lunes, 24 de marzo de 2025

La joya del desierto

 La joya del desierto

Cuentos y relatos de Antonio Encinas Carranza

Hace mucho tiempo un grupo de beduinos asaltaron a una caravana que llevaba un gran tesoro que contenía piedras preciosas y barras de oro y tras un feroz combate, y después que les pusieron una brava resistencia, los dominaron y mataron a todos los miembros de la caravana, sin dejar testigos, robaron el tesoro y huyeron con rumbo desconocido.
Los hombres de la caravana, al verse atacada, ofrecieron resistencia, pero los beduinos eran guerreros experimentados y, tras un feroz combate, lograron acabar con todos los miembros de la caravana, sin dejar testigos y con el botín en sus manos, huyeron hacia lo más profundo del desierto, siguiendo un rumbo desconocido.
Temerosos de ser descubiertos y de perder su recién adquirido tesoro de oro y piedras preciosas, los beduinos tomaron la decisión de esconderlo en un lugar secreto del desierto, después que lo trasladaron, cavaron un hoyo cerca a unos cactus inmensos, echaron el tesoro y sellaron el lugar con el propósito de volver a recuperarlo cuando el peligro hubiera pasado. 
El lugar que habían escogido los beduinos era un lugar desconocido del desierto, lejos de las rutas que seguían las caravanas, era desconocido hasta para ellos mismos y ante el temor de ser descubiertos y que lo perdieran todo, pero era tan seguro que ellos mismos se olvidaron del lugar donde lo escondieron y por mas que lo buscaron, nunca lo encontraron, tal acción ocurrió hace mucho tiempo.
No obstante, la fortuna nunca estuvo de su lado, cuando las autoridades locales, al enterarse del ataque y el saqueo, organizaron una expedición para perseguirlos y capturar a los delincuentes, lo hicieron por días y noches sin descanso hasta finalmente dar con ellos y en un último enfrentamiento fueron capturados, los asaltantes fueron capturados y ajusticiados sin piedad, acusados de asesinato y robo.

El tesoro quedó oculto en las arenas del desierto y perdido en el tiempo, enterrado bajo siglos de tormentas de arena y olvidado por la historia. 
Pero las leyendas sobre él nunca desaparecieron, los viajeros y nómadas hablaban en voz baja de un tesoro maldito, esperando a ser hallado por alguien lo suficientemente audaz o lo suficientemente desesperado para desafiar el implacable desierto en su búsqueda.
Muchos intentaron encontrarlo, se organizaron muchas expediciones pero todos fracasaron.
El tesoro, sin embargo, se convirtió en una carga peligrosa. Temerosos de ser descubiertos y de perder su recién adquirido oro y piedras preciosas, los beduinos tomaron la decisión de esconderlo en un lugar secreto del desierto, tan bien oculto que ni siquiera ellos mismos podrían encontrarlo fácilmente. Sellaron su tesoro con el propósito de volver a recuperarlo cuando el peligro hubiera pasado.
El tesoro quedó oculto y perdido en el tiempo y en las arenas del desierto, quedó  enterrado bajo siglos de tormentas, toneladas de arena y olvidado por la historia. 
Pero las leyendas sobre él tesoro nunca desaparecieron. 
Los viajeros y nómadas hablaban en voz baja de un tesoro maldito escondido en algún lugar del desierto, esperando a ser hallado por alguien lo suficientemente audaz o lo suficientemente desesperado para desafiar el implacable clima del desierto en su búsqueda del maldito desierto.
Un nuevo aventurero llegó a la región, este era de la región, guiado por un antiguo manuscrito que parece indicar la ubicación del tesoro perdido, su nombre es Malik, originario, un aventurero de espíritu indomable, dispuesto a desafiar las arenas y los peligros del desierto en busca de la riqueza que ha eludido a tantos. Pero Malik no es el único tras la pista del tesoro.

Bajo el sol abrasador, Malik recorrió las dunas montado en su camello, con el pergamino bien guardado en su túnica. Sabía que el manuscrito no contenía un mapa exacto, sino una serie de pistas crípticas que debía descifrar. El primer paso lo llevaría a un antiguo oasis, un lugar mencionado en la leyenda donde los beduinos habían descansado tras esconder el tesoro.

Al llegar al oasis, solo encontró ruinas y restos de una antigua aldea devorada por la arena. Se dispuso a investigar, pero no estaba solo. En la distancia, una sombra se movía entre las rocas. Malik se llevó la mano a la empuñadura de su daga, sabiendo que la verdadera aventura apenas comenzaba...

Así pasaron algunos siglos y el tesoro permaneció enterrado bajo la ardiente arena del desierto y en ese mismo lugar se formó un hermoso ojo de agua que parecía un espejismo, era el mas hermoso oasis del desierto y estaba rodeado de altas palmeras que parecían sus pestañas.

Un nuevo viajero ha llegado a la región, guiado por un antiguo manuscrito que parece indicar la ubicación del tesoro perdido. Su nombre es Malik, un aventurero de espíritu indomable, dispuesto a desafiar las arenas y los peligros del desierto en busca de la riqueza que ha eludido a tantos. Pero Malik no es el único tras la pista del tesoro.

Bajo el sol abrasador, Malik recorrió las dunas montado en su camello, con el pergamino bien guardado en su túnica. Sabía que el manuscrito no contenía un mapa exacto, sino una serie de pistas crípticas que debía descifrar. El primer paso lo llevaría a un antiguo oasis, un lugar mencionado en la leyenda donde los beduinos habían descansado tras esconder el tesoro.

Al llegar al oasis, solo encontró ruinas y restos de una antigua aldea devorada por la arena. Se dispuso a investigar, pero no estaba solo. En la distancia, una sombra se movía entre las rocas. Malik se llevó la mano a la empuñadura de su daga, sabiendo que la verdadera aventura apenas comenzaba...

De pronto, una figura emergió de entre las sombras: un hombre envuelto en un manto oscuro, con los ojos encendidos por la avaricia y la determinación. "Has llegado lejos, viajero", dijo con una sonrisa torcida. "Pero el tesoro no es para ti".

Un violento combate se desató en medio de las ruinas del oasis. Malik esquivó un golpe de cimitarra y contraatacó con su daga, hiriendo a su atacante. Pero antes de que pudiera asestar un golpe final, más figuras emergieron de las dunas: cazadores de tesoros y mercenarios, todos con la misma meta en mente. El oasis se convirtió en un campo de batalla, con el eco del acero chocando contra el acero y el fuego de las antorchas iluminando la noche.

En medio del caos, Malik descubrió una entrada secreta bajo una losa de piedra. Con el corazón latiendo con fuerza, descendió a una caverna oculta, donde encontró un antiguo santuario beduino. Y allí, en el centro de la cueva, descansaba el tesoro perdido, resplandeciendo bajo la tenue luz de una lámpara de aceite.

Pero el destino tenía otros planes. Al tocar las reliquias, un mecanismo ancestral se activó. El suelo tembló y la cueva comenzó a derrumbarse. Malik corrió con todas sus fuerzas, sujetando solo una pequeña pero valiosa joya como prueba de su hallazgo. 
La arena se tragó la caverna y, con ella, el tesoro que durante siglos había permanecido oculto.

Al amanecer, Malik emergió de las ruinas, cubierto de polvo y con el sol iluminando su camino. Aunque no había conseguido el tesoro en su totalidad, llevaba consigo algo aún más valioso: la certeza de haber vivido la mayor aventura de su vida.
Algunas versiones decían que el tesoro estaba bajo el oasis, pero los mapas que se encontraron decían que el tesoro se encontraba a 150 pasos hacía el oeste del oasis.
Tan bien oculto estaba que ni siquiera ellos mismos, podrían encontrarlo fácilmente. 
Era un lugar de paso de las largas caravanas de camellos de los desiertos que llevaban mercadería y productos para vender o intercambiar y en los oasis descansaban, tendían sus carpas y pasaban la noche y parte del día, muchas veces bajo las tormentas de arena que arrastraban los vientos y otras veces bajo los rayos calcinantes del Sol de los desiertos.

