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lunes, 3 de abril de 2023

Viaje a la Huacachina

  Relatos de un viajero: La Huacachina


Un viaje al sur

Viaje al sur: La Huacachina

Un domingo en la mañana invite a Anita a tomar desayuno en Lurín, distrito de Lima, a 40 km. al sur, a la entrada de Lurín, era una promesa y había que cumplirla, asi que no esperaba una negativa.
- ¿Anita vamos a tomar desayuno a Lurín?
- Ya, pero esperame un minuto.
- No hay proble, te espero hasta 2 minutos.
Estaba todo conforme y partimos temprano tomamos la carretera que va al sur hasta el desvío, salimos de la carratera por un by pass, subimos al puente Lurín e ingresamos a la pista que lleva a los antiguos restaurantes, en el camino pasamos por delante del Cementerio Parque del Recuerdo donde se encuetra el mausoleo de mi madre Luisa Carranza Q.E.P.D. mas adelante se divisan los restos arqueológicos del Templo Inca de Pachacamac y algunos metros mas allá hay una serie de locales que venden desayunos con tamales, chicharrones y todo para tomar esos ricos desayunos tradicionales típicos limeños, que uno lo toma compañado con un café bien cargadito y bueno, al terminar salimos rumbo a la carretera y a Lima se ha dicho, pero se me ocurrió decirle algo a mi compañera de viaje:
- ¿Anita vamos a Pisco?
Así de repente, sorpresivamente y Anita aceptó, así que cambiamos la ruta, di media vuelta y no fuimos al sur, pasamos las entradas a los balnearios tan conocidos como Santa María, San Bartolo, Punta Hermosa, Pucusana, Asia y tantos otros, luego la ciudad de las frutas, especialmente la manzana: Mala, después pasamos por San Antonio, Cañete, Chincha y de ahí hacia la derecha tomamos la pista hacia Pisco, pasamos Pisco y unos metros mas allá, casí al medio día llegamos al puerto de San Andrés, justo para almorzar, había una hermosa playa y con tan lindo paisaje marino bajamos a comer, hay varios restaurantes típicos, todos ofrecían comidas a base de pescado y platos propios de la zona, salvo el cebiche que se encuentra en todos los confines del Perú, al frente estaba el mar, el muelle de pescadores y algunas embarcaciones balanceandoce perezozamente al ritmo de la marea.
Estacioné el auto y bajamos, no squedamos un buen rato observando el paisaje y luego escogimos un buen lugar para almorzar, una vez elegido, entramos, vimos la pizarra donde están anotados todos los platos del día, escogimos y pedimos bistec de 7 sabores, no demoraron mucho por lo que nos quedamos sorprendidos, nos sirvieron al momento, almorzamos y al final le preguntamos a la joven que nos atendió que pescado era y me contestó que era tortuga marina, nos indignamos porque sabíamos que la tortuga marina está en peligro de extinción, salvo que tengan un criadero especial, pero no, era sacado del mar, contribuyendo con la desaparición de dicha especie".
Al día siguinete salimos de Pisco, la ciudad donde se creó el "pisco" peruano, un aguardiente fino de sabor delicado, hecho de uva y que crea la envidia de otros productores extranjeros; enrumbamos hacia Ica, atrás habíamos dejado la ciudad de Chincha, tierra de insignes afroperuanos, grandes deportistas e importantes músicos.
Llegamos a Ocucaje, gran viñedo y bodega de una de las marcas de vinos y piscos más importantes de Ica y del Perú, pasamos y luego en pocos minutos arribamos a la ciudad de Ica, almuerzo y descanso y al día siguiente, después del desayuno, salimos temprano para conocer el oasis más bello y fresco del mundo: Huacachina, a los 5 minutos ya estábamos dentro del desierto de Paracas y 10 minutos mas tarde y después de cruzar el desierto, donde solo arena se divisaba por los 4 costados, por fin observamos a lo lejos ese hermoso ojo de agua llamado Huacachina, es bellísimo, es llamado el Oasis más lindo del Mundo, nos quedamos toda la mañana paseando por las veredas de la orilla y viendo a lo lejos a los turistas deslizándose por las arenas de las dunas cercanas, de pronto pasó un carrito tubular levantando nubes de arena tras su paso a mediana velocidad, que emocionante espectáculo, antes del mediodía arrancamos para la salida y al llegar al cruce tomamos la ruta de regreso a Lima, llegando como a las 6 de la tarde después de haber almorzado en el camino".
Deslizarse en sus arenas, aventuras en el desierto, carros areneros, sandboard (descensos en la arena en tablas especiales) y los carros tubulares llamados Buggies, a solo 30 minutos de la ciudad de Ica es otra cosa.
Autor. Antonio Encinas Carranza
D. R. (Copyright)


