Esclavitud y explotación de personas
Al pasar el tiempo, en uno de esos días, una vecina que conocía sus ambiciones de prosperar le comentó que habían llegado dos personas al pueblo, una pareja de Lima y eran representantes de una agencia de trabajo que buscaban chicas bien, presentables, de buen porte, inteligentes y trabajadoras para ocupar puestos con contratos y con pagos en soles o dólares, según lo que les parezca mejor, necesitaban personal de apoyo y de administración para varios programas de televisión y de espectáculos y tenían muchas otras ofertas, muchas mujeres jóvenes del pueblo se entusiasmaron y desearon solicitar más información al respecto, era una gran oportunidad, también habían disponibles puestos como asistentes al servicio de familias acomodadas, con buenos sueldos, para ello solicitaron mas información,
la vecina les comunicó
- Me enteré que las interesadas se presentarán al día siguiente o sea mañana muy temprano en la puerta del hotel.
Así sucedió, al día siguiente se presentaron las postulantes, las personas recién llegadas dieron sus nombres y nombraron a una agencia de empleos con sede en Lima que colocaba personal para muchas empresas importantes:
- Soy George Urquizo representante de la empresa de colocaciones
- Yo soy Rebeca Saldarriaga secretaria de la empresa.
A las 5 chicas que se presentaron les entregaron regalos polos con membrete de una conocida empresa, pulseras con logos de otras empresas y bolsos de telas igualmente impresos, algunas otras chucherías, todas supuestamente de empresas que eran sus clientes, también les dieron una charla y consejos de manejo personal, para las que estaban interesadas.
Mas no hubo elección, simplemente se interesaron por las cinco jóvenes, les pidieron sus documentos, todas pasaban los 18 años, solo hay que entender que 18 años en las lejanías de las ciudades no es igual a las chicas citadinas de la misma edad, hay un poco de simplismo, inocencia comparado a la de las chicas de las ciudades.
Hubo 2 reuniones de información y al final solo dos jóvenes aceptaron viajar con los extraños, las otras 3 viajarían después acompañadas de algún familiar, un poco enojados:
- Nos llaman primero por si todavía hay las vacantes.
Claudia, fue la primera en presentarse, llegó sola con una maleta, después llegó Fabiola la otra chica que fue acompañada por su mamá y su equipaje, la pareja de extraños tenían un station wagon negro, algo nuevo, de lunas polarizadas, subieron y se marcharon, hacía la capital.
Hubo algo de pena en la partida, el día amaneció con una llovizna menuda y el cielo nublado.
La fiesta (2)
Al llegar a Lima, el auto tomó el camino hacia la zona sur, pasaron todo el centro, la zona metropolitana, siempre rumbo al sur, llegaron a un balneario a la salida de la ciudad capital y cerca del mar y en una de las primeras casas se detuvieron, bajaron todos, cogieron el equipaje y entraron, se pasearon para conocerla, era amplia y acogedora, luego fueron alojadas y atendidas por una señora de unos 45 años aproximadamente, ella fue muy cortés y las atendió con bastante esmero, se llamaba Carmen, del apellido no hay referencias.
