Mostrando entradas con la etiqueta Rondas campesinas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rondas campesinas. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de diciembre de 2022

Jefe de Ronderos

 Juanca Quispe Jefe de Ronderos



Cuentos de










Las rondas campesinas se crearon en Cajamarca para combatir el abigeato, el robo de ganado.
Juan Carlos Quispe Paredes era bisnieto de un militar, el coronel Gustavo Quispe Mendoza, que había peleado, en varias batallas defendiendo a la patria, el coronel estaba considerado como el héroe del pueblo y sus descendientes eran muy respetados en Huantará, toda su familia era conocida en la zona y siempre estaban presentes en toda manifestación festiva del pueblo.
Junto a sus hermanos habían heredado una chacra de varías hectáreas y se la habían repartido, cada uno sembraba independientemente y algunas actividades agrarias lo realizaban en forma conjunta, como también podían vender la producción total a un solo comprador y se dividían las ganancias, como era costumbre desde tiempos muy antiguos.
Lo llamaban Juanca, era de talla media, como el común de la zona, corpulento, hacia deporte y jugaba sus partidos de fútbol con los muchachos del pueblo, había estado en el ejercito cumpliendo el servicio militar y solo había estudiado la primaria en el colegio rural, al igual que sus 5 hermanos, en el único plantel escolar de la zona, como todos en el pueblo de Huantará, pues no había secundaria en el pueblo, el que quería seguir estudiando tenía que viajar a otras ciudades y eso era imposible para la mayoría de los jóvenes del pueblo, tenían que trabajar desde muy temprana edad.
Juanca tenía 4 hermanos y una hermana, el era el mayor, le seguían Isidro, Santiago, José e Hilario la menor era Maruja que ya estaba casada con Alfonso Cerna, con quién ya tenía 2 hijos, Alfonso había heredado 2 hectáreas cerca al pueblo y también sembraba papa y otros tubérculos que enviaba al mercado de Chiclayo donde tenía un comprador, Javier Acosta un mayorista que también le compraba la producción de papa a Juanca y a los otros hermanos.
Juanca contrajo matrimonio con María Bermudez Ayala, un chica, que radicaba con su familia en el pueblo y que tenían una bodega, ella tenía 18 años cuando Juanca la pidió en matrimonio, tenían 2 hijas gemelas, nacieron el mismo día, pero con 15 minutos de diferencia, eran igualitas a su madre, las llamaron Ana a la mayor y Alicia a la menor, que nació 15 minutos después, en la familia de María era normal que tuvieran gemelos, habían varios en su familia, era pura genética, herencia pura.
Los miembros de la familia Quispe Paredes eran muy serviciales, colaboraban con todos los trabajos comunales, sino podían asistir mandaban comida y chicha para todos los que estaban trabajando, por esa actitud es que se ganaba el aprecio de todo el pueblo, Juanca era siempre buscado para ser padrino de bautizo de algún niño o niña, nunca se negaba y si no lo escogían, era a uno de sus hermanos, prácticamente era compadre de todo el pueblo, era padrino corte de pelo, padrino de matrimonio, esto ocurrió en 3 ocasiones, también se acostumbraba a nombrar padrino cuando terminaban de construir una casas o la ampliación de la casa o algún techo nuevo, nunca faltaba un motivo, alguien compró un auto o un camión y Juanca era el escogido y como buen padrino aportaba con la comida, trago y regalos para los ahijados, no tenía nada de tacaño, nunca dejó de mandar un regalo, eso si, le gustaba ostentar con los regalos, le gustaba que todo el pueblo se enterara, alguna vez alguien tenía que reemplazarlo, por que no llegó a tiempo a la ceremonia o por que estuvo de viaje.
Cuando Juanca necesita la ayuda para un trabajo en su casa o en su chacra tenía que nombrar a quienes necesitaba, porque si solo lo mencionaba en el pueblo, la mayoría de los vecinos acudían para colaborar y nadie se sentía obligado, todos iban alegres, muy contentos, para ellos se trataba de un gran y respetable amigo.
Como Juanca era muy bien estimado en Huantará, después de pensarlo mucho, se animó a postular para alcalde del distrito, postuló dos veces consecutivas, en la primera ganó por amplia mayoría, al retirarse los otros dos candidatos faltando pocos días para las elecciones, nadie supo por que se retiraron, nadie preguntó en voz alta, hubo algunas preguntas, pero por lo bajo, como llamamos algunas veces solo eran murmullos, pero al final dejaron de preguntar y murmurar, todos en el pueblo se alegraron, el compadre, el amigo de todos era el nuevo alcalde, se reunieron en la plaza del pueblo, llegaron los hermanos del nuevo alcalde con tragos y comida que ya tenían preparado, carne de carnero al palo que era lo tradicional y comenzaron a trozarlo y a repartir, todo el pueblo se reunió en la plaza, se quedaron hasta las ultimas horas de la noche tomando chicha y cervezas, dando vivas y hurras por el nuevo alcalde. 
Su chacra quedó a cargo de sus hermanos, mientras el ejercía el cargo de burgomaestre de Huantara.
Durante los 4 años que duró el primer periodo de su mandato como alcalde, realizó muchas obras en beneficio del pueblo, se pavimentó la calle principal de Huantará que era la capital del distrito del mismo nombre y se inició el afirmado de la carretera que salía del pueblo y llegaba hasta la capital de la provincia, se erigió un monumento al héroe del pueblo, al bisabuelo de Juanca, el general Gustavo Quispe Mendoza y se realizó muchas otras obras menores, pero que eran de necesidad pública.
Durante el periodo en que Juanca fue alcalde, hubo muchas fiestas con harta chicha y cerveza y mucha bulla, música y bombardas, sobre todo la fiesta patronal, la que se celebraba todos los 24 de junio, día de San Juan Bautista, 
En el segundo periodo, solo hubo un candidato, Juanca, pareciera que nadie lo quiso enfrentar, se vocearon varios nombres, pero al final nadie se presentó, por lo que Juanca fue reelegido sin mucho trabajo para un segundo periodo consecutivo y en este periodo y con ayuda del gobierno Regional, Huantara tuvo agua y desagüe.

