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viernes, 22 de octubre de 2021

Sala de emergencia

 Sala de urgencias

Sala de emergencia


No todo es tristeza y dolor en la Sala de Urgencias o de primeros auxilios de un hospital, para algunos también hay momentos de alucinaciones, fantasías y diversiones y esto hace mas apasible y entretenida la estancia en un lugar donde hay tanto dolor.

Comenzó con un pequeño resfrío que lo obligaban a estornudar, cada vez con más frecuencia, poco a poco los malestares eran más complicados, se acercó a la farmacia y solicitó que le recomendaran algún medicamento, la señora que lo atendió le ofreció 2 pastillas, un antibiótico y otro para calmar los malestares, compró 3 dosis y dio las gracias y se retiro, volviendo a su casa.
Días después regresó a la farmacia porque le había aparecido una tos que cada vez se hacía más fuerte, mas intenso la señora farmacéutica le ofreció un antitusígeno y un antibiótico y que tomara una dosis una vez al día, pagó, le entregaron  el producto farmacéutico y retornó a su casa, pero no le calmaba, a los 3 días volvió a la farmacia y la farmacéutica le recomendó un jarabe para la tos, lo compró y lo tomo por 3 días y como no le causaba ningún efecto positivo se acordó de un jarabe natural hecho a base de propóleos que es una sustancia elaborada por las abejas, es una mezcla compleja de resinas, ceras, aceites esenciales, polen y microelementos de consistencia viscosa que entre sus principales propiedades es ser antibacteriano y antiviral, muy bueno para casos como asma y neumonía, sin embargo al pasar los días el problema se degeneró y comenzó a preocuparse.
Conforme pasaban los días comenzó a sentirse peor y poco a poco sintió una cierta debilidad que le iba aumentando, se preocupó por una afonía, calambres en las piernas, falta de apetito y el que era muy voraz, aunque con ciertas medidas y mantenía su peso, pero esta vez había bajado cerca de 10 kilos, la tos aumentaba su frecuencia y potencia, preocupado comentó que iba a ir a la posta médica, su hija se ofreció acompañarlo.
Sin pensar como anda el sistema de salud en el país, el día siguiente, era sábado y salieron muy temprano tratando de ser los primeros, cuando llegaron ya habían personas esperando para ser atendidas por algún médico, faltaba una hora para que comenzara la atención, conforme pasaba el tiempo fueron llegando más personas esperando ser atendidas, 6 y 30, 6 y 45, hasta que faltando unos minutos para las 7 a. m. hora normal de atención al público se acercó un empleado a comunicar a los que estaban esperando, ya habían llegado mas pacientes y les indicó que no había atención ese día, salvó para casos de emergencia, los pacientes que estaban esperando comenzaron a reclamar, el empleado comentó 

- Les comunico que el día de hoy no habrá atención. 
- Regresen a sus casas y vuelvan el día lunes.

Ante la insistencia de los pacientes les comentó que ese sábado lo iban a dedicar por orden del Ministerio de Saludo a una Campaña Antirrábica Canina, las personas que estaban esperando se impacientaron, hicieron preguntas y la respuestas era siempre la misma:

- Es una orden del Minsa, hoy no se atiende a nadie, regresen el lunes.

Preguntaron por los médicos, puesto que ellos no son veterinarios y no supieron contestar y lo lógico era que todos los empleado, para médicos y los técnicos y técnicas salen a la campaña y los médicos no pueden hacer nada y alguien no les alcanza las historias médicas.
Como la orden era a rajatabla tuvimos que abandonar la espera y regresar a casa, como era día sábado había que esperar 2 días.
Los 2 días lo paso intranquilo y el día lunes volvieron a la posta y como el sector salud esta colapsado le dieron cita para el día jueves siguiente, así que "caballero no más" se dirigió a la sala de emergencia y solicito ser atendido.

- Enfermera me falta la respiración, estoy mal.
- Que le pasa, que tiene.
- Me ahogo, no puedo respirar bien.
- Lo vamos a pasar al médico para que lo evalúe.