Cerca al oasis donde se en
terró el tesoro descansaba el beduino o nómada Mohammad al Assad y sus camellos y levantaba sus tiendas y en medio preparaban una fogata con trozos de ramas caídas de los árboles y que iban recogiendo en el camino y con la leña encendían una fogata donde hervía agua y preparaba un delicioso café aromático, cuyo aroma se sentía a larga distancia.
Fue en uno de esos viajes de beduinos con sus caravanas que llegaban con su mercadería que vendían en los pueblos y después de acampar cerca del oasis, se murió uno de sus camellos y Mohammad al Assad cavó un hoyo en la arena para enterrarlo y se dio con una gran sorpresa al encontrar el tesoro, sorprendido miro para todo lado y como no había nadie recogió todo el tesoro y lo guardo entre sus bultos y se marchó rápidamente y se olvidó del camello que lo dejó sin enterrar y al alcance de los buitres del desierto.
Los buitres y sus hábitos alimenticios mantienen la higiene de los ecosistemas y se comen la carroña, alimentándose de animales recientemente muertos. 
Al consumir rápidamente fragmentos de carne y huesos en descomposición y antes de que se pudran, los buitres ayudan a prevenir el crecimiento de patógenos peligrosos.
El tesoro beduino, una vez más, había desaparecido en la eternidad del desierto, esperando a su próximo buscador.
Mohammad al Assad, cruzó todo el Sahara y llegó a El Cairo, totalmente en silencio y después de encontrar alojamiento en el hogar de un pariente lejano para el y sus camellos, le pidió al pariente que lo acompañara a la mezquita El Alabastro, la que fue construida por Saladino, cuando era Sultán de Egipto.

Antonio Encinas Carranza

domingo, 23 de marzo de 2025

La Dama de blanco y el lobo gris

 La Dama de blanco y el lobo gris


Ese día había una hermosa Luna llena que dio luz a una bella noche de plenilunio, a su alrededor una corte de estrellas tintineantes la rodeaba, todo era paz en el cielo y sus alrededores y también en la extensa y oscura pradera.
De pronto y en medio del silencio se escuchó un gran ruido y la gente salió a su ventana sorprendidos por una explosión o quizás un trueno que abrió el telón del tiempo y vieron a un gran lobo gris claro, casi blanco, caminando lentamente con la cabeza gacha, los ojos apagados y con el hocico abierto, con la lengua afuera, babeando y arrastrando la cola en señal de temor, como hacen todos los cánidos: perros, zorros, dingos, coyotes, chacales, entre otros.
El lobo le tenía miedo a la Luna llena, porque esta la obligaba a aullar y rendirle pleitesía y en las noches oscuras cuando la luna salía se escuchaban los aullidos de los lobos y porque se creó una leyenda que decía que la Luna le había robado la sombra al lobo gris 
y la gente temerosa cerraban sus puertas con trancas y evitaban salir de sus casas por temor a que el lobo sin sombra pasara por allí y los atacara.
Cuenta una vieja leyenda que en ciertas noches cuando la oscuridad era mas negra aparecía una joven vestida con ropas largas, blancas, con ribetes dorados y cabello largo y dorado y caminaba al costado de un lobo gris, casi blanco, adulto y majestuoso el, y ella iba tocándole el lomo con una mano y parecía que el lobo gris se tranquilizaba, se calmaba y caminaba lentamente al paso de la joven de blanco y con la cabeza gacha.
Aquella noche, el lobo sin sombra avanzó por la pradera, sus huellas eran livianas, casi inexistentes, que se disipaban rápidamente, ya no lo seguían, ahora se había convertido en el lobo gris, casi blanco, que había perdido su sombra y sus huellas, era como un lobo fantasma. 
El resplandor plateado de la Luna lo perseguía, iluminando su piel clara y dejando tras de sí solo un rastro de misterio y temor que se mantenía en al aire y que el viento arrastraba, dejando rastro en el tiempo y que el viento arrastraba y la gente se espantaba cuando sentía el olor al lobo gris claro casi blanco que dicen que se alimentaba de carne humana.
Dicen que aquel lobo errante busca recuperar lo que le fue arrebatado, que aúlla no solo por instinto, sino también por desesperación.
Pero nadie sabe cómo podría romper la maldición que lo condena a vagar sin sombra, siempre temeroso de la luz lunar.
Los ancianos del pueblo cuentan que solo en el corazón del bosque, donde la Luna no penetra y las sombras aún reinan, el lobo podría encontrar la respuesta si leyera los escritos antiguos que guardan de alguna secta maldita, pero nadie ha sido lo suficientemente valiente para seguir su rastro y descubrir la verdad sobre el lobo sin sombra.
El lobo de color gris claro, casi blanco y hocico puntiagudo; el temido depredador de las praderas, se había alejado de su manada para seguirle el paso a la Luna y esperando que esta le devolviera su sombra.
Una de esas noches oscuras se le cruzó al lobo gris sin sombra, una joven de cabellos dorados y vestido blanco, con una lampara que usaba para alumbrase en los caminos y al verlo de cerca se espantó y corrió asustada hacía una casa abandonada, pero en el camino se resbaló y la lampara que llevaba en la mano voló por los aires, al volar la lampara ingresó por la ventana que estaba abierta y se rompió al caer al suelo y el combustible se desparramó por toda la habitación y el fuego se extendió por toda la casa, la dama de blanco lanzó un hechizo y aparecieron varias nubes negras y comenzó a llover copiosamente y apagaron el fuego, l
a Dama de Blanco siguió su camino buscando la sombra del lobo gris de la pradera y al llegar a su guarida, el lobo gris le rindió pleitesía bajando la cabeza y rodeándola amorosamente y la dama le pidió que le contara cuales eran sus plegarias.
La Dama de Blanco le prometió que volvería para seguir buscando, luego se despidió y subió al cielo en una nube blanca y se colocó en el espacio que le correspondía, se quitó las ropas y su fosforescencia aumentó y alumbró toda la noche hasta que apareció el Sol y ocupó su lugar.
Era la hermosa Luna el satélite de la Tierra y la enamorada del Sol, que se encarnaba y bajaba a la pradera cada vez que aparecía el lobo gris buscando su sombra y el lobo gris se quedó solo en la pradera, con la mirada fija en el cielo donde la Dama de Blanco había desaparecido. 
El lobo sabía que volvería, pero la esperanza era larga y cruel, mientras que el no podía unirse a su manada, pues sin sombra no era uno de ellos e iba a ser rechazado por su manada, tampoco podía cazar como antes, pues sus presas veían su extraña silueta sin sombra y huían aterrorizadas, era un desterrado y estaba condenado a vagar entre la hierba alta, siempre siguiendo la luz de la Luna, esperando recuperar aquello que le había sido negado.
Una noche, mientras caminaba entre los árboles de un bosque cercano, escuchó una voz profunda y áspera que lo sorprendió y que le comentó.

- Tu sombra está atrapada entre este mundo y el otro y solo aquel que desafíe a la Luna podrá liberar a tu sombra, pero también puede ser que la omnímoda benevolencia a la Luna de la que debes rendir pleitesía te conceda la gracia de su bondad y te devuelva la sombra que perdiste por ser tan descortés.
El lobo amargado gruñó mal humorado y giró la cabeza en todas direcciones, negando todo lo que había escuchado.

- ¿Quién eres? 
Preguntó con un aullido bajo, pero no recibió respuesta y todo quedo en silencio.
poco tiempo después del interior del bosque emergió una figura encorvada, con una túnica negra y una larga vara de madera retorcida, sus ojos brillaban como ascuas bajo la lóbrega  y tenebrosa oscuridad y se manifestó.

- Soy el Guardián de las Sombras.
Dijo el anciano con una sonrisa enigmática.

- Yo sé cómo recuperar lo que has perdido.
El lobo sintió un escalofrío recorrerle el lomo y pensó en un posible engaño.

-  ¿Sería esto un truco? 
- ¿Podría confiar en aquel extraño? 
Pero no tenía opción, si había una forma de recuperar su sombra, debía intentarlo sin pensarlo 2 veces y aceptar cualquier opción, porque no quería quedarse sin sombra toda la vida.

- ¿Cómo me podrías ayudar?
El anciano levantó su vara y dibujó un círculo en la tierra con movimientos lentos, al instante, el suelo pareció abrirse como un espejo de agua oscura y una visión apareció en la superficie: la sombra del lobo gris, la que estaba atrapada entre las manchas de la Luna, allí mismo la que desde la tierra buscamos el significado de las manchas, allí la Luna la mantenía prisionera.

- Pero para recuperarla  debes desafiar a la Dama de Blanco. 
- Pero cuidado… ella nunca devuelve lo que toma sin ante cobrar un precio alto.
Comentó el Guardián con su voz áspera y el lobo gris alzó la cabeza hacia el cielo y vio que la Luna brillaba con su luz hipnótica, hermosa y cruel a la vez.
El lobo gris no dudó más, sabía que no podía seguir viviendo sin su sombra, esto lo convertía en un alma errante sin destino.