Al día siguiente después que durmieron y descansaron les anunciaron que en la tarde a eso de las 6 pm. iban a ser llevadas a una reunión con directivos de una importante empresa de publicidad y que para esa hora se arreglaran, no habían llevado ropa apropiada, pero Carmen tenía disponible un armario con mucha ropa apropiada, incluido calzados y artículos de belleza, las invitaron a que escojan lo que más les parecía conveniente, debían estar impecables, Carmen las ayudó a vestirse y a arreglarse, una vez que habían terminado fueron llevadas en el auto a otro lugar, las llevaron al centro, a una casa muy elegante de 2 pisos, había música desde la entrada, comida y tragos servidos en una mesa, las recibieron 3 varones muy entrados en edad, uno de ellos algo canoso, que parecía un empresario y fue el que les dio la bienvenida y las invitó a comer y a beber, habló bien, fue muy diáfano y alegre, contó algunos chascarrillos, comieron, tomaron y rieron, luego bailaron, pasaron un buen momento, con música alegre, las jóvenes eran casi obligadas a tomar, no estaban acostumbradas a beber tanto, en un momento se sintieron mal y fueron llevadas a los dormitorios por Carmen, que las estaba acompañando, el chofer siempre estuvo presente, la camarera las desvistió, las acomodó, las dejaron que se relajaran, no sabían, ni se habían dado cuenta, habían sido drogadas, no se sentían bien, estaban adormecidas, luego ingresaron los 3 varones, las miraron, se acercaron, escogieron, las tocaron, las besaron, uno de ellos agredió a la chica que escogió cuando se sintió forzada, le cruzó una bofetada, luego hizo como que se había arrepentido, comenzó a besarla y terminaron violándolas mientras las mantenían drogadas, esto sucedió casi toda la noche, por momento intentaron resistirse pero las fuerzas no les sirvieron de nada, fácilmente eran obligadas a drogarse tomando licor mezclado y esparciendo un espray sobre sus rostros, entre los 3 hombres se distribuyeron para violarlas varias veces a cada una; al terminar le noche los varones pagaron una fuerte cantidad, completando el adelanto que recibieron los delincuentes, el chofer era la cara del grupo, luego se marcharon.
Al día siguiente después que durmieron y descansaron les anunciaron que en la tarde a eso de las 6 pm. iban a ser llevadas a una reunión con directivos de una importante empresa de publicidad y que para esa hora se arreglaran, no habían llevado ropa apropiada, pero Carmen tenía disponible un armario con mucha ropa apropiada, incluido calzados y artículos de belleza, las invitaron a que escojan lo que más les parecía conveniente, debían estar impecables, Carmen las ayudó a vestirse y a arreglarse, una vez que habían terminado fueron llevadas en el auto a otro lugar, las llevaron al centro, a una casa muy elegante de 2 pisos, había música desde la entrada, comida y tragos servidos en una mesa, las recibieron 3 varones muy entrados en edad, uno de ellos algo canoso, que parecía un empresario y fue el que les dio la bienvenida y las invitó a comer y a beber, habló bien, fue muy diáfano y alegre, contó algunos chascarrillos, comieron, tomaron y rieron, luego bailaron, pasaron un buen momento, con música alegre, las jóvenes eran casi obligadas a tomar, no estaban acostumbradas a beber tanto, en un momento se sintieron mal y fueron llevadas a los dormitorios por Carmen, que las estaba acompañando, el chofer siempre estuvo presente, la camarera las desvistió, las acomodó, las dejaron que se relajaran, no sabían, ni se habían dado cuenta, habían sido drogadas, no se sentían bien, estaban adormecidas, luego ingresaron los 3 varones, las miraron, se acercaron, escogieron, las tocaron, las besaron, uno de ellos agredió a la chica que escogió cuando se sintió forzada, le cruzó una bofetada, luego hizo como que se había arrepentido, comenzó a besarla y terminaron violándolas mientras las mantenían drogadas, esto sucedió casi toda la noche, por momento intentaron resistirse pero las fuerzas no les sirvieron de nada, fácilmente eran obligadas a drogarse tomando licor mezclado y esparciendo un espray sobre sus rostros, entre los 3 hombres se distribuyeron para violarlas varias veces a cada una; al terminar le noche los varones pagaron una fuerte cantidad, completando el adelanto que recibieron los delincuentes, el chofer era la cara del grupo, luego se marcharon.
Después que se fueron los clientes, las muchachas fueron bajadas al sótano, donde tenían habitaciones ocultas y con paredes forradas para que no se escucharan gritos o bulla, fueron encadenadas con grilletes en los brazos y las piernas, las camas estaban pegadas a las paredes, cuando se despejaron del sopor de la droga, les aplicaron nuevas dosis, al comenzar a quejarse fueron golpeadas y amenazadas,
(3)
Y así las mantuvieron varios días, llegaron nuevos clientes, buscando chicas nuevas, la banda tenía una lista de presuntos clientes, gente con dinero entre los que habían empresarios, militares, profesionales.