Lo pasaron a un médico que poco atento me hizo algunas preguntas y le extendió un documento al que había agregado sus datos.
Era una orden para ser atendido en la emergencia el hospital Cayetano Heredia de Lima.
Salieron, tomaron un taxi y al llegar al hospital lo atendió una doctora emergenciologa, muy atenta ella, le tomó los datos y lo ausculto, lurgo ordenó que le colocaran oxigeno inmediatamente, depués de un corto tiempo pasó a otra sala donde habían otros pacientes y un técnico de medicina que le indico donde sentarse y le colocó la mascarilla del oxigeno, tenía que esperar hasta que le indicaran a donde lo iban a mandar, ya se quedaba internado, la orden ya estaba dada, la sala era la de Cuidados Intensivos
Lo subieron a una camilla y lo llevaron a una sala, en el camino los camilleros charlaban entre ellos, mientras se apuraban enpujando la camilla.

- No somos simples camilleros, tenemos titulo de "ingenieros de transportes"
- Ja, ja, ja.

Rieron entre los dos mientras llevaban la camilla a toda velocidad hasta llegar a la sala indicada, era su costumbre y asi pasaban sus horas de trabajo mientras trataban de superar la monotonía de su trabajo.
Al llegar se notaba en lo alto de la puerta un letrero que decía "Cuidados Intensivos, sala 2" y al ingresar echó un vistazo rápido y notó que estaba lleno de pacientes todos eran hombres mayores y solamente había un espacio libre, allí estacionaron su camilla, con el se llenó la sala, como había un solo espacio le pareció que lo estaban esperando, de un solo vistazo notó que los pacientes de esa sala estaban en muy mal estado de salud:

- Claro si es una sala de emergencia. (lo pensó)

Era una sala mediana donde habían unos 20 pacientes en sus camillas y 2 estaban en sillas de ruedas, paredes altas, las ventanas pequeñas en la parte alta de las paredes. 
Esperaron al medico internista quién llegó a los pocos minutos y ordenó su ubicación, lugo oerdenó a una enfermera le tomara la presión, calentura y los primeros analisis y ppor último lo conectarona una botella de suero; al quedarse solo pudo cerrar los ojos y dormirse, minutos después lo despertaron y lo levaron a radio para tomarle unas placas, tal y como lo había ordenado el medico internista, los camilleros expertos en esos trances solo cogieron la cama clinica le destrabaron los frenos y comenzaron a empujarla llevandola por los largos corredores del hospital 

El nuevo paciente de Emergencia tenía un acceso de tos persistente, la mirada extraviada, lentitud de movimientos, mareo, respiración defectuosa casi asfixiante y mas allá algunos pacientes convulsionaban
Le conectaron a una botella de suero y al día siguiente en la mañana lo inyectaron y a medio día, recibió dos o tres pinchazos mas, estos atacaban al enemigo, combatían exitosamente, pero además debilitan la flora intestinal amenazada continuamente por microorganismos intestinales.
Cada dos camas estaban separadas por paneles de madera, por lo que quedaban las camas con sus respectivos pacientes, si alguno lo retiraban por haber sido dado de alta o por fallecimiento, no pasaba mucho tiempo en que era siustituido por uno nuevo.
Todos eran mayores y era una sala para pacientes varones y el primer paciente que tenía como vecino era un hombre gordo que tenía problemas estomacales y cardiacos, esto último generado por su excesivo apetito, había comido demasiado lo que le causó fuertes dolores estomacales, lo habían llevado de emergencia y 48 horas después falleció; horas después y luego de hacer una limpieza los camilleros llevaron a otro paciente, un hombre de edad avanzada, este señor estaba pálido y tenía los ojos hundidos, al ingresar le aplicaron un tranquilizante que lo tuvo dormido hasta el día siguiente, luego se fue despertando de a pocos y comenzó a llamar a la enfermera con bastante exigencia y sacudía las barandas de su cama, llegaron corriendo y le aplicaron otro sedante que lo hizo dormir cerca de 24 horas.
Esa noche desperté como a las 4 am y me ví en una sala inmensa cuyas paredes altas tenían ventanas que no se podían alcanzar, estaba rodeado de muchas camas, en cada una había un enfermo conectado a las botellas de suero y con las canulas en las narices que oxigenaban sus pulmones