—Dime, Guardián de las Sombras, ¿cómo puedo desafiar a la Luna y recuperar mi sombra?
El anciano lo miró fijamente y golpeó el suelo con su vara y el reflejo del agua oscura en el círculo comenzó a distorsionarse hasta formar la imagen de una montaña de roca negra, donde se mostraba a la Luna con sus manchas y que muchas veces son interpretadas por los terrestres de diferentes maneras según sus regiones:
- unos dice que se parecen a San Jorge y su lanza enfrentando a un dragón, 
- otros dicen que se parecen a un hombre que carga un haz de leña sobre su espalda, la cual fue robada por la noche, hay otras versiones que salieron de otras regiones.

- Debes viajar a la Montaña de la Noche Eterna, donde la luz de la Luna no puede alcanzarte, s
olo allí su poder se debilita y podrás hablar con ella sin que te someta 
Explicó el Guardián, 
- Pero debes buscar tu mismo el camino que te va a conducir a tu sombra.

El lobo gruñó, decidido, no importaban los peligros, estaba dispuesto a enfrentarlos, total, era su sombra y decidido emprendió el largo camino.
La travesía fue ardua, atravesó ríos caudalosos, valles envueltos en niebla y bosques donde los árboles parecían castigarlo con sus largas ramas. 
En el camino se encontró criaturas nocturnas que lo acechaban, pues sabían que era un lobo sin sombra, y eso lo hacía débil y fácil de atacar, pues no opondría resistencia.
Una noche, al cruzar un sendero de piedras, un aullido rompió el silencio. 
Desde la cima de una colina, tres lobos de pelaje oscuro lo observaban con ojos brillantes y desafiantes, eran los Lobos de la Penumbra, guardianes del umbral entre el mundo de los vivos y los muertos.

- Eres un intruso y estás invadiendo  territorios vedados para los seres vivos.
Gruñó uno de ellos, mostrando los colmillos filosos y sangrantes.

- Tu no perteneces ni a la luz ni a la oscuridad.
Los Lobos de la Penumbra se miraron entre sí y finalmente, el más grande de ellos habló:

- Si deseas cruzar, debes responder a nuestras preguntas:
El lobo gris asentado, estaba dispuesto a todo con tal de recuperar su sombra.

- ¡Escucha bien!
Dijo el guardián: 

- Soy el jefe de la manada de Los Lobos de la Penumbra.
- Dime por que te has atrevido a llegar has aquí.

Las nubes se arremolinaron mientras esperaban la respuesta.
Después de varios segundos en que el cielo se encapotó, las estrellas se apagaron y se escucharon a las trompetas que lanzaban sonidos de tormentas apareció la Dama de Blanco, con su figura serena y le preguntó:

- ¡A que has venido?
Contestole el Lobo gris

- Quiero mi sombra de vuelta.
La Dama de Blanco le preguntó

- ¿Sabes por qué la tomé? 
El lobo gris se sintió mal.  

- No lo se pero estoy dispuesto a . . .
La Dama de Blanco alzó una mano y, desde el cielo, la sombra del lobo descendió lentamente, fusionándose con el cuerpo del lobo gris.
En ese instante, un torrente de memorias olvidadas golpea la mente del lobo y recordó que una vez no fue así, recordó que en tiempo lejano, habìa sido humano.

sábado, 22 de marzo de 2025

Ulrich Historias de inmigrantes

 Historias de emigrantes 


Historias de emigrantes


Uno de los tantos emigrantes que llegaron al Perú y especialmente a Lima  fue el extraño sujeto que se asentó en uno de los barrios de la ciudad
.
Era un alemán que había llegado por los años de 1950 a Lima, aparentemente con una identificación y documentación falsa y una historia que prefería ocultar pernoctaba en una pequeña casa donde habían otros extranjeros, luego conoció a una mujer viuda con 2 hijos varones, que tenía una pequeña tienda de abarrotes, el extranjero la enamoró y ella lo aceptó y lo llevó a su casa.
Al alemán solo se le conocía como Ulrich, no se sabía si su nombre era real, pero todos lo conocían con ese nombre al que el contestaba moviendo la cabeza y sin 
sonreír. porque nunca sonreía, siempre estaba serio.
Ulrich no dormía bien muchas veces los habían visto levantado y caminando en la azotea de su casa, nunca solo por las calles, quizás tenía muchas cosas por ocultar.
Los vecinos también notaron que todos los días en las tardes, a eso de las 3 p.m. salía el extraño personaje a la puerta de la casa y miraba para todos los lados como si buscara algo o a alguna persona, luego de unos cortos minutos cerraba la puerta de la casa y caminaba en linea recta 2 cuadras, siempre fumando, sin mirar a ningún lado, como si nada le importara, o como si algo le remordía el alma, era un sujeto intrigante.
- ¿A que o a quienes temía Ulrich?.
- ¿Por qué se escondía?

Ulrich caminaba hasta la tienda, bodega - bar de un japonés llamado Jorge, quién había llegó al Perú contratado para trabajar en las haciendas azucareras del norte y después de trabajar duró durante 3 años se independizó y viajó a Lima y con sus ahorros constituyó su tienda de abarrotes, negocio que le permitió progresar rápidamente y vivía cómodamente con su familia compuesta por su esposa Rosa y sus 3 hijos, 2 mujeres y un varón llamado Kayú.
En la bodega había un apartado con un par de pequeñas mesas donde los parroquianos podían beber cervezas, ahí se acercaba Ulrich a una mesa y jalaba una silla, Ulrich pedía una cerveza y se la bebía mientras miraba por la ventana, siempre en silencio y sin prestar atención a lo que pudiera estar pasando a su alrededor, pero sabría Dios en que infierno se sumía su cerebro y ardía lentamente.
Se tomaba todo el tiempo del mundo, se fumaba varios cigarros y antes de las 6 de la tarde se levantaba, cancelaba su consumo y retornaba por el mismo camino a su domicilio, siempre en silencio y sin mirar atrás.
Alguna vez se le vio charlando con otro emigrante alemán, al que llamaban Popeye por la pipa que siempre llevaba en la boca, el trabajaba como gasfitero, pero este era muy comunicativo, mas nunca hablaba sobre su pasado.
Ulrich si era una incógnita y nadie sabía nada de el, pero si preocupaba su silencio.
Que temores tendría Ulrich, que episodios ocultos guardaría en su memoria.
El tema era que Ulrich era de Baviera, de la misma capital München (Múnich) y todos los bávaros eran simpatizantes del nacismo.
Después de la derrota del nacismo y de Alemania en general en la Segunda Guerra Mundial muchos huyeron para no ser detenidos por los aliados, menos por los rusos y si Ulrich huía y se cuidaba de los extraños era por que se sentía culpable de algún macabro delito.
Ulrich huyó de Alemania cuando los rusos llegaron a Berlín y se enteró que el fhurer Hitler se había suicidado como un cobarde y no enfrentó a los aliados ni menos a los rusos y abandonó su puesto en el Campo de Exterminio de Birkenau, que estaba situado situado en Oświęcim a unos 43 km al oeste de Cracovia en Polonia donde trabajaba como guardia encargado de operar los hornos donde quemaban los cuerpos de las víctimas raciales que eran discriminadas por los arios nazis: judíos, gitanos, afros, en menor escala los eslavos (rusos, polacos, etc.) pero también los nazis identificaron como enemigos y como un riesgo para la seguridad a los disidentes políticos, testigos de Jehová, homosexuales y presuntos antisociales, ya sea porque se oponían conscientemente al régimen nazi o porque algún aspecto de su comportamiento no se ajustaba a las percepciones nazis de las normas sociales, estos y otros grupos mas eran llevados a las cámaras de gas y después de comprobar muertes Ulrich ordenaba a sus ayudantes a llevar los cuerpos a las cámaras de gas.
Había visto las caras del horror, del infierno, había sentido los gases mortales que mataban a miles de personas y había sentido los altos grados de calor provocado por la quema de miles de cuerpos, había visto morir a niños, mujeres y ancianos, había visto morir a enfermos de diferente tipo de mal, en fin, había estado en el mismo infierno.
Cargando grandes sentimientos de culpa huyó como un cobarde, como un ser sin sentido, ocultando su origen y su filiación nazi, llevando todo el dinero acumulado durante el tiempo que estuvo en aquel infierno y que robó a sus victimas, con lo que pudo atravesar varios países del sur de Polonia hasta llegar a la región de Croacia que en ese tiempo formaba parte de Yugoslavia, luego pasó a Florencia, Italia, cambió su apariencia.
Lo ayudó los idiomas que dominaba a medias y que había aprendido en el trato que tuvo con sus victimas del Holocausto, así llegó a Venecia donde logró contactarse con marinos colombianos y logró embarcarse para América del Sur.
El viaje fue lento pero seguro, a Ulrich lo alojaron en una bodega, pero podía moverse con libertad y el viaje hasta Cartagena, Colombia duró casi un mes a falta de buenos vientos.
Siempre dando buenas propinas uno de los marinos con el que mas había hecho amistad lo llevó a casa de unos parientes que tenían una casa de huéspedes.
Ulrich lo tenía todo planeado y no perdía la conexión con un familiar directo que vivía en París, una vez en tierra buscó llamar por larga distancia a su pariente para darle su ubicación, este tenía conexión con otros nazis fugitivos, entre los que estaba el doctor. Mengele, médico famoso por sus trabajos científicos y alucinados con los mellizos.
Ulrich abandonó Colombia ayudado por uno de los marinos y pasó al Perú por la Triple Frontera, y de allí viajó a Iquitos, donde abandonó a su guía colombiano y al saberse perseguido trato de cambiar su fisonomía y parecerse mas a un latino, cambió el color de su cabellera, pero el color de la piel lo traicionaba
Sin perder conexión con otros nazis que habían escapado del derrumbe del Imperio Nazi logró llegar a Lima donde se camufló bien para perderse de cualquier persecución.
Pero no sabía que el MOSAD, la agencia de inteligencia israelí que lo andaba buscando y que ya había capturado a Adolf Eichman en Argentina y a otros mas y que andaba tras las huellas de Mengele, ya le pisaba los talones.
Una tarde después de salir de la chingana del japones Jorge se le cruzó un joven y lo cogió por la espalda, le cruzó una pierna y lo tumbó al piso, enseguida se acercaron 2 mas y lo levantaron y lo metieron a un auto que estaba estacionado cerca del lugar.
Nadie intervino, los vecinos salieron y miraron sorprendidos como habían capturado al solitario y silencioso extranjero, mas una joven se atrevió a preguntar que pasaba y uno de los agentes extranjeros le contestó.