Después que se fueron los clientes, las muchachas fueron bajadas al sótano, donde tenían habitaciones ocultas y con paredes forradas para que no se escucharan gritos o bulla, fueron encadenadas con grilletes en los brazos y las piernas, las camas estaban pegadas a las paredes, cuando se despejaban del sopor de la droga, fueron bajadles la dosis, al comenzar a quejarse fueron golpeadas y amenazadas, ya doblegadas y totalmente dominadas, ellas aceptaban todo sin inmutarse, porque cada vez que reclamaban eran golpeadas y nadie quiere ser golpeado.
Al pasar los días, poco a poco eran soltadas ya fueron aceptando su situación esclavizante, mientras tanto, cada vez llegaban nuevos clientes, incluso llegaron 2 mujeres que pagaron por subirse a las camas de las chicas, pasaron de todo en pocos días, es así como trabajan los cárteles y las mafias internacionales y algunos proxenetas que se unen o forman bandas para secuestrar mujeres y venderlas como esclavas sexuales.
Después de poco tiempo fueron separadas y llevadas a distintos lugares donde habían otras mujeres que trabajaban en locales clandestinos, incluso como masajistas aplicando el sexo como adicional.
Posteriormente fueron llevadas al sur del país a trabajar para los mineros informales
Una de ellas quiso revelarse y fue golpeada duramente, la volvieron a encadenar y la drogaron para ser golpeada hasta que pidiera perdón y prometiera ser más obediente,
A veces llegaban al extremo de hincarlas con la punta de un cuchillo, cuando fueron aceptando su condición a una por una les daban algo de libertad, a las otras las comenzaron a sacar a las calles siempre con vigilancia, tuvieron que aceptar, al regreso fueron encerradas en habitaciones oscuras de 2 por 3 metros, controladas día y noche, sin vida, sin intimidad, sin salida.
Les quitaban el dinero recaudado, les prohibían que hablaran con los clientes, si los descubrían eran golpeadas y al cliente lo podrían matar si es que trataba de averiguar mas de lo permitido, no confiaban en nadie.
Carmen, la mujer que las atendió era una prostituta retirada, no tenía familia y se había acostumbrado a esta vida licenciosa, llevaba años con el grupo, ella fue secuestrada, prostituida, golpeada, drogada y nunca más abandonó la casa, ahora ella colaboraba atendiendo a todas las chicas nuevas, las que llegaban por sus propios medios en busca de trabajo y a las que eran secuestradas, incluso algunas eran secuestradas a pedido expreso de algunos clientes, que pagaban inmensas cantidades por sus delirios malsanos, Carmen mayormente contaba con 2 ayudantes: Marcial un drogadicto y Yago que también se drogaba, pero este tipejo era un hombre sin alma y podía matar a cualquiera que le ordenaban, era culpable de varias muertes de mujeres y niños, a los que mataba de muchas formas.
Carmen, la mujer que las atendió era una prostituta retirada, no tenía familia y se había acostumbrado a esta vida licenciosa, llevaba años con el grupo, ella fue secuestrada, prostituida, golpeada, drogada y nunca más abandonó la casa, ahora ella colaboraba atendiendo a todas las chicas nuevas, las que llegaban por sus propios medios en busca de trabajo y a las que eran secuestradas, incluso algunas eran secuestradas a pedido expreso de algunos clientes, que pagaban inmensas cantidades por sus delirios malsanos, Carmen mayormente contaba con 2 ayudantes: Marcial un drogadicto y Yago que también se drogaba, pero este tipejo era un hombre sin alma y podía matar a cualquiera que le ordenaban, era culpable de varias muertes de mujeres y niños, a los que mataba de muchas formas, era un sádico y cruel asesino.Ilusiones perdidas (4)
Las muchachas llegaron cargadas de ilusiones a Lima, con muchos sueños y esperanzas para lograr un buen trabajo, ganar un sueldo, apoyar a su familia y prodigarse un buen futuro, pero el destino cruel y fatal les había puesto una trampa y las había entregado en las manos de una gran banda organizada que secuestraban mujeres jóvenes para convertirlas en esclavas del sexo, así murieron sus ilusiones a punta de golpes, para convertirlas en prostitutas, por un grupo de delincuentes de la peor calaña, una banda organizada al estilo de las grandes mafias y cárteles internacionales.
