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domingo, 2 de junio de 2024

El Maestro Zen

 El Maestro Zen


Enseñanza Oriental


En una ocasión un alumno samurai desafió a su maestro zen a que le explicara la diferencia entre el cielo y el infierno, a lo que el monje respondió fríamente.

- Eres un patán, no puedo perder el tiempo con individuos como tú.
Herido en lo más profundo de su ser, el samurai se dejó llevar por la ira, desenvainó su espada y dijo:

- Podría matarte por tu impertinencia.
- Eso es el infierno.
Dijo el monje con calma, desconcertando al samurai, que al percibir la verdad que le señalaba el maestro; el samurai guardó su espada y se inclinó agradeciendo al monje la enseñanza.

- Y eso es el cielo.
Añadió el monje.
Luego el alumno se acercó al anciano maestro para pedir disculpas, no eran momentos fáciles los que pasaban, eran tiempos dificiles.
El sabio maestro le aconsejó que tiene que aprender a vivir en todo momento sea fácil o dificil,

- Solo deshacete de lo que te molesta.
El joven retorno a su casa, miró por todos los lados, salió y caminó hacía el corral donde encontró a la vieja vaca y algunas aves de corral y se iluminó.

- La vieja vaca nos cuesta mucho en cuidarla y alimentarla.
Decidió venderla, obtuvo dinero y se olvido de las compras de heno y encima le quedó dinero que guardó.
Los alumnos de otra escuela zen de Tokio los retaban constantemente y al pasar por el local se paraban y los insultaban.

- Cobardes, holgazanes.
Pero el maestro zen les ordenaba que no hicieran caso, que solo eran unos bravucones, que mejor siguieran practicando y asi lo hacían, dandoles oido sordo a los insultos, asi como a las amenazas cuando los encontraban en la calle.
Los consejos del sabio maestro era de no hacer caso, porque era perder el tiempo y el tiempo es oro y hay que aprovecharlo
El maestro de estos jóvenes estudiantes belicosos solo era un guerrero, un soldado de las huestes del gobernador de la región.
Mientras que el maestro zen había pertenecido a los ejercitos del emperador, el era un samurai, un caballero guerrero que conocía todos los secretos de las artes marciales y de la vida y había alcanzado la Iluminación.
Cuando el maestro y sus alumnos belicosos acudieron al Templo a buscar pelea para demostrar quienes eran los mejores ingresaron violentamente, rompiendo los shojis  (biombos) que adornaban la entrada, el maestro zen se puso al centro y apartó a sus alumnos diciendoles que se calmaran, que no contesten a las agresiones.

- Dejenmelos a mi, ustedes solo obseven.
Asi fué, el maestro levantó los brazos y le indicó al lider que se acercara, quién lo hizó con vehemencia, el maestro giró medio cuerpo y los cogió de una manga, jalandoló mientras le ponía una zancadilla haciendoló caer, sin soltar el brazo de su contrincante dió media vuelta y lo aventó contra una pared golpendoló fuertemente, sus alumnos se acercaron y lo redearon para evitar que sea atacado por los demas alumnos del belicoso atacante quién avergozado se levanto con dificultad, sus alumnos los sostuvieron con los hombros y se alejaron seguido por los demas alumnos.
El maestro Zen

sábado, 1 de junio de 2024

Los 3 consejos

 Los 3 consejos

Relato corto



Una pareja joven, recién casados y muy pobres y con ansias de superar, vivían en un pueblo donde los jóvenes marchaban a buscar trabajo a otras comarcas.
El joven esposo, un día le hizo una propuesta a su esposa
- Querida voy a viajar, quiero buscar un empleo y trabajar, obtener algún beneficio y luego retornar para darte una vida más cómoda y digna, no se cuanto tiempo voy a estar ausente, pero te pido solo una promesa, que seas fiel a mi, pues yo seré fiel a tí.
Al día siguiente partió en busca de un futuro mejor, camino durante varios días, sin encontrar el trabajo que buscaba, hasta que un día llegó a una hacienda y encontró un aviso pidiendo un ayudante, se acercó y solicitó el puesto el puesto al dueño, quién lo aceptó; el joven pidió hacer un trato con su nuevo jefe y este lo aceptó, y el joven le propuso:
- Déjeme trabajar por el tiempo que quiera y cuando yo desee retirarme, ud, me libera de mis obligaciones, yo no quiero recibir mi salario por ese tiempo, le peido que lo coloque en una cuenta de ahorros, hasta el día que me vaya, ese día ud. me paga todo el dinero que yo haya ganado.
Estando de acuerdo ambas partes, aquel joven trabajó 20 años sin vacaciones ni descanso.
Al culminar aquel tiempo se acercó a su patrón y le dijo:
- Patrón, ya quiero regresar a mi casa y quiero mi dinero.
A lo que el patrón le respondió.
- Muy bién, hicimos un trato y voy a cumplirlo, solo que antes quiero hacerte una pregunta ... ¿esta bién? ...
El joven contestó:
- Dígame ud.