- Este individuo es un cruel asesino nazi, culpable de miles de muertes de niños, mujeres y ancianos, así que no digas nada mas y retírate.
Haciéndole una señal de mutis con el dedo entre los labios.
Eran 3 tipos altos, jóvenes de porte militar, uno iba en el volante y los otros 2 subieron a la parte trasera con Ulrich en medio, arrancaron el vehículo y desaparecieron en la distancia, las sospechas se hicieron realidad por ser alemán no había que se un erudito en espionaje, todo olía a holocausto judío realizado por los nazis.
Un silencio enorme llenó la tarde que se fue oscureciendo.
La pareja de Ulrich se enteró y se quedó sorprendida con la noticia de su captura, se metió a su casa y cerró la puerta nerviosa al enterarse que había vivido con un cruel asesino de miles de personas.

viernes, 21 de marzo de 2025

Los jardines de la villa

  Los Jardines de la Villa 


Cuentos y relatos cortos  de Antonio Encinas Carranza


La luz de la luna apenas iluminaba los contornos de la villa, proyectando sombras alargadas y distorsionadas sobre los altos muros y sobre las personas, las que parecían fantasmas
 y el silencio era casi absoluto que fue roto solo por el lejano ulular de un búho y el susurro del viento al chocar contra las copas de los árboles.
Era medianoche y los hombres llegaron a la hora acordada, en un auto negro de lunas polarizadas, se estacionaron cerca a la puerta principal de la villa, luego se les acercó otro hombre que había estado vigilando y controlando quién entraba o salía de la villa y uno de los hombres que parecía estar a cargo de la operación bajó del auto con sigilo, asegurándose de que nadie los estuviera observando y notaron que en la entrada de la mansión de arquitectura francesa o cháteau, similar a un castillo había una reja de hierro forjado y que estaban algo oxidadas, esas rejas antiguas eran pesadas y estaba asegurado con 2 candados grandes antiguos que protegían a la mansión de estilo victoriano, de 2 pisos y grandes ventanas protegidas también con rejas de fierro forjado, al centro y sobre la puerta principal de la mansión había en el segundo y tercer piso varias ventanas y 2 hermosos balcones; ventanas y balcón estaban cubiertas de finas y hermosas cortinas de encajes y rodeados de plantas trepadoras y flores de diversos colores, donde se distinguid principalmente el rojo, amarillo y lila.
El techo era a 2 aguas y rodeando la casa un camino empedrado con lajas de piedra. 
Los muros que rodeaban a la mansión tenían 2 metros de altura y al centro de los jardines había una hermosa fuente redonda de agua, con una sirena al centro y rodeándola 4 tritones surtidores de agua rodeándola.
Luego buscaron como ingresar a la villa que estaba cercada por altos muros que rodeaban los jardines y señaló los candados de la reja oxidada, otro miembro del grupo rápidamente sacó una herramienta envuelta en tela para evitar que el metal hiciera ruido y rompió el candado tratando de hacer el menor ruido posible, con manos expertas, manipuló los candados hasta que uno de ellos cedió con un leve "clic". 
Justo en ese instante, un sonido seco y fuerte resonó dentro de la mansión, en ese mismo instante, una de las luces del segundo piso se apagó abruptamente, era como si alguien los estuviera esperando adentro y los hombres se quedaron inmóviles, conteniendo la respiración. 

- Ustedes los vieron
Murmuró muy quedo uno de los hombres con la voz tensa
El líder no respondió de inmediato, miró a su alrededor, asegurándose de que no hubiera alarmas o cámaras escondidas, luego hizo una señal para que continuaran.
El segundo candado cedió y la reja se abrió con un chirrido metálico que parecía amplificarse en la quietud de la noche. 
Ingresaron con rapidez, pegándose a la sombra de los muros y avanzando por el camino de piedra que llevaba a la puerta principal.
Cuando estaban a mitad de camino, una brisa helada recorrió el jardín, haciendo crujir las hojas secas esparcidas en el suelo. 


Los 4 individuos al ver que era difícil ingresar a la mansión, se acercaron al auto, abrieron la maletera y sacaron palancas y una palanca pata de cabra con la que rompieron los candados y abrieron las puertas logrando entrar con bastante sigilo, pero al abrir la puerta se dieron cuenta que era muy pesada y rechinaron los dientes con su chirrido abrupto que alertó a los guardianes.
Los guardias se detuvieron en seco al ver caer a los perros, sus cuerpos inmóviles sobre el sendero de piedra. La sorpresa los paralizó por un instante, pero pronto intentaron reaccionar. Uno de ellos llevó la mano a su cinturón, quizás para sacar un arma o activar una alarma, pero el líder de los intrusos se adelanto y le disparó matándolo al instante

- Ni lo pienses.
Dijo con voz fría, apuntándole directamente al pecho.
El guardia herido gruñó de dolor, llevándose una mano al brazo sangrante, pero mantuvo una mirada desafiante. 
Su compañero, en cambio, levantó las manos de inmediato.

- Suéltalo.
Ordenó el líder, señalando la cadena del segundo perro aún en manos del guardia herido
Con una mueca de rabia, el hombre obedeció, dejando que la cadena cayera al suelo con un tintineo metálico.
El silencio se hizo espeso en el aire. 
Desde la mansión, las cortinas de una de las ventanas se movieron apenas, como si alguien estuviera observando la escena.
Uno de los intrusos se acercó a los guardias, revisándolos con rapidez.

- No están armados.
Informó en voz baja.
El líder asiste.

