Mostrando entradas con la etiqueta Felicidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Felicidad. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de junio de 2024

El niño que quiso conocer a Dios

  La Sonrisa Divina: el niño que quiso conocer a Dios


   
Relato corto



Un niño pequeño quiso conocer a Dios y salió de su casa llevando una mochila, en ella colocó varios bizcochos y varias botellas de gaseosas, caminó varias cuadras hasta un parque donde vió sentada en un banco a una anciana contemplando a las palomas, el niño se sentó a su lado para observarlas, abrió su mochila y sacó una gaseosa para tomarla, cuando ya iba a tomar un sorbo de la gaseosa se dio cuenta que la anciana tenía cara de hambre, sacó un bizcocho de la mochila y se lo ofreció, la anciana lo aceptó con mucho agrado y gratitud y le sonrió, su sonrisa era tan bella que por verla otra vez, el niño le ofreció una gaseosa y la anciana le volvió a sonreír.
¡el niño estaba encantado!
El niño y la anciana pasaron toda la tarde sentados en el banco del parque comiendo y sonriendo, sin decir una sola palabra, al oscurecer el niño sintiéndose muy cansado se levantó para irse, pero apenas hubo caminado unos pasos, giró en redondo y corrió hacía la anciana para darle un abrazo, ella también lo abrazo y le dedicó su mejor sonrisa.
Al llegar a su casa tocó la puerta, su madre abrió y notó sorprendida la expresión de felicidad y de paz que irradiaba su hijo y le preguntó:

- Donde has estado y porqué te sientes tan feliz?

- Conocí a Dios y almorcé con Él y sabes una cosa ... tenía la sonrisa más bella que puedas imaginar.
entras la anciana también había llegado a su casa con una expresión de paz y felicidad que sorprendió a su hijo que le preguntó:

- Madre que has hecho hoy que pareces tan feliz.

- Hoy comí bizcochos con Dios en el parque, es mucho más joven de lo que yo creía.


 Anonimo

sábado, 1 de junio de 2024

Los 3 ancianos

  Los 3 ancianos





Los 3 ancianos se reunían al 
- ¿Por qué?

Y uno de los ancianos le explicó:
- El nombre de el es Riqueza, de aquel Éxito, yo me llamo Amor, ahora ve con tu marido y decidan a cual de nosotros desean invitar a vuestra casa.
Al final de la tarde, cuando el Sol moría una mujer salió de su casa y se encontró con tres ancianos de largas barbas sentados frente a su casa, en el jardín, como no los conocía les pregunto:
- No creo conocerlos, pero deben de tener hambre, por favor pasen a mi casa, para que coman algo.
Uno de los ancianos le contestó:
- No podemos entrar a la casa los tres juntos.

Dijeron los ancianos, y la señora pregunto:


La mujer entró en la casas y le contó a su  marido lo que ellos le dijeron y el hombre se puso feliz.
- ¡Que bueno! y ya que así es el asunto, entonces invitemos a Riqueza.
La esposa no estuvo de acuerdo y le dijo:
- Querido porque no invitamos a Ëxito.
La hija del matrimonio estaba escuchando y llegó corriendo con una idea.
- Porque mejor no invitar a Amor, nuestro hogar estaría lleno de el.
- Hagamos caso a nuestra hija.
Dijo el esposo:
- Ve afuera e invítalo a que sea nuestro huésped.
La esposa salió y preguntó a los tres ancianos:
- Cual de ustedes es Amor? por favor pase para que sea nuestro huésped.
Amor se puso de pie y camino hacía la casa, los otros dos ancianos también se pararon y lo siguieron, sorprendida la dama les pregunto a Riqueza y a Éxito:
- Yo solo invité a Amor, porqué ustedes también vienen ?
Los ancianos le respondieron juntos a la vez, a una sola voz:
- Si hubiera invitado a Riqueza o a Éxito, los otros dos hubieran permanecido afuera, pero ya que invitaste a Amor, donde sea que el vaya, nosotros vamos con el, porque donde quiera que haya amor, hay también riqueza y éxito.

lunes, 18 de octubre de 2021

El Tren de la Montaña

 El Tren de la Montaña


El tren


La maquina llegó al cruce y paró, bajaron los ayudantes del maquinista para empalmar las rieles, una vez logrado volvieron a la maquina y retomaron su rumbo, a un kilómetro los esperaba un túnel con final abismal y justo al final de la cueva había una curva y sin disminuir la velocidad la maquina al llegar al final de desviaba a la izquierda y con el chirriar de sus ruedas metálicas marchaba causando pánico entre los habitantes  del lugar alejándose del abismo, el maquinista hacía sonar el silbato y las campanas, los pasajeros suspiraban, los murciélagos del túnel se espantaban y la maquina se alejaba alegremente del abismo, todos se alegraban y hacían la señal de la cruz.
El sonido del tren se incrementaba al discurrir sus ruedas bruñidas por el roce con los rieles metálicos, es una música que suena en las montañas en medio del silencio, la gente alarmada al escucharla se persignaba, daban un suspiro y proseguían con sus labores, hasta que otra boca abierta en las montañas se traga al tren que después de algunos minutos reaparece triunfal por la zaga del túnel para que seguir su curso y así de túnel en túnel y de puente en puente va escalando las alturas abismales, cruzando valles y quebradas, alimentando la sensación de vacío, el poco oxigeno de las alturas relajan el cuerpo y se siente una inmensa paz
Al llegar a lo alto de la montaña y ver como en la soledad el Sol brilla mas y de regalo
escuchar como bajan las corrientes de agua y saber que se llevan los pensamientos negativos.
Al llegar al final de la montaña ya no quieres regresar al pasado, solo quieres respirar profundamente el aire puro para volver a recorrer  los caminos, solo que ahora con mas experiencias.
La montaña te invita a meditar, es como si quisieras alcanzar el cielo, te brinda su paz, su silencio que alguna vez rompe una ave, la que se atrevió a volar mas alto dejando a las mas tímidas abajo.
Es el tren de la montaña y su maquinista es un ángel caído del cielo y que ya no quiere retornar.
Es el tren del olvido queriendo abandonar el Valle de Lágrimas en que estaba sumergido y que vivía buscando el paradero inicial
Mientras que el tren recorre las grandes praderas donde se ocultan los pesares en los aridos desiertos, rueda buscando las verdes praderas donde reside los hermosos recuerdos y para llegar cruzó el puente del río que riega el Valle de las lágrimas donde residen las almas de los seres desconsolados por los mas grandes pesares, los interminables penitentes, los sueños desafortunados, el porfiado desconsuelo y la tristeza que camina con sus pasos lentos y que dejan profundas huellas 
El tren se fue alejando y su imagen se fue diluyendo, solo su aroma se quedó anclado.
Los pasajeros iban sentados mirando distraídos como el tiempo pasaba arrastrando los recuerdos y al final de su recorrido llegó a una estación hermosa y florida rodeada de jardines donde reinaba la felicidad y donde habían varios pasajeros esperando la llegada del próximo tren de color verde esperanza.