Fueron al comenzar las negativas y resistencias que comenzaron las palizas, las violaciones, las amenazas con matar a la familia, a los padres, hermanas, hermanos y cuando ya lo habían perdido todo, cuando ya no les quedó dignidad que defender, cuando el miedo se apoderaba de sus cuerpos, aceptaron todo, calladas para no seguir recibiendo golpes.
Recién habían llegado y les pareció años y cada segundo fue un infierno, un olvido de los primeros días era lo mejor, de que valía acordarse de los tiempos en libertad, no podían quejarse, ¿a quién? podrían darse cuenta y eran nuevamente golpeadas.
Nunca debieron de salir de su pueblo, debieron contentarse con lo poco y no ambicionar demasiado, que importaba que la casa fuera demasiado fría, estaba en libertad, ¿para qué?, para nada, para peor que la nada.
A diario recibían la visita de hombres, pero ellas no eran nada, ni siquiera una puta de burdel eran tratadas como animales, ellas eran esclavas, estaban secuestradas, habían perdido su libertad, una banda de delincuentes se habían apropiado de su libertad y eran tratadas a la fuerza y a punta de maltratos, golpes y a veces eran cortadas en cualquier parte del cuerpo, eran amenazadas de muerte con las puntas de los cuchillos que las hincaban hasta hacerlas sangrar, causando dolor y derramando lágrimas y rogando el perdón que nunca llegaba.
Es duro que el dolor sea invisible, que aún sabiendo que vienes engañada, que no quieres hacer lo que haces, que te pegan y te obligan, a esta gente le da igual, ellos son lo peor de este mundo, no sé cómo pueden pagar por abusar de una mujer, así sin defensa ninguna.
No es lo mismo ser meretriz por convicción propia, esto lo ven como una forma de ganarse la vida, cubren sus gastos propios y aceptan lo que les conviene, obligan a que se les respete como a cualquier otro trabajador, incluso pueden pertenecer o formar una asociación civil que las proteja, ellas eligen con quién estar.
Pero esto es otra cosa, es el secuestro de seres humanos, donde otros seres humanos les quitan el derecho de la libertad y los esclavizan, casi igual como en los tiempos de la esclavitud africana, cuando millones de seres humanos eran sacados de sus tierras y transportados a otros lugares y donde las mujeres eran violadas y cuando ya no les servían las mataban sin piedad, muchas veces las tiraban al mar desde los barcos que las transportaban.
Esclavas del sexo (5)
Las mantuvieron encadenadas durante varios días, la banda tenía una lista de presuntos clientes, gente con dinero entre los que habían esos que siempre buscan chicas nuevas y pagan cualquier precio por sexo o por golpearlas y sexo o por drogas, golpes y sexo, era muy fuerte para mujeres jóvenes obligadas a tener sexo esclavo; las tarifas eran altísimas, como eran chicas nuevas y podían hacer lo que quisieran con ellas y a estos clientes no les importaba el precio que exigían, les gustaban ser de los primeros y hacer lo que les viniera en gana con ellas y pagaban los más altos precios por ello; ellas realizan su trabajo en silencio, aceptando todos sus caprichos, si nó eran golpeadas fuertemente.
Los clientes mayormente son empresarios o ejecutivos privados o estatales, también profesionales y altos oficiales de la policía y militares que callan ocultando este execrable delito por satisfacciones personales, también lo frecuentan otros delincuentes.
Las entregaban maniatadas o encadenadas, mayormente drogadas, eran los clientes mas exigentes de cualquier negocio, era un mercado de esclavas.
Con los días y estando ya doblegadas, eran soltadas poco a poco y ellas temerosas iban aceptando su situación esclavizante.