El patrón le dijo:
- Yo te doy tu dinero y tu te vas, o te doy tres consejos y no te doy tu dinero, si te doy el dinero no te doy los consejos y viceversa ... vete a tu cuarto y piénsalo y después me das la respuesta.

El joven, que ya no era muy joven, lo pensó durante dos días y buscó al patrón y le dijo:
- Quiero los tres consejos.
El patrón le recordó.

- Si te doy los tres consejos, no te doy el dinero.

y el joven le respondió:
- Quiero los consejos.
El patrón entonces le aconsejó.
- Nunca tomes atajos en tu vida ... los caminos más cortos y desconocidos te pueden costar la vida.
- Nunca seas curioso de aquello que represente el mal ,.. pues la curiosidad por el mal, puede ser fatal.
- nunca tomes decisiones en momentos de odio y dolor ... pues puedes arrepentirte cuando ya es demasiado tarde.
Después de darle los consejos el patrón le dijo al joven:
- Aquí tienes 3 panes, dos para comer durante el viaje y este que es el tercero es para que lo compartas con tu esposa cuando llegues a tu casa.
el joven emprendió su viaje de regreso a su casa, después de veinte años apartado de su esposa a la que el amaba tanto.
En el camino encontró a una persona que lo saludó y le preguntó:
- Para donde vas?
Y el le respondió:
- Voy para un camino muy distante, que queda a más de veinte días de caminata por esta carretera.
La persona le comentó:
- Joven, este camino es muy largo, yo conozco un atajo, con el cual llegarás en pocos días.
El joven contento comenzó a caminar por el atajo, cuando se acordó del primer consejo, entonces volvió a seguir por el camino normal; días después supo que el atajo lo llevaba a una emboscada.
Después de varios días de camino encontró una posada donde poder hospedarse, pagó la tarifa del día y después de tomar un baño se acostó; en la madrugada escuchó un grito aterrador y se levantó asustado de un salto y se dirigió a la puerta para ver lo que pasaba, en ese momento se acordó del segundo consejo y regresó a su cama y se acostó para seguir durmiendo.
A la mañana bajo a tomar café y el dueño de la posada el preguntó si había escuchado el grito y le dijo que si había escuchado, a los que el dueño le preguntó si no había tenido curiosidad y el le contestó que no, que no había tenido curiosidad, a lo que el dueño le respondió:
- Usted es el primer huésped que sale vivo de aquí, pues mi único hijo tiene crisis de locura, grita durante la noche y cuando el huésped sale, lo mata y lo entierra en el quintal.
El joven prosiguió su largo camino, ansioso por llegar a su casa y después de mucho días y noches de caminata, ya al atardecer, vio entre los árboles, humo saliendo de la chimenea de su pequeña casa, se fue acercando y vió la silueta de su esposa, estaba anocheciendo, pero alcanzó a ver que ella no estaba sola, se acerco un poco más y vió que ella tenía sobre su regazo a un hombre al que le acariciaba la cabellos, al ver esta escena su corazón se lleno de odio y amargura y decidió correr al encuentro de los dos y matarlos sin piedad, al apresurar los pasos, de pronto recordó el tercer consejo, entonces se paro y reflexionó y decidió dormir, allí mismo y tomar una decisión a la mañana siguiente, al despertar, ya con la cabeza fría, pensó "no voy a matar a mi esposa y en volveré con el patrón y le pediré que me acepte en el trabajo nuevamente, pero antes, quiero decirle a mi esposa que siempre le fui fiel".
Se dirigió a la puerta y tocó, cuando la esposa abrió y lo reconoció se colgó de su cuello y o abrazó afectuosamente, el trató de quitársela de encima, pero no pudo y le dijo:
- Yo te fui fiel y tu me traicionaste.
Ella espantada le respondió:
- ¿Como? yo nunca te traicioné, te espere durante 20 años.
El joven incrédulo, le pregunto:
- ¿Y quién era ese hombre que acariciabas ayer por la tarde?
Ella le contestó:
- Aquel hombre es nuestro hijo, cuando te fuiste descubrí que estaba embarazada, hoy él tiene 20 años de edad.
Entonces, el marido entró en la casa, conoció a su hijo y lo abrazó y les contó toda su historia, mientras su esposa preparaba la cena, él joven saco el último pan y después de la Oración de Agradecimiento, con lagrimas en los ojos, de la emoción, partió el pan y al abrirlo, se encontró con todo el dinero, el pago de sus 20 años de trabajo y fruto de sus ahorros.
Muchos creemos que los atajos queman etapas y nos ayudan a llegar más rápido, lo que no siempre es verdad; muchas veces somos curiosos, queremos saber de cosas, que ni nos dan respeto, ni nos trae nada bueno; otras veces reaccionamos movidos por el impulso en momentos de rabia y después tardíamente nos arrepentimos.
Anonimo

