violaciones de los hombres del capataz y del mismo capataz, actos criminales jamás denunciados, pero que nunca quebraron su dignidad, solo lograron que María los guardara en el fondo de su orgullo.
Los campesinos eran contratados de por vida, es decir los contratos se renovaban automáticamente y eran heredados por los hijos, es decir los hijos nacían esclavizados por el contrato que había firmado el padre, incluía a las esposa y a todos los hijos que tuvieran.
Regresaban cansados, totalmente extenuados, sin ganas siquiera de poder escapar y si escapaban salían a buscarlos unos hombres expertos y siniestros y al capturarlos los encerraban en unas celdas donde pasaban varios días sin comer, solo recibían cuotas de alcohol de caña que pasaban a su cuenta y que incrementaba sus deudas con la empresa
Romualdo siempre se negaba a recibir su cuota de alcohol, pero los capataces lo tiraban al piso y lo pasaban como aceptado.
Había llegado a los 18 años, era fuerte y supo resistir el trabajo esclavizado, llenó de vigor escapo del campo sin antes matar a uno de los capataces que cometió el abuso de matar a un hombre, anciano que no podía cumplir con su cuota de la zafra, al huir a toda velocidad no se percató por donde iba llegando a la orilla de un río de medio caudal y escuchando que se acercaban los perros de los vigilantes se tiró al río y buceando se alejó, los perros perdieron la huella y al no poder olfatearlo se hacharon a aullar y a correr pos diferentes direcciones totalmente despistados, los capataces y sus ayudantes siguieron buscando hasta cansarse, luego regresaron a la hacienda, los dueños organizaron un nuevo plan para buscarlo.
Mientras tanto Romualdo al verse sin peligro salió del río totalmente cansado, no pudo sentarse a descansar y cambió de rumbo, el río corría de sur a norte y el tomó camino hacía el este, internándose en el monte. 
El alcohol que le entregaban a los campesinos no era gratis, se los vendían a crédito y podían solicitarlo a cualquier hora fuera de las horas después de la jornada, era más fácil comprar alcohol que alimentos o medicinas, así terminaban enganchados y nunca podían saldar la deuda, su deuda era impagable, además su insolvencia era como una plaga difícil de eliminar, enganchados de por vida, aunque de vida corta, pero el peón garantiza su duda con los hijos, ya que estos le tienen que suceder, sino son los hijos, los nietos nacidos o por nacer, quedando sus vidas esclavizadas de por vida.
Romualdo en una apuesta intentó tomar una botella de licor de caña conocida como cañazo, la apuesta era que Romualdo debía bebérsela toda, es puro aguardiente sin destilar, en la apuesta estaba con otros muchachos y entre ellos habían 2 personas de mayor edad, pasó por ahí el capataz y Romualdo bajó la botella al verlo, estaban trabajando y estaba prohibido tomar licor, el capataz lo vio y le arranco la botella y le aplicó un empujón y se acordó de todos los atropellos que habían sufrido, especialmente su madre, la tierna María de 38 años, se paró como empujado por un rayo y se le fue encima y comenzó a golpear al capataz, hombre fornido de mucho fuste y trajín, sin embargo no pudo zafarse del ataque rápido y violento, puso resistencia al inicio, después cayó al piso semi grogui y solo atinó a sacar su arma pero con tal lentitud que Romualdo cogió su machete y de un solo golpe le cercenó la cabeza y parte de un brazo al bajar el golpe de machete, al verlo decapitado y bañado en sangre Romualdo, que estaba solo medio impresionado de lo que había hecho, se le bajó la rabia y reaccionó y voló a su habitación cogió sus poco trapos y los de su madre María la reina de la caña, la levantó y desaparecieron para siempre, nunca más se supo de ellos por esos lares del norte del Perú.
Solo el recuerdo por las autoridades de que hay un prófugo de la justicia del que aún no conocen su paradero.

Antonio Encinas Carranza
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Glosario:

Trapiche: molino, se realiza la molienda y se extrae el guarapo que se destila.
Guarapo jugo de la caña del que se saca ron, alcohol, ron, aguardientes
Ingenio: hacienda
Zafra: recolección de la caña
Bagazo, la maza molida de la caña. 
Mayoral: jefe de trabajadores cañeros.