- Ahora ¿qué? 
Preguntó uno de los intrusos.
El líder miró hacia la mansión

Al sentir el ruido los guardianes de la mansión se acercaron corriendo, uno de ellos contenía a 2 perros pitbull con bozal y uno con corres y el otro con cadena.
Los recién llegados sacaron sus armas y dispararon a los perros matándolos al instante, las armas contaban con silenciadores y los guardias fueron obligados a rendirse, solo el que llevaba a los perros recibió un roce de una bala que no le causó mucho daño.
Los guardias se rindieron y fueron amarrados con las correas y cadenas de los perros y luego los amordazaron, luego recibieron las amenazas de muerte si no obedecían las ordenes que les lanzaron los recién llegados.
Estos personajes estaban vestidos todo de negro y usaban sombreros negros de ala ancha y curvados hacía adelante, también llevaban mascarillas negras, uno llevaba un pañuelo negro que le tapaba la boca.
Una vez doblegados los guardianes, los recién llegados cruzaron los amplios jardines hasta llegar a la casa antigua y abrieron la amplia puerta de 2 hojas y se quedaron admirados del estilo neoclásico de su arquitectura y el inmenso escalera que se bifurcaba en 2, toda de mármol de Carrara, así como los pedestales con los bustos de los antiguos propietarios que habían sido caballeros antiguos pertenecientes a una familia de rancio abolengo muy antigua.
Era de noche y los faroles de la entrada de la mansión estaban encendidos, pero las luces que emitían eran tenues y convertían al jardín en un lugar fúnebre, donde las sombras se alargaban y parecían que perseguían a las personas, también daban la sensación de ser personajes liberados de algún hechizo olvidado.
Dentro de la casa, en el amplio salón de entrada el péndulo del viejo reloj se detuvo a la hora exacta que ocurrió el crimen y al huir el asesino se detuvo frente al espejo gótico y al mirarse su imagen quedó atrapada.
Unos cuervos que anidaban en los vetustos y centenarios árboles del jardín se incomodaron con el ruido y comenzaron a a graznar y a alertar a sus congéneres, produciendo pánico entre las demás aves que se asustaron y levantaron vuelo desordenado, causando extrañeza y produciendo que se levante una gran polvareda mezclada con plumas sueltas por el fuerte aleteo.

El esclavo gladiador africano

 El esclavo gladiador africano

Relatos de Antonio Encinas Carranza


Fue un esclavo que venció a todos los gladiadores blancos en el Circo Romano en tiempos del emperador mas déspota de la historia: Lucio Claudio Cómodo, el último de la dinastía Antonina y cuyo nombre oficial como emperador fue: Cesar Aurelio Adriano Lucio Claudio Cómodo.
Cómodo era un excéntrico aficionado al Circus Romano y gozaba ver las practicas de las luchas romanas y muchas veces escogía a los rivales de las presentaciones siguientes y las formaba con los mas débiles enfrentado a los mas agresivos y corpulentos.
Cómodo era un emperador muy joven, era un atleta y también practicaba las luchas romanas, pero escogía a los rivales mas débiles a quienes los masacraba y cuando se defendían y le hacían frente con valor terminaba degollando a su víctima con su espada.
Se creía un Hércules y gustaba de exhibirse como gladiador, hasta que un día llegó un mercader de esclavos de origen árabe que tenía a varios esclavos africanos negros para venta, sin embargo su ayudante era otro negro africano y no estaba en venta, era un esclavo semi libre, pero unos funcionarios del emperador que andaban buscado gladiadores para proveer al Circo Romano para los espectáculos del emperador Cómodo se asombraron cuando en el mercado de esclavos encontraron a este árabe vendiendo varios esclavos y al ver al corpulento africano le preguntaron si lo vendía:

- Este esclavo ¿cuánto vale? 
- Jelani no se vende.
Contestó el mercader y se quedaron mirándose las caras, inmediatamente fueron a comunicarle al emperador Cómodo, quién estaba bastante interesado por lo que le habían narrado sus funcionarios y salió personalmente a buscarlo, acompañado de la guardia pretoriana y guiado por sus emisarios y al llegar y ver al esclavo obligo al mercader a vendérselo, bajo la amenaza de confiscar a todos los esclavos que tenia en venta e incluso de encerrarlo en la jula de los leones, a lo que el mercader asustado cedió y entregó a su ayudante sin cobrar un solo denario ni medio sestercio.
El corpulento africano fue llevado al Circo y lo encerraron junto a los demás esclavos para prepararlo y entrenarlo y poder llevarlo a la arena del Circo Romano para las siguientes fiestas. 
Era un joven africano de porte atlético, pocas veces visto en el imperio romano, menos en las arenas del mítico Circo.
Cuando llegó el día y estuvo listo para el espectáculo, se abrieron las puertas del Circo Romano y el publico colmó las graderías, luego ingreso el emperador Cómodo y el rugido del publico que colmaba el circo sacudió los cimientos del antiguo Circo Romano, miles de voces lo aclamaban y en coro pedían sangre, muerte y circo.
En el centro de las graderías y bajo la mirada impasible del emperador Cómodo, se inició el espectáculo, luego de varios espectáculos apareció 
un hombre de piel oscura  y que permanecía en pie, jadeante, con la espada firme en su mano que causó la sorpresa del publico que se manifestó con exclamaciones y se tapaban la boca para contener su emoción.
El emperador Cómodo, conocido por su crueldad y sadismo, observaba desde su palco real con desdén al publico y luego a la arena vacía hasta que se dio inicio al espectáculo que poco a poco el publico se fue enardeciendo.
El publico veía en las arenas del Circo Romano, un esclavo de origen desconocido que desafiaba todas las expectativas. Imponente y valiente, se enfrentaba a los más feroces gladiadores blancos, desafiando la muerte con cada movimiento, que con cada golpe
desafiaba todas las expectativas. Imponente y valiente, se enfrentaba a los más feroces gladiadores blancos, desafiando la muerte con cada movimiento, con cada golpe.
Todos los demás gladiadores habían sucumbido ante sus oponentes, pero este esclavo desconocido, con un dominio sin igual de la espada y el escudo, parecía invencible.
Minutos después al rededor del gladiador africano yacían los cuerpos de tres gladiadores romanos, guerreros entrenados desde la infancia, hombres cuya única misión era matar o morir con honor y sin embargo habían sucumbido ante la espada de aquel esclavo africano que se convertiría en la estrella del espectáculo sangriento del Circo Romano 
Cómodo se inclinó hacia adelante en su trono, con los ojos centelleándole por la emoción que le proveía ver la sangre derramada y con una mezcla de sorpresa y diversión. 
No era común que un esclavo sobreviviera a un combate de semejante magnitud y que alguien, sin el favor de los dioses, pudiera hacer temblar la arena con su destreza y con la misma frialdad el gladiador africano fue condenado a muerte, pero era parte del terror romano para exaltar la sangre del publico que se quedó en silencio esperando la respuesta del Emperador Cómodo y Cómodo exclamo:

- ¡Vive! 
Bramó el emperador y la multitud se enmudeció un instante. 
Era un capricho inesperado. 
Un esclavo que vencía a los gladiadores blancos y profesionales debía morir como tributo al honor romano, sin embargo, Cómodo, amante del espectáculo de la sangre y de los desafíos, veía en aquel hombre algo más que un cortó espectáculo.
El gladiador negro alzó la mirada, sorprendido. 
El publico no estaba acostumbrado a la misericordia, menos aún de un emperador como Cómodo.
La multitud rugía con emoción cada vez que el esclavo lograba derrotar a otro gladiador, desafiando todas las probabilidades, sus victorias se volvieron legendarias, y la gente comenzó a llamarlo por su nombre:

- Vive Jelani.
La multitud rugía con emoción cada vez que el esclavo lograba derrotar a otro gladiador, desafiando todas las probabilidades y sus victorias se volvieron legendarias, y la gente comenzó a llamarlo:

- "Gladiador"
Un título que parecía adecuado para aquel que desafiaba a la muerte una y otra vez.

Llegó el día en que Jelani se enfrentó al campeón indiscutible de los gladiadores blancos, un hombre alto y fornido que era temido por su destreza y brutalidad. 
La batalla fue épica, una lucha titánica, que mantuvo a toda la arena en vilo, pero al final, la victoria fue para Jelani quien emergió victorioso, derrotando al campeón con un golpe certero y decisivo.
El emperador Cómodo, furioso por la derrota de su gladiador favorito, ordenó que  Jelani fuera ejecutado de inmediato, pero a medida que los guardias se acercaban, la multitud estalló en una clamorosa protesta, exigiendo la libertad para aquel que los había asombrado con su valentía y habilidad.
Así fue como el gladiador africano que venció a todos los gladiadores blancos en el Circo Romano se convirtió en una figura legendaria, cuyo nombre resonaría en las arenas de Roma y en las vía romanas por generaciones.
Su fuerza y valentía pronto lo habían convertido en uno de los gladiadores más temidos del Circo Romano, ganándose el respeto y la admiración del público.
El gladiador africano, armado con su espada dorada y protegido por una armadura reluciente, comenzó a burlaba a burlarse del Emperador Cómodo quién ordenó la salida de los leones que estaban enjaulados, sin embargo Jelani sabía como tratarlos y logro que se echaran a su lado, la gente enardecida pidió su libertad.
El Circo Romano estalló en gritos de júbilo y Jelani fue aclamado como un héroe y logró convertirse en una leyenda en la antigua Roma, admirado por su valentía y su resistencia ante la opresión.
Jelani se convirtió en un símbolo de esperanza y valentía para todos aquellos que anhelaban la libertad y la justicia en un mundo dominado por la tiranía.
Su historia perduraría mucho tiempo después de su muerte, recordada como un ejemplo de coraje y determinación ante la injusticia y la opresión.

