Viaje al norte: 2da parte

Al salir de Lambayeque seguimos por la antigua Carretera Panamericana Norte pasamos por los distritos de Mochumi, Pacora y Jayanca de noche, el calor aumentaba y los pobladores de esos distritos acostumbraban sentarse fuera de sus casa, en las aceras para leer o dialogar con los vecinos, la luz de los autos al pasar los alumbraban dejando marcadas sus estampas en las retinas de los viajeros.
Lo mas interesante fue pasar por Motupe, donde se venera a la Cruz de Chalpón, imagen de la Cruz de Cristo, que según cuenta una leyenda fue creada por un sacerdote guatemalteco que había llegado al Perú y a quién llamaban Padre Guatemala, un anacoreta, un ermitaño que vivía en una cueva en lo alto de el Cerrito de Chalpón, cerca a Motupe que tenía como acompañante una cruz hecha artesanalmente con tronos que encontró y los amarró formando la Cruz de Cristo, después dicha Cruz fue encontrada y mentenida en la misma cueva, lugar que hoy en día origina peregrinaciones y que se venera todos los años ante una multitud de creyentes católicos que llegan de todas partes, incluyendo Cajamarca, Lima y el Ecuador.
Siguiendo nuestra ruta por la antigua Carretera Panamericana pasamos por varios caserios, llegamos a una elevación del terreno, subimos por la Cuesta de Ñaupe llena de curvas peligrosas hasta una altura regular y al bajar y a poca distancia ya estabamos en territorio de Piura y se divisaba una gran sabana cubierta de algarrobos que le daban un aroma particular al aire, al ambiente piurano, aroma que el viento diseminaba, desparramaba, esparcía y nos llegaba a las narices, a la mente marcando los recuerdos y guardandolos en la mente.
Pero también gozamos de un hermosa visión que se repetía cada vez que pasabamos un pueblo o ciudad, ver los inmensos valles llenos de verde, los sembríos de la caña y arroz es invalorable, no tiene precio; estas visiones se dan en casi toda la costa, pero en el norte es mas grande el gozo de los ojos al ver tanta belleza natural.
Recorrimos el valle piurano lleno de cercas que marcan los linderos de las haciendas o comunidades, algunos hatos de cabras, algodonales y sembríos de arroz adornados por los blancos plumajes de decenas de garzas.
Rumbo a la capital del departamento sabíamos que a la derecha estaban las provincias del Alto Piura, es decir Morropón, Chulucanas, Huancabamba y las famosas Laguna de Las Huaringas, lugar favorito de los chamanes norteños donde relizan las limpias y los baños de florecimiento.
A la derecha esta el mar y sus beneficios, el calor, la playa y el cebiche piurano o norteño, pero antes estan l
Llegamos a Piura, media hora después estabamos cruzando La Perla del Chira, asi llaman a la ciudad de Sullana, pero en este viaje la ruta no terminaba, seguiamos al norte, llegamos temprano a Talara, despues de visitar a la familia de Anita y descansar seguimos viaje al norte, a Tumbes y la frontera.
Hice como 6 viajes al norte en varios años y tiene sus atractivos, es agradable manejar muchas horas entre valles y cruzando ríos, después de pasar Talara y El Alto y su playa espectacular de Cabo Blanco que era la playa favorita del escritor estadounidense Ernest Heminway quién acudía a pescar, se dice que merlines y de paso a tomarse todo el licor que se pudiera.
Siguiendo la ruta de las playas piuranas pasamos Vichayito, Mancora, Cabo Blanco, entre otras, luego ingresamos a Tumbes, la Carretera Panamericana corre paralela al mar y el paisaje de esa zona es única, a la izquierda el Pacífico con sus aguas color turquesa y el olor típico del mar, sus amplias playas cálidas, pequeñas caletas de pescadores, restaurantes por todo la Panamericana Norte, donde el principal plato es el ceviche, una cosa es describirlo y otra vivirlo, ya es zona tropical, mucho sol y el mar tibio, bañado por la Corriente de Aguas Calientes El Niño, aquel que cuando avanza al sur y desplaza a la Corriente Humboldt de aguas frías, crea muchos problemas atmosféricos, produciendo fuertes aguaceros, los ríos crecen en su caudal y desbordándose sobre los valles costeños.
Las playas que dejabamos atrás fueron Zorritos, Punta Sal, Canoas, Bocapan, Caleta La Cruz, entre otras.
Es muy diferente al viaje de Lima al sur hacia Tacna y la frontera con Chile, este es muy aburrido, se pasan horas enteras sin divisar otra cosa que no sean cerros, hay muy pocas ciudades, casi todo es desierto, como el de Paracas en Ica, las Pampas de Nazca y después los cerros de Arequipa
Nos quedamos en Tumbes, nos registramos en un hotel, despues de comer, descanzamos todo el resto del día y al día siguiente nos embarcamos hacía la frontera, pasamos Zarumilla y llegamos a Aguas Verdes, último asentamiento humano del Perú, es un lugar con mucho movimiento comercial y donde se encuentra el Puente Internacional que separa Aguas Verdes de Huaquillas en Ecuador.
Aqui en la frontera solo nos separa el río y un puente nos vuelve a unir, es el puente internacional que se abre en las mañanas y se inicia un interminable cruce de personas de ambas nacionalidades hasta la hora del cierre y es cuando todo se paraliza.
Aqui en la frontera solo nos separa el río y un puente nos vuelve a unir, es el puente internacional que se abre en las mañanas y se inicia un interminable cruce de personas de ambas nacionalidades hasta la hora del cierre y es cuando todo se paraliza.
Hay un intercambio comercial tremendo, la gente compra lo que no hay en su país o es muy caro y al otro lado lo compra mas barato, solo esto le da vida a las barreras que puso el hombre para separar a los pueblos, pero es el pueblo el que rompe las barreras.
El segundo viaje al norte,también fue interesante y lo voy a narrar aparte, para no hacer muy extensos estos relatos.
Después pasamos Mórrope, Sechura, Catacaos, Piura, Sullana, Talara, las playas de Los Órganos, Vichayito, Máncora, Punta Sal y Zorritos, luego llegamos a Tumbes.
El viaje de Lima al norte hasta la frontera con Ecuador es muy agradable, hay muchos valles, ríos, mucha vegetación y una ciudad cada hora aproximadamente.
Mas tarde Piura y a las 6 pm aproximadamente llegamos a Talara, ya había perdido la noción del tiempo, eran varías horas manejando con pocas paradas, muchas veces los cálculos del tiempo que dura un viaje falla, pero lo que importa es llegar a su destino o como dicen: arribar a buen puerto.
Es muy diferente al viaje de Lima al sur hacia Tacna y la frontera con Chile, este es muy aburrido, se pasan horas enteras sin divisar otra cosa que no sean cerros, hay muy pocas ciudades, casi todo es desierto, como el de Paracas en Ica, las Pampas de Nazca y después los cerros de Arequipa
Recuerdos inolvidables, viajar por el Perú es impresionante.
Autor: Antonio Encinas Carranza