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jueves, 30 de marzo de 2023

Viaje al norte: 2da parte

 Viaje al norte: 2da parte

2da parte


Al salir de Lambayeque seguimos por la antigua Carretera Panamericana Norte pasamos por los distritos de Mochumi, Pacora y Jayanca de noche, el calor aumentaba y los pobladores de esos distritos acostumbraban sentarse fuera de sus casa, en las aceras para leer o dialogar con los vecinos, la luz de los autos al pasar los alumbraban dejando marcadas sus estampas en las retinas de los viajeros.
Lo mas interesante fue pasar por Motupe, donde se venera a la Cruz de Chalpón, imagen de la Cruz de Cristo, que según cuenta una leyenda fue creada por un sacerdote guatemalteco que había llegado al Perú y a quién llamaban Padre Guatemala, un anacoreta, un ermitaño que vivía en una cueva en lo alto de el Cerrito de Chalpón, cerca a Motupe que tenía como acompañante una cruz hecha artesanalmente con tronos que encontró y los amarró formando la Cruz de Cristo, después dicha Cruz fue encontrada  y mentenida en la misma cueva, lugar que hoy en día origina peregrinaciones y que se venera todos los años ante una multitud de creyentes católicos que llegan de todas partes, incluyendo Cajamarca, Lima y el Ecuador.
Siguiendo nuestra ruta por la antigua Carretera Panamericana pasamos por varios caserios,  llegamos a una elevación del terreno, subimos por la Cuesta de Ñaupe llena de curvas peligrosas hasta una altura regular y al bajar y a poca distancia ya estabamos en territorio de Piura y se divisaba una gran sabana cubierta de algarrobos que le daban un aroma particular al aire, al ambiente piurano, aroma que el viento diseminaba, desparramaba, esparcía y nos llegaba a las narices, a la mente marcando los recuerdos y guardandolos en la mente.
Pero también gozamos de un hermosa visión que se repetía cada vez que pasabamos un pueblo o ciudad, ver los inmensos valles llenos de verde, los sembríos de la caña y arroz es invalorable, no tiene precio; estas visiones se dan en casi toda la costa, pero en el norte es mas grande el gozo de los ojos al ver tanta belleza natural.
Recorrimos el valle piurano lleno de cercas que marcan los linderos de las haciendas o comunidades, algunos hatos de cabras, algodonales y sembríos de arroz adornados por los blancos plumajes de decenas de garzas.
Rumbo a la capital del departamento sabíamos que a la derecha estaban las provincias del Alto Piura, es decir Morropón, Chulucanas, Huancabamba y las famosas Laguna de Las Huaringas, lugar favorito de los chamanes norteños donde relizan las limpias y los baños de florecimiento.
A la derecha esta el mar y sus beneficios, el calor, la playa y el cebiche piurano o norteño, pero antes estan l
Llegamos a Piura, media hora después estabamos cruzando La Perla del Chira, asi llaman a la ciudad de Sullana, pero en este viaje la ruta no terminaba, seguiamos al norte, llegamos temprano a Talara, despues de visitar a la familia de Anita y descansar seguimos viaje al norte, a Tumbes y la frontera.
