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jueves, 19 de septiembre de 2024

100 Poemas cortos (Rimas) y 100 Décimas

 100 Poemas cortos (Rimas) y 100 Décimas



Libro de Antonio Encinas Carranza
100 Poemas cortos (Rimas) y 100 Décimas: Poesía romántica y convencional (Spanish Edition)

Tapa blanda – Texto grande, 5 Marzo 2024

La poesía es el arte de hablar bonito, para tal fin se utiliza una arquitectura vocal, suave y construyendo de rima en rima se forman cuartetas y o décimas y esta obra tiene por finalidad mostrar los poemas de mi autoría, pero específicamente aquellos conocidos como Poesías cortas y Décimas, de las que he escogido 100 de cada una de ellas para este libro.
Poemas cortos, son aquellos que con pocos versos evocan situaciones y emociones de manera inmediata, transportando al lector a un estado emocional, aún cuando recién inicia a leer las primeras letras del poema; los poemas cortos son figuras retóricas que como cualquier poema tiene un mensaje que dar; algunos poemas pueden ser ambiguos y guardar un suspenso hasta el final del poema y otros pueden ser mas sugerentes llevando al lector a desplegar sus emociones inmediatas al impacto emocional que sugieren los versos del poema corto..
Estos son composiciones que se caracterizan por su brevedad y constan de pocos versos, conformando pequeñas estrofas de 2 o 3 versos, no siendo una regla fija o como el haiku, que son versos de origen japonés.
Cuentan con ritmo, rima y métrica, aunque no necesariamente se ajustan a estos principios básicos de la poesía convencional.
Las Décimas son poemas de una estrofa constituida con diez versos octosílabos, la que también es llamada Décima Espinela, las que tienen una creación muy antigua, datan del siglo XVI y de la que no ha variado casi nada, sin embargo mis décimas son un poco mas liberales y rompen el contexto original y la rigidez de las reglas.
Los cantos o versos componen un poema.


Otros tipos de poemas cortos:


Sonetos: constan de 14 versos
Décimas: constan de 10 versos
Octavilla: estrofa de 8 versos
Estrofa: pueden ser de 4 versos o mas
Epigrama: consta de 2 versos.

sábado, 1 de junio de 2024

El árbol de los problemas

  El árbol de los problemas


Cuentos cortos


Un granjero contrató a un carpintero para hacer unos arreglos en la vieja casona, puertas, escaleras y tejado y en el granero, en las rejas y corrales que ya por antiguas necesitaban ser reparadas y pintadas.
Muy puntual en la mañana comenzó su trabajo, fue un duro primer día, tuvo algunos problemas, su sierra eléctrica se daño y ahora al retirarse, su viaja camioneta no arrancaba, se irritó in poco; le ofrecí llevarlo al pueblo, ya que necesitaba hacer algunas compras, me acepto muy agradecido.
Viajamos en silencio y al llegar me invitó a conocer a su familia, bajamos caminamos rumbo a la puerta, pero a medio camino había un árbol y se detuvo, se acercó al pequeño árbol y con las manos poco las puntas de las ramas, después seguimos rumbo hacía la puerta de la casa, cuando de pronto se abrió la puerta y ocurrió una sorprendente transformación, su cara estaba plena de felicidad, alegría y sonrisas, abrazó a sus dos pequeños hijos, le dio un beso a su esposa, me los presentó y luego me despedí, el carpintero me acompaño hasta el auto y cuando pasamos cerca del árbol y con mucha curiosidad el pregunté porque había tocado las puntas de las ramas del árbol y me contestó:
- Ah, ese es  es el árbol donde dejo los problemas.
- Se que no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa es segura, ellos no pertenecen a la casa ni a mi esposa, ni a mis hijos, así que al llegar, simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa, después al salir, al día siguiente para el trabajo los recojo otra vez y continuo mi día, lo divertido es que cuando salgo en la mañana a recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior.