Con los días y estando ya doblegadas, eran soltadas poco a poco y ellas temerosas iban aceptando su situación esclavizante.
Cada vez llegaban más hombres, todos aparentemente de buena posición económica, que pagaban por las mujeres, eran los segundos y las tarifas son más bajas.
Conforme pasaban los días, estos clientes dejaban de interesarse y las esclavas eran trasladadas a otros lugares, de menor nivel económico, eran separadas y llevadas a distintos lugares donde habían otras mujeres, algunas más antiguas que ya habían aceptado su condición y colaboraban con los mafiosos.
Ahora necesitaban nuevas chicas para los clientes más exigentes, que casi siempre las buscan y por ellas pagan las mas altas tarifas, eran gente de las más baja actitud psicológica, hombres trastornados, perturbados psicológicamente. pero con dinero.
Una de las mujeres quiso revelarse y fue golpeada duramente sin piedad delante de las otras, por mas que pedía perdón no pararon, terminaron cortándola en las piernas y la dejaron tirada en el suelo sin atención, después que se retiraron los hampones fue atendida por sus compañeras, tenían que aceptar calladas, si no volvían a ser golpeadas y tal vez cortadas sin ningún miramiento, menos compasión.
Ahora necesitaban nuevas chicas para los clientes más exigentes, que casi siempre las buscan y por ellas pagan las mas altas tarifas, eran gente de las más baja actitud psicológica, hombres trastornados, perturbados psicológicamente. pero con dinero.
Una de las mujeres quiso revelarse y fue golpeada duramente sin piedad delante de las otras, por mas que pedía perdón no pararon, terminaron cortándola en las piernas y la dejaron tirada en el suelo sin atención, después que se retiraron los hampones fue atendida por sus compañeras, tenían que aceptar calladas, si no volvían a ser golpeadas y tal vez cortadas sin ningún miramiento, menos compasión.
Cuando ya creen que están ablandadas, doblegadas y totalmente dominadas, poco a poco las van soltando y las van sacando a las calles, las llevan a los bares y discos, siempre vigiladas, les dan la apariencia de estar libres, sin embargo no pueden moverse, no pueden ir a ningún lado, solo es apariencia.
En sus encierros no pueden escuchar radio ni ver televisión, tampoco ver los diarios ni revistas, no pueden conversar con los clientes; si lo hacen son golpeadas, mayormente terminan con cicatrices, con problemas visuales y el rostro desencajado.
ellas aceptaban todo sin inmutarse, porque cada vez que reclamaban eran golpeadas y nadie quiere ser golpeado, menos en esta forma, sin poder defenderse.
Al pasar los días, poco a poco eran soltadas y fueron aceptando su situación esclavizante, mientras tanto, cada vez llegaban nuevos clientes, incluso llegaron 2 mujeres que pagaron por subirse a las camas de las chicas, pasaron de todo en pocos días, es así como trabajan los carteles y las mafias internacionales y algunos proxenetas que se unen o forman bandas para secuestrar mujeres y venderlas como esclavas sexuales.
Después de poco tiempo fueron separadas y llevadas a distintos lugares donde habían otras mujeres que trabajaban en locales clandestinos, incluso como masajistas aplicando el sexo como adicional.
Posteriormente fueron llevadas al sur del país a trabajar para los mineros informales
Al pasar los días, poco a poco eran soltadas y fueron aceptando su situación esclavizante, mientras tanto, cada vez llegaban nuevos clientes, incluso llegaron 2 mujeres que pagaron por subirse a las camas de las chicas, pasaron de todo en pocos días, es así como trabajan los carteles y las mafias internacionales y algunos proxenetas que se unen o forman bandas para secuestrar mujeres y venderlas como esclavas sexuales.
Después de poco tiempo fueron separadas y llevadas a distintos lugares donde habían otras mujeres que trabajaban en locales clandestinos, incluso como masajistas aplicando el sexo como adicional.