Relatos de Antonio Encinas Carranza

miércoles, 19 de marzo de 2025

El filántropo francés

  El filántropo (Relato)


Relatos y cuentos cortos de Antonio Encinas Carranza


Mensaje recibido de un desconocido, quien previamente solicito mi amistad en una de las mas conocidas redes sociales: 
Soy ejecutivo, economista y filántropo y también banquero mundial, soy igualmente asesor de gestión patrimonial y también un líder humanitario, cuyo propósito es servir a la humanidad mejorando el bienestar y la felicidad de otras personas.
Hola amigo, tu no me conoces pero yo tengo información tuya muy importante, muy relevante y se de muy buena fuente de la clase de persona que eres y que eres una muy bella persona, de tener un alma caritativa, de que eres bondadoso y que quisieras ayudar a los mas necesitados, pero no puedes, de que eres un firme defensor de los humildes, que te agrada compartir, hacer obras sociales, eres muy responsable y solo piensas en el amor a tus semejantes, por tales cualidades quede impresionado de tu personalidad.

- Bien, te cuento que soy de nacionalidad francesa, vivo en Paris, en 
Champs Élysées, a la orilla derecha del río Sena y esta área emblemática es famosa por su espléndida Avenida de los Campos Elíseos, que se extiende desde el Arco del Triunfo hasta la Place de la Concorde, donde también se encuentra el barrio de la Opera y de donde se puede apreciar en todo su esplendor a la Torre Eiffel.

- Te cuento que yo siempre me estoy movilizando entre Paris, Berlín, Roma y Londres por razones de mis negocios, bueno siempre me estuve moviendo porque tengo varias empresas, aquí en Francia tengo algunas empresas y es el centro de mis negocios t tengo una linea naviera en el puerto de Versalles que trabaja mayormente movilizando los embarques de la minas de diamante de Sudáfrica. 

- Pertenezco a la dinastía Rothschild, una de las familias más importantes de la historia moderna, que se convirtió en un linaje de banqueros y financieros muy influyente a partir del siglo XIX, el apellido pertenece a la dinastía de la edad media en la que formaron los Caballero del Temple y fuimos herederos de la fortuna que dejaron los Templarios lo que nos convirtió en una de las familias mas ricas de Europa, actualmente la herencia sobrepasa los 5 mil millones de euros que están invertidos en diversos sectores, como banca, bienes inmuebles, petróleo, autos eléctricos, red informática de comunicación internacional o como comúnmente se le llama: internet y otros que seria largo enumerar y entre mis socios mas conocidos están Elon Musk, Bill Gates, entre otros.
- Soy el único heredero de Los Caballeros del Temple y entre tantos negocios soy impulsor de la siembra de cacao y café en Amèrica y a la vez les compro la producción para importarlo a Europa, especialmente a Suiza donde se producen los excelentes chocolates que se venden en las grandes tiendas de Europa y Estados Unidos y les vendo café a la cadena de cafeterías Starbucks desde 1971 en que con Jerry Baldwin, Zev Siegl y Gordon fundamos esta cadena de cafeterías.
También importo otros productos de África y América donde tengo plantaciones de árboles maderables como la caoba que es una de las maderas mas finas del mundo, aparte de otros negocio y por último y para no cansarte te cuento que tengo negocios  en metales, pero esto no lo vayas a comentar con nadie por que es un secreto muy bien guardado y depende de la seguridad mundial.
Mis ganancias están invertidas en acciones de varias empresas internacionales como Apple, Microsoft, Amazon y Aramco (petróleo de Arabia) y mis utilidades o ganancias están invertidas en acciones de varias empresas internacionales aéreas y cruceros, bancos, hoteles y cadenas de supermercados.
Pero en medio de tanta riqueza surgió la desgracia, yo no tengo familia, mis padres fallecieron en un trágico accidente, no tengo hermanos, actualmente estoy solo, me llegué a casar con una guapa modelo francesa, pero mi esposa sufría del Síndrome de Turner, que es una enfermedad cromosómica que causa esterilidad femenina, caracterizada por la falta de desarrollo sexual, ausencia de menstruación y fallo ovárico, por lo que no pudo tener hijos y ella murió de cáncer al útero, no pudimos tener descendencia, fue algo triste no solo por la enfermedad sino que no pudo cumplir con las leyes de la naturaleza que creó al hombre y la mujer para hacer eterna la generación humana.
Por lo consiguiente y en mi caso yo sufro de un mal incurable y según la lógica y por prescripción de los médicos no tengo curación y pronto voy a morir.
Solo me queda pensar en el amor que recibí, y en reciprocidad estoy dispuesto a entregar o a donar mis mi fortuna para cubrir las necesidades de la pobreza que hay en el mundo, no quiero que mi fortuna vuelva a las manos de otros millonarios.
Por mi salud no se puede hacer nada, es una enfermedad grave, que me tiene inmovilizado y pronto voy a pasar a un estado vegetativo y es cuando el cerebro, la parte del encéfalo que controla el pensamiento y el comportamiento va a dejar de funcionar, el hipotálamo y el tronco del encéfalo, las otras partes del encéfalo que controlan las funciones vitales, como los ciclos de sueño, la temperatura corporal, la respiración, la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la consciencia siguen funcionando, lo que irremediablemente y en el mas breve plazo me van a llevar a la muerte y al morir todas mis propiedades, acciones y dinero va a quedar en manos del gobierno francés y quizás lo utilicen para fomentar la fabricación de armas, para realizar pruebas atómicas o de armas bioquímicas.
Voy a dejar un testamento para donar una parte de mis dinero a diversas instituciones de bien social como asociaciones, ONG, orfanatos, asilos de ancianos y de menesterosos, protección de mujeres maltratadas, apoyos a deportistas, a la lucha contra el cáncer, a Médicos sin fronteras, para ayudar a minusválidos, becas integrales para niños abandonados, entre otros.
Pero una parte será para un proyecto que te voy a encargar y va a ser para ayudar a los mas necesitados de tu país que se que pasan por graves problemas sociales por la tremenda corrupción que existe entre los grupo de poder político desde hace décadas y que debes de asumir el liderazgo para meter a la cárcel a todos los que tiene un cargo en el gobierno y se dedican a la perversiòn y al robo, el uso ilegítimo de información privilegiada y el patrocinio; además de los sobornos, el tráfico de influencias, la evasión fiscal, las extorsiones, los fraudes, la malversación, la prevaricación, el caciquismo, el compadrazgo, la cooptación, el nepotismo, la impunidad y el despotismo, entre otras formas de robarle al estado. 
La corrupción facilita a menudo otro tipo de hechos criminales como el narcotráfico, el lavado de dinero, la prostitución ilegal y la trata de personas, aunque por cierto no se restringe a estos crímenes organizados y no siempre apoya o protege otros crímenes.
Te preguntarás por que te he escogido a un americano siendo yo europeo y la razón es muy simple, porque mi esposa era de tu país y ella siempre me comentaba las malas noticias que provenían del mismo y en memoria de ella es que quiero fundar una ONG o una asociación de ayuda social.
A mi esposa la conocí una vez que viaje al Perù a conocer Machu Picchu, aquella vez viaje de incognito y me hice pasar como mochilero, al igual que mis guardaespaldas y nos alojamos en un hotel en el centro de la ciudad y contratamos a un chofer con su auto de mucha confianza, el que fue recomendado por la embajada de mi país.
En este interesante viaje conocimos Sacsayhuamán, el Templo del Sol, Ollantaytambo, Koricancancha, Chincheros, Choquequirao y otros lugares interesantes que me hizo recordar miss viajes por Roma y Grecia.
Pero lo mas interesante fue conocer a una bella ñusta, si, por que era una hermosa princesa inca a la que la lleve a Europa y esto le causo mucha tristeza, la que se originó por la pena de abandonar las majestuosas montañas de Los Andes y esa tristeza no se le pudo quitar ni con todo el oro del mundo, los médicos que recomendaron llevarla al lugar de sus origines pero yo no les creí y le puse las mejores alfombras, la adorne con flores y oro de 24 kilates, pero sus leyendas andinas fueron mas fuertes que la Torre Eiffel y el río Sena y murió a temprana edad de la pura pena que sentía por sus leyendas andinas.
Por ella compré varios terrenos agrícolas en el Valle Sagrado del Cusco y al morir los doné a la Comunidad de Canas y Canchis para su distribución entre los comuneros mas pobres de la región.
Actualmente tengo una enfermedad que los médicos la han declarado incurable y que con el pasar de los días me voy a ir inmovilizando y en cualquier momento voy a pasar al estado vegetativo, hasta que se paralice el corazón o el cerebro y al no tener respuestas positivas los médicos me han declarado en estado en el que mis funciones biológicas dejaran de funcionar en forma irreversible, como perdí a mi esposa, no tengo familia, no conozco a mis parientes paralelos, primos ni nada.
Para comenzar tengo 380,000 euros en una cuenta bancaria y mi agente a recibido la orden de entregárselo a la persona que yo le indique, también esta al tanto mi abogado
Como tu eres una persona honesta y confiable te lo voy a entregar para que puedas ejecutar el proyecto que te he encomendado: una institución de ayuda a los mas pobres de tu país.
Como ya me has comentado puede ser para construir casas en las montañas, ayudar a los agricultores, a los nativos de la selva, pero por sobre toso que sirva para fomentar la creación de empresas de producción que es la que ofrece mas puestos de trabajo
Si no hago esto el banco se va a quedar con todo el dinero y si yo muero no me voy a poder llevarme nada.
Confío en ti porque se que eres un luchador contra la corrupción y estas a favor de mejorar la situación paupérrima en la que viven los pobres de tu país.
Desde antemano te doy las gracias por contribuir con sacar de la pobreza a los mas humildes de tu país.
Sin embargo el señor Rothschild siendo un veterano empresario no se da cuenta que esta siendo manejado por una red una de fraude financiero a nivel internacional, que lo habían estado siguiendo, vigilando y espiando a través de sistemas de comunicación con dispositivos inteligentes de radiación electromagnética o quizás es víctima de una conspiración aún mayor, donde alguien más ha estado utilizando su nombre para estafar a inversionistas y gobiernos, dado que su empresa naviera está siendo usada para algo mucho más oscuro de lo que imaginaba: tráfico de información política secreta, lavado de dinero proveniente del petróleo o incluso el robo de diamantes a empresas sudafricanas, inversiones en las que había estado interesado el mismo señor Rothschild, por lo que se convierte en un objetivo muy interesante para la mafia internacional.
El viento frío de la madrugada acariciaba las majestuosas avenidas de París mientras las luces de los Campos Elíseos iluminaban el rostro de monsieur Rothschild que en una de sus ultimas salidas estaba vestido con un impecable traje azul marino, saco fuerzas de flaquezas y se levantó sorprendiendo a su enfermera que los cuidaba y a sus fieles compañeros que lo acompañaban y se paró para ver la ciudad desde las ventanas, el renombrado empresario y filántropo observaba la ciudad desde la terraza de su exclusivo apartamento en Champs-Élysées.
A simple vista Mayer Àngels Rothschild, era el epítome del éxito: banquero mundial, asesor de gestión patrimonial y líder humanitario, pero aquella noche, su mente estaba lejos de la opulencia y el lujo que lo rodeaban y era un mortal cualquiera con ganas de vivir.
De pronto su teléfono móvil vibró sobre la mesa de mármol y un mensaje cifrado apareció en la pantalla: 
- La fase final está en marcha, se han sumado más inversionistas, Londres, Berlín y Roma están listas.
Mayer Àngels Rothschild respiró profundo y casi se ahoga, era el mensaje que no esperaba.
Lo que había comenzado como un ambicioso proyecto de inversión ahora se había convertido en un sofisticado fraude financiero de escala global.
Le habían comentado que estaban usando su nombre, suplantando su personalidad
para captar a pequeños empresarios con la promesa de inversiones seguras y rentables y les ofrecían participación en proyectos de infraestructura, tecnología y minas de diamantes en Sudáfrica. 
Se presentaban como una red de filántropos y asesores financieros comprometidos con el desarrollo económico, pero en realidad, el dinero desaparecía en un entramado de cuentas offshore, dejando a miles de víctimas en la ruina.
Rothschild revisó los informes, su línea naviera en el puerto de Versalles, la que  supuestamente había sido utilizada para el transporte de oro, petrolero y diamantes, era en realidad una fachada para mover fondos ilícitos entre continentes y cada transacción estaba calculada con precisión milimétrica, diseñada para evitar cualquier sospecha de las autoridades financieras.
Sin embargo, algo había salido mal, había sido informado que un periodista de Berlín estaba tras la pista del fraude, también había un empresario italiano que, tras perder toda su fortuna, juró vengarse y expondría el esquema si encontraba pruebas contundentes.
Rothschild sabía que el tiempo se agotaba y que el apoyo a los pobres se iba a perjudicar por la labor de los estafadores internacionales, por lo que apuró el desembolso de una fuerte cantidad para ayudar a los pobres se esta parte del mundo.
Sin embargo le propuse que el apoyo sea entregado a las instituciones reconocidas por el gobierno y que me nombrara su representante para vigilar que no hubiera aprovechamiento indebido.
Mayer Àngels Rothschild.