Hice como 6 viajes al norte en varios años y tiene sus atractivos, es agradable manejar muchas horas entre valles y cruzando ríos, después de pasar Talara y El Alto y su playa espectacular de Cabo Blanco que era la playa favorita del escritor estadounidense Ernest Heminway quién acudía a pescar, se dice que merlines y de paso a tomarse todo el licor que se pudiera.
Siguiendo la ruta de las playas piuranas pasamos Vichayito, Mancora, Cabo Blanco, entre otras, luego ingresamos a Tumbes, la Carretera Panamericana corre paralela al mar y el paisaje de esa zona es única, a la izquierda el Pacífico con sus aguas color turquesa y el olor típico del mar, sus amplias playas cálidas, pequeñas caletas de pescadores, restaurantes por todo la Panamericana Norte, donde el principal plato es el ceviche, una cosa es describirlo y otra vivirlo, ya es zona tropical, mucho sol y el mar tibio, bañado por la Corriente de Aguas Calientes El Niño, aquel que cuando avanza al sur y desplaza a la Corriente Humboldt de aguas frías, crea muchos problemas atmosféricos, produciendo fuertes aguaceros, los ríos crecen en su caudal y desbordándose sobre los valles costeños.
Las playas que dejabamos atrás fueron Zorritos, Punta Sal, Canoas, Bocapan, Caleta La Cruz, entre otras.
Es muy diferente al viaje de Lima al sur hacia Tacna y la frontera con Chile, este es muy aburrido, se pasan horas enteras sin divisar otra cosa que no sean cerros, hay muy pocas ciudades, casi todo es desierto, como el de Paracas en Ica, las Pampas de Nazca y después los cerros de Arequipa
Nos quedamos en Tumbes, nos registramos en un hotel, despues de comer, descanzamos todo el resto del día y al día siguiente nos embarcamos hacía la frontera, pasamos Zarumilla y llegamos a Aguas Verdes, último asentamiento humano del Perú, es un lugar con mucho movimiento comercial y donde se encuentra el Puente Internacional que separa Aguas Verdes de Huaquillas en Ecuador.
Aqui en la frontera solo nos separa el río y un puente nos vuelve a unir, es el puente internacional que se abre en las mañanas y se inicia un interminable cruce de personas de ambas nacionalidades hasta la hora del cierre y es cuando todo se paraliza.
Hay un intercambio comercial tremendo, la gente compra lo que no hay en su país o es muy caro y al otro lado lo compra mas barato, solo esto le da vida a las barreras que puso el hombre para separar a los pueblos, pero es el pueblo el que rompe las barreras.
El segundo viaje al norte,también fue interesante y lo voy a narrar aparte, para no hacer muy extensos estos relatos.
Después pasamos  Mórrope, Sechura, Catacaos, Piura, Sullana, Talara, las playas de Los Órganos, Vichayito, Máncora, Punta Sal y Zorritos, luego llegamos a Tumbes.
El viaje de Lima al norte hasta la frontera con Ecuador es muy agradable, hay muchos valles, ríos, mucha vegetación y una ciudad cada hora aproximadamente.