miércoles, 30 de noviembre de 2016

La hija egoísta

Le pidió volver a casarse

    La hija egoísta


El consejo
Carmela, es una señora natural de un país de América del Sur, ella nació y reside en una ciudad donde reina el sol todo el año, aunque eso es bien común en esta parte del mundo, pero el atractivo mayor de la ciudad es que es productora de unos excelentes vinos, muy reconocidos y que se exportan a Europa en grandes cantidades, aunque en América del Sur hay varias regiones que son vitivinícolas, las hay en Perú, Chile, Argentina, Bolivia, Brasil y Uruguay.


La historia radica en que Carmela de 57 años, es casada, tiene 3 hijos, todos mayores, profesionales y 2 son casados: Carlos Alberto, 36 años, ingeniero, casado con Isabel, dos hijos; Jorge Luis 34 años, abogado, casado con María Luisa, una hija y la única mujer es Flor de María 33 años, medico pediatra y soltera.
Parece una familia feliz a simple vista, pero aquí falta el padre, como se habrán dado cuenta, el señor quién también es ingeniero, se retiró de su casa por problemas de culpas por infidelidad, así es; diez años atrás, Carmela se había enterado que su esposo Carlos, con quién estaba casada por lo civil y religioso, estaba saliendo con otra mujer y le había alquilado un departamento, al otro lado de la ciudad, como no hay "crimen perfecto" Carmela se enteró y tras pensarlo mucho le pidió el divorcio, era lo más sensato.
Carlos aceptó y se fue a vivir con su nueva pareja, tramitaron el divorcio por mutuo disenso, ambos estaban de acuerdo; pasaron los años, la nueva pareja convivieron solo 4 años y ella lo abandonó, había diferencia en las edades, ella era muy joven y al parecer un poco desorientada; Carlos se quedó solo en su departamento y solo veía a sus hijos varones de vez en cuando, a su hija Flor de María, nunca la volvió a ver, ella no lo quería ver, andaba resentida con su padre, aunque más parecía odio, porqué ni siquiera lo mencionaba, para nada.
Un buen día Carmela y Carlos se encontraron de casualidad y charlaron varios minutos, Carlos tenía una reunión, pero la convenció en volverse a encontrar para conversar sobre temas que atañían a la familia, hubo varías reuniones, Carmela se enteró que Carlos vivía solo desde hacía muchos años, le dio algo de pena, reuniones van y vienen, Carlos le propone el matrimonio nuevamente, ella no se sorprende, esperaba con ansias que se lo dijera, nunca dejo de quererlo, le propuso primero hablar con sus hijos y acordaron volverse a reunir en unos días.
Carmela reunió a sus 3 hijos y les soltó la sorpresa, muy contenta, esperando que todos saltaran de alegría y fue así todos saltaron menos una, Flor de María, que puso el grito en el cielo, soltó varias groserías, maldijo, los demonios le saltaron por la boca, todos se quedaron sorprendidos, nadie esperaba esa reacción, parecería que la soltería y la ciencia la habían trastornado 
y se opuso radicalmente a esa unión, Carmela se quedo callada, soltó algunas lagrimas de la pura bronca que tenía, los hermanos se miraron sin soltar un comentario, la iracunda hija, se alejo, amenazando con impedir la vuelta de ese señor a la casa.
Carmela consultó con una persona de su confianza para que le pueda dar un consejo, y esta persona le pidió que le comentara todos los pormenores de su angustia y cual era su problema; Carmela le contó todo, de Carlos, de su propuesta para regresar a su casa y la negativa decisión de Flor de María, que los había dejado pasmados a toda la familia, no sabía que hacer.
El consejero solo atinó a decirle que la hija no tenía nada que hacer en este tema, la decisión de volver como pareja a sus padres, era solo de ellos, de nadie más, ellos eran persona mayores y en este caso los hijos tenían que aceptar con todo respeto lo que ellos habían decidido, la actitud de la hija era egoísta y le dijo que no le hiciera caso, así se hubieran opuesto los 3, igual no tenía que hacerles caso, si ella había decidido aceptar a su ex esposo a volverse a casar, era solo problema de los dos y de nadie más, la hija solo tenia que recibir la información y punto, le pareciera bien o mal es su problema o satisfacción.