Huacachina

Viaje al Callejón de Huaylas

  Callejón de Huaylas



Viajé a Barranca con Elizabeth, una joven que había conocido en Lima,
Nos habíamos conocido cuando ibamos a comprar a una libreria cercana a la casa de mis padres en el barrio de Monserrate en Lima, siempre llevabamos las listas de utiles de los chicos a esa libreria que era una de las mas surtidas de Lima, en esa libreria atendía una mujer joven, alta, de cabellos negrisimos, con ondas, largas y ojos negros, ella era alta y guapa, a ella todos los habitantes de esa zona limeña la conocían como "la Juanito", apodo o sobrenombre que le pusieron en el barrio por trabajar en la Libreria Juanito, cuyo nombre le puso el propietario de dicho establecimiento comercial a su negocio, era el nombre de su menor hijo y era tío de Elizabeth la joven que conocímos al ir a comprar algún cuaderno o lapicero.
Ella como muchos jovenes de provincias siempre recalan en la capital buscando un norte, un futuro diferente al que le espera en su tierra, dado que en sus localidades era dificil estudiar o trabajar porque no había instituciones educativas superiores, menos trabajos que no sea el campo, cuidar niños o de comerciante informal.
Elizabeth tenía 2 hermanos, la mayor era Sofía, también trabajaba en Lima y estaba de novia, el segundo era hombre, su nombre era Jorge y estaba a punto de casarse, por lo que un día me entregó un parte matrimonial, la invitación adosada describía las particularidades de los novios y tenía una tarjetita en que los novios agradecen la presencia de los invitados.
Elizabeth era la mas apurada para que aceptaramos la invitación y por supuesto no nos negamos, aceptamos de buen grado y el día de la celebración viajamos acompañados de su otra hermana que también residia y trabajaba aquí en Lima.
Como el matrimonio era un domingo, el sábado anterior salimos temprano de Lima, pasamos Ancón, la variante de Pasamayo, Chancay, Huacho, Supe y Barranca en 3 horas recorrimos 200 kilometros sin problemas, nos presentaron a los padre de Elizabeth, al resto de la familia y a algunos amigos, llegamos a la hora del almuerzo que estuvo muy bueno y luego salimos a pasear por la ciudad llegando a la hermosa playa de Chorrillos.
En la noche hubo una pequeña reunión y nos fuimos s dormir, nos habían preparado un dormitorio, al día seguiente nos llamaron a desayunar y vaya sorpresa, había una mesa llena depotajes para servirse: tamales, chicharrones entre otros.
Al terminar volvimos a salir a dar una vuelta por el mercado y la Plaza de Armas, entramos a la Iglesia y regresamoa a la casa a cambiarnos para la ceremonia donde casi no pasó nada extraordinario.
Fue el lunes por la mañana que insinué viajar a Huaraz, invitación que aceptaron con buen agrado.
El lunes salimos después de desayunar y depués de darle una revisión a las llantas del Toyota, siempre el norte, cruzamos el puente del río Pativilca y ya estabamos en Pativilca y mas allá Paramonga donde se encuentra la hacienda azucarera, así como la fabrica de papel Paramonga, pero nosotros tomamos el desvío que nos llevaba al Callejón de Huaylas por lo que tuvimos aubir a Los Andes 
Lo primero que vimos un hermoso cielo celeste, algunas nubes blanquisimas que casi se ´podían tocar y lo mas hermoso fue ver la maravillosa laguna Conococha y a la izquierda el hermoso Callejón de Huaylas ubicada entre las farallones de la Cordillera Blanca a la derecha y a la izquierda la Cordillera Negra, ambas son parte de la Cordillera de Los Andes.
En medio corre hacía el norte el río Santa que desemboca en el Oceano Pacifico al norte de Chimbote en el distrito de Santa.
El Callejón de Huaylas tiene 180 kilómetros de largo, viaje que nos demoró cerca de 2 horas y de una inmensa belleza en la que sobresale el Huascarán ubicada en medio de la Cordillera Blanca, lugares donde se practica muchos deportes de aventura.
En el viaje por el Callejón de Huaylas fuimos dejando varios poblados como Ticapampa, Aija y Recuay, hasta llegar a la capital del departamento de Ancash, la ciudad de Huaraz.
El auto sufre al trepar las alturas, pero después rueda mas agilmente, se le siente mas liviano, debe ser por  el oxigeno que es mas limpio, no se le siente pesado como en la costa.
Después de Huaraz llegamos a Ranrahirca y luego al cementerio de la ciuda de Yungay que esta a pie del Huascarán y que fue sepultado a raiz de un terremoto donde rodaron enormes rocas que cayeron sobre la ciudad sepultandola muriendo los 20,000 habitantes que tenía la ciudad de Yungay.