Mas tarde Piura y a las 6 pm aproximadamente llegamos a Talara, ya había perdido la noción del tiempo, eran varías horas manejando con pocas paradas, muchas veces los cálculos del tiempo que dura un viaje falla, pero lo que importa es llegar a su destino o como dicen: arribar a buen puerto.
Es muy diferente al viaje de Lima al sur hacia Tacna y la frontera con Chile, este es muy aburrido, se pasan horas enteras sin divisar otra cosa que no sean cerros, hay muy pocas ciudades, casi todo es desierto, como el de Paracas en Ica, las Pampas de Nazca y después los cerros de Arequipa

Recuerdos inolvidables, viajar por el Perú es impresionante.
Autor: Antonio Encinas Carranza

domingo, 17 de octubre de 2021

La reina de la caña

 Hacienda azucarera


Antonio Encinas Carranza


4,000 hombres trabajaban en aquella hacienda del norte, muchos eran trabajadores temporales, también llamados "golondrinos", todos los trabajadores realizaban su trabajo bajo el intenso calor norteño y era mas intenso al medio día, más no podían parar, los mayorales los azuzaban, allí los campesinos solo descansaban al terminar la jornada de 12  y a veces hasta 16 horas en el campo y a pleno Sol, siempre bajo el sol ardiente y al mediodía son cerca de 4 horas donde el Astro Rey calienta mas, suerte tienen los pocos trabajadores que cumplen su faena bajo techo y en otros trajines y así eran explotados todo el tiempo, todos los días, para ellos ya no había tiempo, trabajaban de sol a sol; en esos días estaban en plena zafra y el ingenio azucarero funcionaba a toda maquina las 24 horas del día, la molienda de la caña no podía parar y los hombres en el  campo tenían que cortar la caña lo más rápido posible para alimentar la maquina.
Se levantaban a los 3 de la mañana y a las 4 a. m. tenían que haberse lavado, rasurado, incluso tenían que haber desayunado.
Bueno lavado y rasurado es un decir, porque mayormente no había el agua disponible y al desayuno no se le podía decir que era tal cosa, no era nada decente lo que consumían. luego salían al patio, allí cogían los aperos para la labranza y luego caminaban hacía los campos de caña, donde permanecían todo el día hasta que el sol se ocultaba; esto era peor que en el ejercito donde están cumpliendo un deber o en los penales donde están pagando un crimen, aquí no, aquí era un trabajo, una forma de sobrevivir convertido en explotación, esto era esclavitud, 
Hace 10,000 años se domesticó la caña y desde ese entonces se esclavizó a los trabajadores cañeros, hombres, mujeres y niños.
Los portugueses sacaron hombres de África para venderlos como esclavos  para las haciendas azucareras de todo el mundo.
Fidel Castro mandó a todos los cubanos a trabajar en los campos cañeros sin pagos alguno, eran esclavos del estado, los ciudadanos tenían que cumplir con la patria para eso obligaban a los presos y a los homosexuales a cortar caña sin pago alguno.
Pero la historia que nos atañe sucedió en alguna hacienda del norte del Perú, la explotación en los latifundios es tan común que quizás esta historia se confunda con otras.
Los hacendados compraron esclavos africanos por cientos y los explotaban inhumanamente, vivían en barracas, sin agua y sin luz y los hacían trabajar todo el día, algunos terminaban con las rodillas dobladas y ya no podían seguir, estos o eran abandonados a su suerte, el contrato se anulaba, ya no era responsabilidad del 
Posteriormente enganchaban a gente con problemas económicos, le prestaban dinero que nunca podían pagar y los obligaban a trabajar de por vida, incluso como la deuda no era cancelable los hijos y a veces los nietos seguían debiendo la deuda y también quedaban enganchados.
Romualdo Campos un joven huérfano que no llegó a conocer a sus padres, su madre murió durante el parto, donde no tuvo ninguna ayuda, el padre que era un campesino falleció mordido por una víbora y tampoco recibió ayuda, al bebé lo encargaron a una joven soltera que trabajaba en la hacienda, vigorosa y muy activa, una mujer que parecía haberse hecho sola y era conocida como la Reina de la Caña, de voz alta, reemplazaba al capataz cuando este se ausentaba, consumía el aguardiente de caña tan igual que cualquier otro peón cañero, pero de un gran corazón a ella le entregaron al huérfano y gustosa lo recibió y lo crío, dada su juventud pudo soportar cargarlo y seguir trabajando, poco tiempo después fue asignada a la cocina, favor que logró por su amistad con uno de los capataces.
Todo era sucio, había mucha insalubridad y desprecio por la dignidad humana, donde el maltrato a las mujeres en los campamentos era cotidiano y todos eran cómplices, todos callaban, su silencio era comprado por una botella de cañazo.
María recibió un cuarto de 4 por 4 metros que tuvo que compartir con una pareja de esposos con 2 niños.
María tenía solo 18 años cuando con bastante responsabilidad recibió al niño
En esta zafra le tocó la cocina y andaba llena de hollín, manos, cara y ropa, por más que se sacudía las manos quedaban negras, una vez bañada, acicalada, cambiada y peinada, era esa clase de chicas norteñas de ojos grandes que todos admiran, pero era solo cada vez que podía, siempre estaba despeinada y llena de hollín