Posteriormente fueron llevadas al sur del país a trabajar para los mineros informales
Una de ellas quiso revelarse y fue golpeada duramente, la volvieron a encadenar y la drogaron para ser golpeada hasta que pidiera perdón y prometiera ser más obediente,
A veces llegaban al extremo de hincarlas con la punta de un cuchillo, a las otras las comenzaron a sacar a las calles siempre con vigilancia, tuvieron que aceptar, al regreso fueron encerradas en habitaciones oscuras de 2 por 3 metros, controladas día y noche, sin vida, sin intimidad, sin salida.
Les quitaban el dinero recaudado, les prohibían que hablaran con los clientes, si los descubrían eran golpeadas y al cliente lo podrían matar si es que trataba de averiguar mas de lo permitido, no confiaban en nadie, pasaban encerradas día y noche, sin vida, sin intimidad, a veces encadenadas y sin salida.
A veces llegaban al extremo de hincarlas con la punta de un cuchillo, a las otras las comenzaron a sacar a las calles siempre con vigilancia, tuvieron que aceptar, al regreso fueron encerradas en habitaciones oscuras de 2 por 3 metros, controladas día y noche, sin vida, sin intimidad, sin salida.
Les quitaban el dinero recaudado, les prohibían que hablaran con los clientes, si los descubrían eran golpeadas y al cliente lo podrían matar si es que trataba de averiguar mas de lo permitido, no confiaban en nadie, pasaban encerradas día y noche, sin vida, sin intimidad, a veces encadenadas y sin salida.
Los delincuentes tenían todos sus documentos y todos los datos de sus familiares, sabían quienes y cuantos eran, sus movimientos, todo lo que sirviera para extorsionarlas, estaban amenazadas de muerte y les pasaron videos donde se veía como asesinaban a las que intentaban escapar y la violencia con que atacaban a las que denunciaban a las autoridades, la muerte violenta de algunos familiares y les aclaraban que si iban a denunciarlos, los mismos policías les pasaban la voz, estaban amarrados y protegidos con policías corruptos.
Ninguna logró escapar en esos tiempos, ni siquiera lo intentaron.
Ninguna logró escapar en esos tiempos, ni siquiera lo intentaron.
El rescate (6)
Un día de esos, estando en un bar se le acercó un nuevo cliente, nunca antes lo había visto, era un joven alto y delgado, de unos 30 años, se saludaron, dialogaron, luego acordaron una cantidad, ella le indicó donde podían ir, era un local cerca, el le profuso llevarla a su departamento, más ella no aceptó, estaba prohibida de salir a cualquier otro lugar que no sea el ya conocido, donde había vigilancia, siguieron conversando, "bueno" indicó el hombre que aparentaba ser algo tímido y callado, salieron del bar y se encaminaron hacia un hostal que estaba a 50 metros de distancia, pagaron, le asignaron una habitación en el segundo piso, les entregaron la llave, subieron y se instalaron en una pequeña habitación sin ventanas a la calle, sin embargo al encerrarse en la habitación, se sentaron en la cama, el no quería sexo rápido, al momento, podía pagar por el tiempo, le ofreció más dinero, ella aceptó, se notaba que era un hombre educado y le agradaba su trato, era muy diferente al resto de clientes con la que frecuentemente trataba, luego comenzó a hablar y contó algo de sus vivencias, narró trozos de su vida, su historia, sus penas y al final acabó derramando algunas lágrimas, sacó un pañuelo y se las secó, se puso sentimental, le tocó las fibras al hablar de una mujer que no lo quería, una historia muy sensible, muy penosa para un hombre callado, "pobre" pensó ella.
Sin embargo ella también pensó que eso no era nada, para lo que ella misma pasaba, "tú no sabes lo que es querer morir todos los días de tu vida" pensó para sí, no podía hablar.