Las técnicas comenzaron su rutina diaria de limpieza y aseo y afeitado de los pacientes.
Se había acostumbrado a los pinchazos, a que le aplicaran suero en las mañanas y a medio día, al suero le agregaban un antibiótico por que era un liquido muy espeso y causaba dolor si lo inyectaban directamente
Perdió el apetito, como estuvo 15 días y ya había bajado 8 antes de ingresar, en los 15 días que estuvo en emergencia perdió 7 kilos más, llegando a sumar 15 kilos en total de perdida, durante los 15 días no se rasuro la barba como protesta emocional y le creció hasta cubrir los labios, nunca se había dejado de afeitar tanto tiempo y en ese momento pensó que no era cómodo andar con la barba crecida.
Habían pacientes que sufrían mucho, algunos de ellos se quejaban tanto que tenían que sedarlos y a veces los amarraban porque se movían mucho o porque no podían aplicarles los medicamentos que ordenaban los médicos, los somníferos tardaban en hacerles efecto.
Al día siguiente en la mañana comenzaron los análisis de esputo y sangre y prosiguieron a diario, pinchazos en el brazo y a medio día pinchazos en el vientre
a los 2 días lo enviaron a la sala de Trauma Shock, al encontrarse un estado de depresión o colapso del sistema vascular y una insuficiencia circulatoria de los vasos sanguíneos, lo que comprueba que no se está recibiendo el flujo de sangre suficiente y puede producir un síncope temprano al disminuir la circulación pudiendo producir un shock irremediable.
A las 11 am pasaban los médicos para realizar su informe diario, la historia clínica quedaba colgada a un lado de la cama y las placas las dejaban debajo de los colchones
En un momento hubo una orden de enviarlo nuevamente a Trauma shock, llegaron 2 camilleros (auto titulados: Ingenieros de transportes) que lo sacaron a toda velocidad.
Al retornar a las sala 2 de Emergencia varios médicos pasaron, lo revisaron y le preguntaron como se sentía, luego miraron las placas y movieron las cabezas en actitud de preocupación.
Alguien le dijo que era neumonía, que podría ser viral, algún virus extraño, el paciente pensó que podría ser por contaminación ambiental, le preguntaban si fumaba, si tomaba licores o consumía alguna otra sustancia, una forma de preguntar indirectamente si se drogaba, sin embargo pudo ser un diagnostico indescifrable.
Un laboratorista bajito, que parece que sufría de enanismo lo saludaba al pasar, el joven caminaba rápido, alguna vez se acerco a solicitarle muestras de esputo y después se acercaba para preguntar como seguía y la última vez que pasó por ahí le preguntó lo mismo:

- Hola, ¿como sigues?

Al despedirse le ofreció averiguar cual era el verdadero estado en que se encontraba y regresar para contarle lo que había averiguado.
En la tarde los camilleros lo llevaron a toda velocidad como era su costumbre para Tomografía, allí le sacaron una placa a los pulmones.
Tuvo a varios vecinos, algunos pasaron a mejor vida y otros los más afortunados retornaron a sus casas en medio de la alegría de sus familiares.
Para no aburrirse y dado que era muy depresivo se puse a observar a todas las personas que trabajaban en la sala o simplemente ingresaban por algún motivo y luego salían, eran médicos, enfermeras o técnicos y les encontraba algún parecido a algún famoso hombre o mujer, del cine, la televisión, incluso encontró algunos detalles de determinados personajes de ficción
En las mañanas y en las tardes en los cambios de turnos pasaban en grupo los técnicos, las enfermeras y por último los médicos, el día anterior le comunicaron que estaba mejor y que iba a pasar a sala, 

La última vez el medico jefe de la sala preguntó como iba el paciente y le contaron que estaba haciendo un poco de fiebre, 

- ¿De cuanto?
- De 18 grados. (Le contest
aron)

Pero esta vez el médico se asombró y les empetó:

- Como ¿y así me peguntan si le voy a dar de alta? el paciente a adquirido algún virus intrahospitalario y hay que aplicarle los antibióticos correspondiente.

- No, no el paciente se queda.

- Hay que solicitar todos los antibióticos necesarios.