María trabajaba en la zafra desde niña, antes acompañaba a sus padres, hasta que quedó huérfana y acudía al único trabajo que había por esas tierras.
El resto del año vive con sus tíos y abuelos y realiza toda clase de labores para ganarse el sustento; hoy día está alojada en un campamento con su hijo, como la mayoría nunca lloró ni se quejó y sabe que cortar caña no es lo más triste del mundo, ella sabe que hay cosas peores; aprendió a defenderse, ahora usa el machete con bastante destreza
Romualdo creció orgulloso y rebelde, muchas veces tuvo que soportar los castigos de rigor, sin embargo no se doblegaba.
Había visto los maltratos que recibió su madre postiza, las violaciones de los hombres del capataz y del mismo capataz, actos criminales jamás denunciados, pero que nunca quebraron su dignidad, solo lograron que María los guardara en el fondo de su orgullo.
Los campesinos eran contratados de por vida, es decir los contratos se renovaban automáticamente y eran heredados por los hijos, es decir los hijos nacían esclavizados por el contrato que había firmado el padre, incluía a las esposa y a todos los hijos que tuvieran.
Regresaban cansados, totalmente extenuados, sin ganas siquiera de poder escapar y si escapaban salían a buscarlos unos hombres expertos y siniestros y al capturarlos los encerraban en unas celdas donde pasaban varios días sin comer, solo recibían cuotas de alcohol de caña que pasaban a su cuenta y que incrementaba sus deudas con la empresa
Romualdo siempre se negaba a recibir su cuota de alcohol, pero los capataces lo tiraban al piso y lo pasaban como aceptado.
Había llegado a los 18 años, era fuerte y supo resistir el trabajo esclavizado, llenó de vigor escapo del campo sin antes matar a uno de los capataces que cometió el abuso de matar a un hombre, anciano que no podía cumplir con su cuota de la zafra, al huir a toda velocidad no se percató por donde iba llegando a la orilla de un río de medio caudal y escuchando que se acercaban los perros de los vigilantes se tiró al río y buceando se alejó, los perros perdieron la huella y al no poder olfatearlo se hacharon a aullar y a correr pos diferentes direcciones totalmente despistados, los capataces y sus ayudantes siguieron buscando hasta cansarse, luego regresaron a la hacienda, los dueños organizaron un nuevo plan para buscarlo.
Mientras tanto Romualdo al verse sin peligro salió del río totalmente cansado, no pudo sentarse a descansar y cambió de rumbo, el río corría de sur a norte y el tomó camino hacía el este, internándose en el monte. 
El alcohol que le entregaban a los campesinos no era gratis, se los vendían a crédito y podían solicitarlo a cualquier hora fuera de las horas después de la jornada, era más fácil comprar alcohol que alimentos o medicinas, así terminaban enganchados y nunca podían saldar la deuda, su deuda era impagable, además su insolvencia era como una plaga difícil de eliminar, enganchados de por vida, aunque de vida corta, pero el peón garantiza su duda con los hijos, ya que estos le tienen que suceder, sino son los hijos, los nietos nacidos o por nacer, quedando sus vidas esclavizadas de por vida.
Romualdo en una apuesta intentó tomar una botella de licor de caña conocida como cañazo, la apuesta era que Romualdo debía bebérsela toda, es puro aguardiente sin destilar, en la apuesta estaba con otros muchachos y entre ellos habían 2 personas de mayor edad, pasó por ahí el capataz y Romualdo bajó la botella al verlo, estaban trabajando y estaba prohibido tomar licor, el capataz lo vio y le arranco la botella y le aplicó un empujón y se acordó de todos los atropellos que habían sufrido, especialmente su madre, la tierna María de 38 años, se paró como empujado por un rayo y se le fue encima y comenzó a golpear al capataz, hombre fornido de mucho fuste y trajín, sin embargo no pudo zafarse del ataque rápido y violento, puso resistencia al inicio, después cayó al piso semi grogui y solo atinó a sacar su arma pero con tal lentitud que Romualdo cogió su machete y de un solo golpe le cercenó la cabeza y parte de un brazo al bajar el golpe de machete, al verlo decapitado y bañado en sangre Romualdo, que estaba solo medio impresionado de lo que había hecho, se le bajó la rabia y reaccionó y voló a su habitación cogió sus poco trapos y los de su madre María la reina de la caña, la levantó y desaparecieron para siempre, nunca más se supo de ellos por esos lares del norte del Perú.
Solo el recuerdo por las autoridades de que hay un prófugo de la justicia del que aún no conocen su paradero.

Antonio Encinas Carranza
Derechos de Autor Registrado

Glosario:

Trapiche: molino, se realiza la molienda y se extrae el guarapo que se destila.
Guarapo jugo de la caña del que se saca ron, alcohol, ron, aguardientes
Ingenio: hacienda
Zafra: recolección de la caña
Bagazo, la maza molida de la caña. 
Mayoral: jefe de trabajadores cañeros.