El la miró de soslayo, la vio muy triste, quizás por lo que el había narrado de su vida privada, pero ella no sentía ni el suyo, no sentía nada por lo que a le pasaba, ella estaba en el infierno, quemándose día a día, ardiendo entre las brazas del averno cavernoso, pero bajó la cabeza y miro para otro lado, no quería que el notara su dolor, sufría en silencio, algo que le sucedía desde hace mucho tiempo, no podía hablar porque las paredes tienen oídos y de seguro le caía una golpiza o quizás la podían matar esa misma noche.
Como habían acordado un pago, ella comenzó a hacerle masajes en el cuello, mientras trataba de desvestirlo, cosa al que se resistía con mucha tranquilidad y el cliente empezó a preguntarle por su situación, en una forma de dialogo, como había llegado allí, ella no contestaba y el insistía en forma disimulada, hasta que brotó una lágrima escondida.
Fue suficiente, el dejó de hablar y la miraba en silencio, ya no era la misma persona que hacía una hora había entrado por la puerta, tenía rabia en sus ojos, "nos volveremos a ver" dijo muy despacio y se levantó, le pagó la cantidad acordada y le dio algo más, luego le dio las gracias por su fina atención y se fue, parecía que había entendido el mensaje, un mensaje sin palabras, pero lleno de dolor, de rabia, de impotencia, sacó la billetera, le canceló lo acordado, liego cogió un billete más y se lo alcanzó,
Ella pensó:
- “Que bueno que haya llegado, fue el primero y el único en dos años que ha visto una persona detrás de un cuerpo, ahora cuesta más seguir, porque sé que hay esperanzas, aunque no sea para mí, ojalá sea la Divina Providencia la que se haya acordado de nosotras".
Al poco rato, estando todavía encerrada en su habitación, escucho ruido, que se iba acrecentando, se acurrucó sobre la cama, de pronto algo de gritos, una voz fuerte daba órdenes, un fuerte ruido y una patada contra la puerta, esta cede y se abre de un solo golpe, la tranquilidad se rompió, aparecen armas y gritos, empujones y más empujones, a las mujeres las obligan a levantarse, varias policías mujeres las rodean custodiadas son trasladadas fuera del local, una bus de la policía espera, habían varias mujeres, todas en silencio, callan, temerosas, sus acompañantes también eran policías camuflados, los delincuentes están en el piso, los policías les apuntan con sus armas y con las botas les pisan la cabeza tratando de que se mantengan inmóviles y les colocaron los grilletes, los levantaron y los subieron en un furgón, con bastante cuidado y bien resguardados, siempre tirados en el piso, con las cabezas aplastadas por las botas policiales, eran delincuentes de mucho cuidado y se habían movilizado varios contingentes policiales que habían rodeado varias calles, entre los que había personal de inteligencia, grupos de choque, francotiradores y especialistas en crímenes y bandas.
Las mujeres no podían estar más asustadas, no más de lo normal, el miedo era parte de de todos los días; esto era otro miedo, era pánico, era el miedo a ser libres nuevamente, el miedo a enfrentar una realidad diferente, encontrarse nuevamente con sus familiares, después de 2 años de esclavitud, respirar aire fresco y caminar por las calles sin temores, escoger con quién caminar, volverán a ser libres.
El joven había sido un policía asignado a un operativo que andaba investigando a esta banda de delincuentes dedicados a la trata de esclavas sexuales y había tenido éxito, feliz de cumplir con su papel, con su trabajo a favor de la sociedad, se dio media vuelta, acudió a la estación policial busco su descanso y después de 2 días volvió al trabajo y recibió nuevas ordenes, había que iniciar otras pesquisas para detectar a otras bandas de delincuentes que operan en el tráfico de seres humanos, esa era su especialidad.
Nota del editor: Esta historia es ficticia y se escribió con la finalidad de denunciar el delito de trata de personas con diferentes fines entre ellas la sexual.
Sucedió en el pasado, mas hoy en día se esta logrando el mismo trato para hombres y mujeres, no mas secuestros, no mas explotación, hay que forjar herramientas esenciales a través de la equidad para lograr la igualdad entre hombres y mujeres, hay que dar leyes mas severas para los que transgredan o coaccionen la libertad de los seres humanos y especialmente de las mujeres.