Y se avanzó a ver otro paciente
Según los análisis  el virus que se había alojado en el cuerpo era de características complejas, un organismo proteico de composición cambiante creando anticuerpos en su camino.
Todos se sentían interesados en averiguar, pero también había mucha curiosidad por saber que tenía o de que sufría.
Cada cierto tiempo pasaba un medico o un técnico y le volvía a preguntar:

-¿Fuma ud?

- ¡No!

- ¿Consume o hace uso de alguna sustancia?

Nuevamente sorprendido le indicaba 

- No señor, nada de eso.

El paramédico pequeño de 1.30 aproximadamente pasaba raudo con sus pasos cortos pero ágiles, esta vez se le acercó preguntó por el nombre y le comunicó que le iba a extraer sangre para realizar nuevos análisis,  el mini paramédico lo hacía con mucha experiencia y se movía muy rápido y al terminar, muy educado se despedía, a los pocos días se le acercó lo saludo y le pregunto:

- Buenos días amigo, ¡como va?

- ¡Ya sabe lo que tiene?

Le contestó que no sabía nada.

- Bueno estamos buscando, algo hay, apenas pueda vengo a informarle, ok. cuídese.

Al día siguiente notó a un paciente bajito, moreno y calvo, de aspecto juvenil, bien parado, usaba lentes sin marco, que no parecía enfermo, menos paciente de emergencia, sin embargo, se levantaba  garraba su toalla y su cepillo de dientes y tomaba rumbo al baño, en el camino saludaba como todo un caballero agachando la cabeza o levantando un brazo, al caminar llevaba los brazos a la cintura, de mirada serena y al pasar por la cama de un nuevo paciente le daba la bienvenida en forma muy amigable, no bajaba la mirada para nada, mientras el paciente se ahogaba.
Le encontró un parecido al pacifista de la India Mahatma Ghandi, lo veía igualito, posteriormente notó que "Gandhi" saludaba a todos los médicos, a las enfermeras y al personal técnico, como buen demócrata también dialogaba con el personal de limpieza y terminaban riéndose, posiblemente de algún chascarrillo, también saludaba y conversaba con los pacientes que estaban  en mejor estado de salud.
Al ir al baño muy temprano a lavarse se ponía la toalla al cuello o levantaba su brazo izquierdo hasta la cintura y así también llevaba la toalla y con su cepillo y pasta de dientes en la mano a la altura de la cintura y en la otra mano llevaba su jabonera y maquina de afeitar, en su camino al baño se paraba para a dialogar y hablaba comentado dichos antiguos y los consejos de su abuelita, 
A nuestro paciente sus hijos le llevaban el diario, lo leía y este después desaparecía, alguien se los llevaba y siempre sospechaba en un paciente al que llamaba Mister Dean, el joven moreno, pelado de la cabeza, con mostachos, delgado y bien parado que caminaba con un brazo levantado a la altura de la cintura y que saludaba a todo el mundo. 
Era todo un personaje.

Nuevamente se me acercó el pequeño técnico laboratorista, me saludo cortesmente como era su costumbre y me preguntó:

- ¿Ya sabes lo que tienes?

Lo quedé mirando, mientras tenia las canulas del oxigeno puestas y moví la cabeza negativamente.

- Tienes algo parecido a un virus extraño y no lo podemos identifiar, también pudimos ser alguna otra sustancia tóxica que a invadido tus pulmones, pero de eso ya te va a informar el médico, pero no les comentes lo que te he contado, bueno cuidate, pronto lo vamos a expulsar y te vas a mejorar.
Y se fue rápidito con sus pasos cortos, como siempre lo hacía.
Hasta ese momento yo ya sabía que tenía una infección por contaminación ambiental causada por un vecino que estaba usando talco en forma indiscriminada y nosotros estamos aspirandolo sin darnos cuenta y los pulmones estaban a punto de reventar lo que causaba ahogamiento por falta de oxigeno.
El técnico laboratorista era un hombre simpático, pero también se acercaban otros médicos desconocidos, yo pensaba que eran curiosos o investigadores, me preguntaban lo mismo y se retiraban, algunos muy corteses saludaban y se despedían y enseguida sin darme tiempo a preguntar nada.
Diariamente se acercaban a sacarme sangre o a llevarse muestras de esputo por lo que me pedían que tosiera fuerte y trate de sacar flema y escupiera sobre un embase o plato dee eso que usan en los laboratorios.