El monje del bosque de Chartreuse

  El monje del bosque de Chartreuse

Relatos de Antonio Encinas Carranza

El bosque milenario de Chartreuse, era conocido como el bosque esmeralda, por el verdor de sus plantas, las que brillaban intensamente en su paisaje natural, y en las noches la niebla temerosa bajaba y cubría a los árboles y a los senderos, los que eran difíciles de transitar porque apenas se divisaba la senda y era un camino borroso donde se cualquiera se podría perder.
El bosque estaba entra las montañas y en cuyos terrenos se encontraba el antiguo monasterio de construido con piedra milenaria y pertenecía a la Orden Monástica de los Cartujos y que fue fundado en el año 1034 y estaba rodeado de saucos en su ubicación en lo alto de los Alpes de Saboya, en donde habían acantilados peligrosos, un puente de piedra caliza y abundantes árboles de las especies hayas y abetos, que se alzaban imponentes en el horizonte, sin embargo, más allá de su belleza, el monasterio guardaba en sus muros antiguas leyendas tristes que el viento susurraba entre las copas de los árboles y que se contaba que era el bosque hermoso pero traicionero y que el convento de piedra a lo lejos parecía un castillo del medioevo, que en sus pasillos aún resonaban los ecos de los cantos que los monjes entonaban en diferentes horas del ida y que era para agradecer a Dios por los beneficios recibidos y que en su interior vivía Fray Françoise, un monje de alma noble, cuya vida estuvo dedicada a la oración y la ayuda de los viajeros que pasaban por aquel.
Se cuenta que cuando los turcos tomaron Constantinopla cerrando la ruta de las peregrinaciones el papa ordenó la primera cruzada a la que asistieron todos los monjes, entre los que estaban los cartujos de Chartreuse y el convento quedo solo a cargo de un hermano cartujo que con el tiempo no llegó a acostumbrarse a la soledad, consumido por la melancolía y el aislamiento, un día abandonó el convento y caminó todo el día y al llegar la noche llegó la niebla y se perdió entre la arboleda del bosque y nunca pudo encontrar el camino de retorno y se volvió un ermitaño, que se alimentaba de los frutos de los árboles y bebía de los ríos o de las aguas que contenían las hojas cóncavas de las ramas de los arboles, imitando a los pájaros.
Cuentan que nunca pudo regresar al convento, también cuentan que, en algunas madrugadas, su silueta aún se podía ver entre los árboles, como una sombra errante en busca de paz para su alma.
También se cuenta que el convento se llenó de polvo, telas de araña y leyendas cada una mas espeluznante que la otras donde las almas de los monjes que viajaron al oriente regresaban a el monasterio y a vagar por bosque. 
Las leyendas y el tiempo envolvieron al bosque de Chartreuse con un aura de misterio, convirtiéndolo en un lugar tan solemne como enigmático, donde la fe y el secreto convivían en un silencio eterno, así mismo sucedió con el Monasterio.
Una de esas historias hablaba de Fray Françoise, uno de los monjes que era de espíritu inquieto que, pese a haber jurado una vida de oración y recogimiento, sintió el llamado de la guerra y partió hacia las Cruzadas, en busca de redención o gloria, Fray Françoise se despidió de sus hermanos bajo la promesa de regresar algún día, pero los años pasaron y nunca hubo noticias de él, lo mas seguro es que murió en alguna de las batallas donde enfrentaron a los turcos selyucidas que habían capturado Anatolia y las Tierras Santas y en las sangrientas batallas que enfrentaron los cristianos contra los turcos paganos que después abrazaron el Islam y c
ontaban los monjes que por un lado los bandoleros acechaban protegidos por las sombras de la penumbra, esperando a los mercaderes y peregrinos que transitaban la ruta que pasaba entre los pueblos cercanos y los Cruzados los enfrentaban con valentía y ponían mucho ardor en el combate.
También contaban sus excompañeros en uno de esos enfrentamientos, Fray Françoise murió como un héroe peleando contra los musulmanes en defensa de su fe cristiana. 
Desde entonces, los viajeros que cruzaban el bosque empezaron a contar historias extrañas:
- Estaba cruzando el bosque cuando de pronto fuimos asaltados y súbitamente se apareció una figura de un monje vestido con un hábito oscuro, este emergió de la niebla y los delincuentes huyeron despavoridos. 