Defensa y seguridad ciudadana



Juanca había sido nombrado jefe de la ronda de Huantará para combatir a los terroristas y todo andaba bien, la banda armada comenzó a alejarse de Huantara, el pueblo estaba tranquilo, los vecinos no sufrían lo que pasaba en otros poblados, donde  la gente levantada en armas atacaban las comisarias o las alcaldías, también los centros médicos donde robaban las medicinas e instrumentos quirúrgicos, secuestraban jóvenes hombres y mujeres y robaban ganado y comida, mataban a los dirigentes comunales, a los ladrones y los homosexuales y a veces hasta a los bígamos.

Pero el Capitán Coyote estaba orgulloso de Juanca, jefe de las Rondas Populares de Vigilancia de Huantará, porque los terroristas estaban tranquilos en su zona, pero a la vez estaba preocupado por el aumento de las avionetas que aterrizaban en su zona, eso había sido un problema policial, pero todos sabían que los mandos de los terroristas, daban protección y cobraban por cada avioneta que aterrizaba para comprar la droga.
Juanca organizó a los ronderos, les compró botines, uniformes y el ejercito les proporcionó las armas, muy temprano salían a ejercitarse en la plaza principal del pueblo, por una hora aproximadamente y después partían corriendo en pelotones, rumbo a las afueras del pueblo y se organizaban las patrullas, en el grupo habían algunas muchachas valientes, todos eran voluntarios, también habían personas mayores, lo importante es que todos iban de buen humor, por que Juanca les proporcionaba alimentos, temprano tomaban un desayuno preparado por algunas vecinas, así era Juanca, buena gente, por eso lo apreciaban.
Juanca acudía temprano a la salida de las rondas, tenía dos lugartenientes, eran dos vecinos de los que mas conocían a Juanca en el pueblo, pero no conocían todas sus actividades, porque este, era muy cauteloso, cuidaba de su familia, trataba de no involucrarlos en ninguna de sus actividades fuera de las que realizaba en su chacra, para eso tenía muchos amigos, compadres y sabía elegirlos, cada quién en lo que más podría sobresalir, las personas tenemos un lado bueno y un lado malo y oscuro, esa era su modo de elegir a los que se podían prestar para sus diferentes actividades o negocios, por eso, para las rondas había elegido a dos personas que habían hecho el Servicio Militar Obligatorio y eran muy disciplinados, actuaban de acuerdo a la formación que habían recibido.
Sabía cuidarse, delegaba funciones fácilmente y como lo estimaban y trataban de ser útiles con el hombre que siempre estaba presto a ayudarlos, para aquel que tenía un problema económico allí estaba Juanca, listo para apoyar, un sepelio, una fiesta, una deuda, necesitaban viajar a la capital a estudiar o por alguna enfermedad ... por eso lo quieren, por eso también lo cuidan y lo apoyan y eso Juanca lo sabia.