Mostrando entradas con la etiqueta Río caudaloso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Río caudaloso. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de marzo de 2023

Carretera Central

  Relatos de un viajero: mi viaje hacía la Selva Central 



Logramos viajar al norte varias veces una vez fuimos a Cajamarca, al sur hasta Tacna y otras veces al Amazonas por la Carretera Central. 
El auto no había cumplido el año y sa habíamos hecho varios viajes y como estabamos de vacaciones le pregunte a Ana 
- Anita te gustaría conocer "El velo de la novia"
- Si, pero ¿tu vas a ir manejando?
- Si, claro, conozco la ruta.
Este viaje al centro se inicia en Chosica, de allí la pendiente se va haciendo mas aguda hasta llega a San Mateo un pueblo donde sus pobladores saben que tienen el agua mas pura el mundo y donde se embotella la famosa Agua de Mesa San Mateo, es agua de las fuentes naturales donde se acumulan los deshielos que caen por los destiladeros de las nieves de las altas cumbres de la Cordillera Central.
Desde ese punto la carretera se hace mas empinada, estamos pasando los 3,000 metros de altura y algunos ciclistas e incluso jóvenes skeaters bajan a una velocidad vertiginosa.
Para que los autos trepen las montañas hay que subirlos en primera velocidad y lo hacen sufriendo, casi tosiendo, casi ahogandose, hay que llegar a los 4,200 hasta el Abra Porculla, para  desde allí comenzar la bajada de La Oroya, donde muchas veces nieva y hay que manejar con mucho cuidado.
A partir de San Mateo se divisan los rieles del Ferrocarril Central que van paraleo a la pista y con suerte los vimos entrar por túneles y salir por otro y volver a entrar antes de haber salido del todo, parecía que las montañas se tragaban al tren, era de fabula y también verlo avanzar sobre la estructura de hierro del Puente del Infiernillo a 3,300 metros de altura, en realidad son varios puentes, pero este es el mas impresionante, porque pasa por sobre la cabeza o techo de los autos que suben a Ticlio
Al llegar a la parte mas alta, esta vez estaba todo blanco, es impresionante, las veces anteriores que pasé por Ticlio no había nada de nieve y ahora el frío lo había congelado todo, no se podía manejar, el auto patinaba y se iba de costado, tuve que seguir a un camión que me adelantaba, por las huellas que dejaba el camión que con carga dejaba huellas profundas y ese fue mi camino, sin salir de sus huellas porque corría el peligro de que el auto patine y se vaya de costado y de desbarrancarme o caer por los barrancos.
Como seguía nevando el vidrío del parabrisas (ventana delantera) se llenaba de nieve y las plumillas del limpiaparabrisas se atascaban, esto me obligaba a sacar la mano para retirar la nieve que se acumulaba y mi mano se congelaba al contacto con el hielo.
Ticlio o Abra Porculla es la parte mas alta de la Carretera Central que esta a 4,200 metros sobre el nivel del mar, en el Abra Porculla, de allí bajamos hasta La Oroya donde tomamos un refrigerio mientras soportábamos el intenso frío de las alturas.
Comenzamos a bajar por el lado oriental, hasta que por fin llegamos a La Oroya donde existe un complejo metalurgico, compuesto por un conjunto de refinerias y fundiciones a donde llega el material polimetálico de Los Andes compuesto de 10 metales básicos, a saber: cobre, zinc, plata, plomo, indio, bismuto, oro, selenio, bismuto y antimonio y cuando la refineria funcionaba a todo tren la ciudad sufría de una especie de neblina producto de los humos y gases tóxicos que emanaban de sus altas chimeneas intoxicando a toda la población de la región, siguiendo el viaje pasamos el centro minero de La Oroya, cruzamos el Mantaro, siguiendo la carretera a Huancayo, a medio camino se encuentra el desvío a Huánuco de allí a Tingo María y Pucallpa.
- Que hermoso es el valle del Mantaro, las oroyas (cuerdas y cestos tejidos con ichu) que se utilizaban para cruzar el río cuando estaba en crecida, luego los indicadores de las ciudades cercanas, la Laguna de Junín y por fin el desvio o bifurcación de la carretera, la que va a Huancayo y la otra, la mas enigmatica, mas impresionante, la que va a Tarma y luego pasa por la antigua ciudad de Junín, al frente su hermosa laguna, lugo el desvío a Pasco por un lado y por el otro a Oxapampa.
Paramos en Junín (4,100 msnm) para almorzar y lo primero y mas nos impresionó fue la alegría de los niños, sus pomulos rosaditos, por efecto del frío y la altura.
El viaje que realizamos fue para conocer Huánuco y si fuera posible lo prolongaríamos hasta Pucallpa en plena amazonia cuyo nombre significa: Tierra roja y esta ubicado a orillas del río Ucayali.
Fue un tremendo y hermoso viaje, cruzamos el Mantaro hasta el desvío hacía Huánuco, las variantes a Cerro de Pasco y a Oxapampa, pero nos interesaba seguir y en la ruta llegamos de Ambo y al frente cruzando el río Huallaga esta Tomayquichua, el pueblo donde nació Micaela Villegas, la actriz huanuqueña de la que se enamoró el virrey Amat, poco después llegamos a la ciudad del León de Huánuco, hermosa ciudad andina rodeada de cerros, el puente y luego la carretera que lleva a la selva, a lo lejos se ve el cerro de la Bella Durmiente, cruzar el Callejón del Padre Abad lleno de caídas de agua o cataratas, entre las que logra divisar esta la llamada Velo de la Novia, hermosa caída de agua que hace espuma al chocar con las tantas piedras de la ladera del cerro, llegar a la divisoria, después Tingo María y varios kilómetros mas allá llegando hasta Pucallpa.