Así surgió la leyenda de Fray Françoise quién se aparece cuando alguien se encuentra en peligro y Fray Françoise con su espada al viento atacaba a los malhechores y estos se arrodillaban pidiendo perdón o desparecían como almas que se lleva el viento.
Sin embargo, surgió otra leyenda con Fray Françoise donde en una fría noche de invierno, siglos después de su partida, los monjes aseguraron haber escuchado el crujir de pasos en el claustro y cuando se asomaron, vieron la silueta de un hombre cubierto por una capa raída, con una cruz de hierro colgando de su cuello y los ojos perdidos en la penumbra. 
Otra leyenda que se formó fue la de una campana invisible que sonaba entre los árboles, y los asaltantes huían aterrados, mientras veían cómo su líder caía de su caballo sin razón aparente, como si una fuerza invisible lo derribara, muchas veces las ramas de los árboles salían volando y tumbaban a los delincuentes, los que aterrorizados juraban no volver mas esos lares, algunos bandidos aseguraban haber visto el rostro del monje en las sombras antes de que sus armas se tornaran pesadas e inútiles y cayeran al piso, los caballos se desbocaban, los cuchillos se rompían, y el bosque mismo parecía volverse en contra de ellos. 
Se dice muchas cosas como aquella que un monje se aparecía entre los árboles murmurando oraciones en una lengua extraña y caminaba con un andar lento, se internaba en el bosque, donde la niebla lo devoraba hasta hacerlo desaparecer.
Desde entonces, algunos personas que se atreven a acercarse al monasterio afirmaban que, en las noches más oscuras, se podía escuchar el lamento de Fray 
François, como si su alma aún buscara un camino de regreso al monasterio que una vez abandonó.
Pero parece que el alma de Fray Françoise protege el bosque de Chartreuse y con su bondad inquebrantable, protegía a las personas que que lo cruzaban y les ofrecía refugio en el convento, dándoles alimento y cobijo, incluso cuando los bandidos exigían tributo a cambio de dejarlos pasar y proseguir sus caminos, una especie de peaje, pero Fray Françoise se aparecía y los protegía logrando que los bandidos huyeran asustados.
Una noche de invierno, los forajidos, hartos de la intromisión del monje, irrumpieron en el convento y lo amenazaron, querían que Fray Françoise dejara de ayudar a los viajeros, o sufriría las consecuencias, pero los monjes, con serenidad y sin miedo, les dijeron que el monje que se les aparecía había muerto hace muchos años, pero los maleantes se negaron a creer en tales leyendas y los bandidos, furiosos, lo golpearon a los monjes hasta arrebatarles la vida y antes de irse, incendiaron el convento.
El fuego consumió las paredes, y el bosque quedó en silencio, pero la muerte no extinguió la leyenda del monje. 
Desde entonces, los rumores comenzaron a extenderse, los viajeros contaban que, cuando estaban siendo asaltados en el bosque, una silueta encapuchada emergía entre la niebla y se oía el eco de una campana inexistente, y los forajidos caían aterrorizados mientras sus armas se caían de sus manos.
Décadas después, un joven historiador llamado Esteban llegó a la región. Había oído la leyenda y estaba decidido a descubrir la verdad, con un viejo mapa en la mano, se aventuró en el bosque hasta encontrar las ruinas cubiertas de musgo y raíces.
Allí, entre las piedras caídas y los restos de antiguos vitrales, encontré algo inesperado: una campana enterrada entre los escombros, intacta a pesar del tiempo. Cuando la tocó, un escalofrío recorrió su cuerpo y una ráfaga de viento sacudió los árboles.
Era el lugar exacto donde estaba ubicado el Monasterio de los Cartujos y con unos amigos arqueólogos decidieron reconstruir el convento.
Hoy en día el Monasterio de Chartreuse a recuperado su prestigio y solemnidad y es un lugar habitado por monjes cartujos que mantienen viva la tradición de oración y contemplación y que vale la pena conocerlo.

Cuento corto de Antonio Encinas Carranza.

jueves, 27 de febrero de 2025

El murmullo del amanecer (Relato)

 El murmullo del amanecer (Relato)

Leyendas urbanas


Relato de Antonio Encinas Carranza


A eso de las 4 a 5 a. m. especialmente los días sábados, antes de que me levantara, era muy temprano, aunque hasta el día de hoy  siempre ha sido mi costumbre levantarme muy temprano, estando todo en silencio se escuchaba un rumor lejano que alcanzaba a oír a través de las paredes del cuarto de mi casa donde dormía, pero el murmullo era mas claro cuando acercaba la oreja a la pared, esto me inquietaba y algunas veces me levantaba y salía a dar una vuelta a la manzana para ver si había alguna fiesta o reunión  con música y bailes, pero siempre fue negativo, era un murmullo de voces que parecía que festejaban algo, el ruido era de voces, risas y música, especialmente de huaynos andinos y el zapateo característico, parecían alegres como si estuvieran en una fiesta.
Leí que las paredes si pueden guardar ruido y suelen soltarlos en las madrugadas, pero también leí que las paredes no pueden guardar ruidos y liberarlos después como si fuera una grabadora, increíble no se ponen de acuerdo.
Posteriormente me entere que hay un fenómeno físico que dice que las paredes antiguas, especialmente las construidas con adobes (ladrillos de barro) guardan los ruidos por mucho tiempo.
Pero fuera de lo paranormal, nos hacemos la pregunta si esto es posible o no, porque yo, personalmente lo he escuchado durante un tiempo, a eso de las 5 de la mañana, en la madrugada, durante un tiempo y no creo que fuera influenciado a pesar que tendría 10 o 12 años de edad, porque no había leído nada al respecto, tampoco nadie me había comentado nada sobre el tema.
Posteriormente me he preguntado:
 - ¿Es esto científicamente posible o simplemente un mito? o ¿es una fantasía mía?.
Pero si recuerdo que algunas veces he salido a esa hora a dar una vuelta a la manzana, buscando el lugar donde se producía algún ruido parecido y nunca encontré nada.
Posteriormente he leído mucho sobre los castillos o casonas antiguas donde se escuchaban voces, gemidos, risas y movían las lamparas colgantes o arañas de luces, también sucedía que se apagaban las luces repentinamente, se habrían las ventanas y volaban las cortinas con el ventarrón que ingresaba al casa y el viento silbante producía gemidos que ponían en punta los cabellos de las personas o las imagenes de personas ya fallecidas que se reflejaban en los espejos de la casona, también sobre los gritos, risas, llantos, gemidos y aullidos de las sombras o almas que bagan silenciosamente bajo la luz opaca o de las velas de las casonas antiguas.
Personas que bajaban de las caleras que comunicaban con los pisos altos.
En todas o casi todas las ciudades siempre hay una o varias casas consideradas embrujadas, como la que hay en Lima, la Casa Matusita es una antigua casa ubicada en el centro de Lima, Perú, en la esquina que forman las avenidas Garcilaso de la Vega y España, esta casa es conocida por la creencia popular de que en ella existe actividad paranormal.
La leyenda sobre la Casa Matusita cuenta que en 1873 una familia japonesa remodeló la casa y se instaló allí. 
Un día, el padre encontró a su esposa con su amante y los asesinó, los descuartizó y tiró los trozos de sus cuerpos por la casa. 
Al atardecer, cuando sus hijos llegaron se quedaron aterrados con los que vieron, por lo que el asesino también los mató y de paso se suicidó sintiéndose culpable de sus violentos y bárbaros crímenes.
A partir de entonces, se corrió el rumor de que la Casa Matusita era un lugar peligroso, y que permanecer allí por cinco minutos era suficiente para ver los asesinatos y enloquecer.
Sobre este tema hay una gran cantidad de historia ocurridas en casi todo el planeta.

Antonio Encinas Carranza