La hora de la venganza
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miércoles, 19 de junio de 2024
La hora de la venganza
sábado, 1 de junio de 2024
La carreta vacía
La carreta vacía hace más ruido al andar
Un día caminaba con mi padre, cuando de pronto se detuvo en una esquina y después de un pequeño silencio me preguntó:
Agudice mis oídos y algunos segundos después el respondí:
- Estoy escuchando el ruido de una carreta.
- Eso es ... y es una carreta vacía.
- Como sabes que es una carreta vacía ?
Le pregunté y mi padre me respondió:
- Es muy fácil saber, a través del ruido que hace una carreta cuando esta vacía, cuando más vacía está, mayor es el ruido que produce.
- Cuando veo a una persona adulta hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de los demás, siendo inoportuno y violento, presumiendo de lo que tiene y considerando de menos a los demás, tengo la impresión de oír a mi padre diciendo: - Cuando mas vacía va la carreta, mayor es el ruido que produce.
El árbol de los problemas
El árbol de los problemas
Un granjero contrató a un carpintero para hacer unos arreglos en la vieja casona, puertas, escaleras y tejado y en el granero, en las rejas y corrales que ya por antiguas necesitaban ser reparadas y pintadas.
Muy puntual en la mañana comenzó su trabajo, fue un duro primer día, tuvo algunos problemas, su sierra eléctrica se daño y ahora al retirarse, su viaja camioneta no arrancaba, se irritó in poco; le ofrecí llevarlo al pueblo, ya que necesitaba hacer algunas compras, me acepto muy agradecido.
Viajamos en silencio y al llegar me invitó a conocer a su familia, bajamos caminamos rumbo a la puerta, pero a medio camino había un árbol y se detuvo, se acercó al pequeño árbol y con las manos poco las puntas de las ramas, después seguimos rumbo hacía la puerta de la casa, cuando de pronto se abrió la puerta y ocurrió una sorprendente transformación, su cara estaba plena de felicidad, alegría y sonrisas, abrazó a sus dos pequeños hijos, le dio un beso a su esposa, me los presentó y luego me despedí, el carpintero me acompaño hasta el auto y cuando pasamos cerca del árbol y con mucha curiosidad el pregunté porque había tocado las puntas de las ramas del árbol y me contestó:
- Ah, ese es es el árbol donde dejo los problemas.
- Se que no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa es segura, ellos no pertenecen a la casa ni a mi esposa, ni a mis hijos, así que al llegar, simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa, después al salir, al día siguiente para el trabajo los recojo otra vez y continuo mi día, lo divertido es que cuando salgo en la mañana a recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior.
Anónimo