martes, 30 de marzo de 2021

Río

 El río: corriente de agua interminable

El río nunca es el mismo


El río en su nacimiento es un pequeño, tenue e insignificante goteo que cae del descongelamiento de los glaciales de las altas cumbres nevadas de las grandes montañas y en un sinfín canto y coro fluye un hilo de gotas interminables que unidas avanzan vertiginosamente como en una montaña rusa, inicia su travesía alimentado por las lluvias constantes y continuas que van aumentado su volumen y que en su caída y en bajada libre se va desbordando por las laderas, iniciando así su vida y en su desarrollo y recorrido ya es un niño pequeño llamado arroyo, de escaso caudal y poca profundidad que se puede cruzar saltando de piedra en piedra, logrando salvar las primeras dificultades el arroyito avanza trémulo y palpitante y conforme va avanzado va creciendo.
Saltando los vacíos de los abismos, donde hay un vacío, da un hermoso salto, llámese cascadas o cataratas, son hermosas y grandiosas, originando la descomposición de la luz y generando el maravilloso Arco Iris.
Las lluvias continuas lo van alimentando y va creciendo, sigue aumentando su cauce y baja en caída libre, al sentirse reforzado y mas fuerte va arrastrando todo lo que va encontrando. 
Es cuando el arroyo  bullanguero, alegre y divertido estando en su adolescencia ya es un arroyuelo o riachuelo, alegre y prometedor que va regando los pequeños valles, llenándolos de vida por doquier y alegrando los campos floridos y las florestas multicolores.
Las aguas del arroyo son tan nítidas y diáfanas como un cristal color turquesa en el que todo se refleja, es difícil distinguir cual es real y cual es el reflejo, cuando asoman los pececillos parecen suspendidos en el aire y a cada paso que hay dar, cuidando de no lastimarlos, pero son tan escurridizos que parecen pequeñas flechas. 
El arroyuelo esta urgido por llegar al llano donde lo esperan ansiosos y sedientos los árboles y los arbustos, para regar los campos de cultivo, los hermoso y fértiles valles y los enigmáticos bosques.
Ya mayor, el riachuelo se hace sentir, ahora brama y es el señor río, de tímido pasó a ser temido, nada lo detiene, todos lo respetan, porque para llegar a ser lo que es, bajó quebrando montañas y arrastrando rocas para hacer un camino y formar su cauce por el que avanza alegre y ruidoso.
Respetado es el señor río y avanza muy orondo y orgulloso por los valles del llano, la pradera, la sabana, regándolo todo.

- Donde nace el río, nace la esperanza de la naciente vida.

Los alegres campos de geranios multicolores y donde la reina es la rosa amorosa se alegran de su fiel amistad, lo que origina un sentimiento que va llenando el ambiente  de olores naturales, como el de la tierra mojada o de la dulce miel derramada, a frutos maduros, a ramas quebradas o flores arrancadas que protestan emitiendo sus aromas quebrantados; es el rezo de la Tierra desde el alba hasta el atardecer donde muchas flores cierran sus capullos y quedan en trances de meditación y otras las abren hechizando a las consecuentes noches. 
Fluye el riachuelo en su suave correr, sin apuros, sin prisa sobre su lecho pedregoso, aligerando el paso, ondulante, espumoso, goza rozando con el pedregal de su lecho, 
Conforme va en su cauce, este se va ensanchando, va creciendo y mayor es su alegría la ver como la gente se va alegrando.
Y salta y ríe al chocar contra el roquedal y sigue avanzando, serpenteando el valle nueva sangre se le va uniendo en una frugal transfusión y en una oquedad que encuentra en su camino se echa a descansar formando una bella laguna de aguas nítida, cristalinas, claras y transparentes donde retoza y goza antes de seguir su camino.
Su cauce va por bosque lluviosos, que insistían en llenar el río, por lo que apura el paso y rumoreando va cantando a los amores que se vuelven ingratos, así arrastra la vida y arrastra los recuerdos que en las noches de Luna evocan los amores que nunca se olvidan.
El río marchaba cargado de sorpresas, sus aguas corren alegres, avanzando y rozando a las piedras que se ríen felices.
Donde baja el río nace la reforzada esperanza de la naciente vida.
El río nunca es el mismo y en su recorrido cada vez mas, apura el paso porque al final hay alguien que lo espera con los brazos abiertos.


Antonio Encinas Carranza

A río revuelto