Anónimo

lunes, 18 de octubre de 2021

El bosque encantado

 El bosque encantado


Cuento para niños


En un paraje lejos de la ciudad había un bosque grande y brumoso de difícil acceso, era un bosque encantado lleno de inmensos árboles, de troncos gruesos y corteza arrugada, de copa amplia y ramas llenas de nidos y los nidos llenos de hambrientos pichones que reclamaban sus alimentos piando y clamando, eran polluelos de diferentes especies de aves que esperaban ansiosos que llegara la madre para que les cayera la comida en el buche y les calmara el hambre.
Los árboles eran tan altos que mirándolos desde el suelo parecía que con sus ramas tocaban y se abrazaban con las nubes blancas que habían en esos lugares, las nubes eran tan blancas que parecían copos de algodón y tenían diferentes formas y la gente se entretenía adivinando a que se parecían, había una en forma de corazón y más allá había otra de forma almohadón.
El bosque estaba atiborrado de arbustos, matas y matorrales, habían tantos que invadían las sendas que marcaron las manadas de cabras y ciervos que transitaban por estos lugares buscando un arroyo o una lagunilla donde hubiera agua fresca para calmar su sed; estos caminos los utilizaron los antiguos pastores, los cazadores y leñadores y que hoy siendo tan escasos ya no abren nuevos caminos, ahora buscan ingenieros para construir las pistas de los caminos.
Con el tiempo este bosque fue abandonado por los hombres al encontrar otros más cercanos a sus hogares y el bosque encantado se quedó solo y se llenó de maleza, las lianas colgaban de las ramas de los árboles y las arañas tejieron sus telas, cada vez más extensas y no se podía caminar sin tropezarse y quedarse atrapado y con los 2 brazos había que librarse y las arañas se molestaban que les destruyeran  sus hermosas telas de arañas que tanto trabajo les había costado tejerlas.
Todo el día y todos los días el bosque estaba solitario y parecía dormido, solo los insectos aparecían y a nadie disgustaba.
En invierno la bruma invadía el bosque llenó de sombras y aparecieron nuevos habitantes, como esos hombrecillos pequeños que parecían niños y que visten de verde, usan gorros con una borla, cinturón ancho con hebilla grande, brillante y botas de cuero negro que parecía que los lustraban a diario, unos decían que son gnomos, otros decían que son duendes, ellos vivían entre los matorrales y no les importaba como les llamaban ni les interesaba los que pensaba la gente, ellos vivían como mejor les convenía.

Pero había ciertos días en que el bosque se llenaba de alegría, pues aparecían los hombrecillos, tocando sus instrumentos de música, bailando y con la alegría de su música, su canto y con el alboroto surgían de entre los matorrales los demás habitantes del bosque y se llenaba de pajaritos, roedores, insectos y algún venado distraído que pasaba de casualidad y también llegaban otros animalitos de los bosques vecinos, el bosque cambiaba de aspecto y se llenaba de luces y lo mas bonito es que de los árboles bajaban las ninfas que los habitaban y se ponían a bailar y cantar. 
Las ninfas del bosque eran hermosas doncellas de fino mirar, cabelleras al viento, vestidos pegados al cuerpo, andaban con los pies desnudos y de su sonrisa emanaba la dulzura por el que las flores respondían agitando sus pétalos para que el polen saliera disparado y cubriesen los campos para que germinasen los valles y floreciesen los desiertos.
Las ninfas  vivían en los inmensos árboles y los protegían y limpiaban de las malezas, las telarañas, hongos y líquenes, ellas viven bailando y cantando y acompañaban a los duendes que tenían su orquesta y juntos cantaban y bailaban y llenaban el bosque de inmensa alegría y se alimentaban de frutas silvestres, mieles y dátiles y bebían las savia de los árboles y de las plantas.
Los duendes y las ninfas duermen de día y enamoran de noche y si por casualidad te pierdes en el bosque, las ninfas acuden en tu ayuda y si tienes buen corazón y tienes el alma limpia te llevan de la mano y te ayudan a encontrar la salida y te sacan del bosque, pero si tienes mucha maldad en el alma entonces se encargan los duendes y te llevan de la mano hasta el centro del bosque y te abandonan en la oscuridad.

Autor: Antonio Encinas Carranza

De: Lima, Perú
D. R.