El agente de espionaje
El agente de espionaje más importante de los últimos tiempos en el país es Johnny Velezmoro Valderrama oficial del Servicio Nacional de Inteligencia, que ostentaba el grado de Capitán, era un policía de pensamientos y visiones claros y de una excelente aptitud mental, Johnny es el hombre ideal para esta profesión ya que nunca rehuía el peligro de las operaciones que le asignaban, aceptaba todas las ordenes que le daban
sus superiores con mucho entusiasmo, le ponía pasión, muchas veces tuvo que infiltrarse en algunas organizaciones criminales y de todas salió y muchas veces nadie se enteraba, era un profesional.
Caminaba siempre despreocupado, iba lento pero seguro, pisaba fuerte y miraba para todo lado, su mirada era rápida y fotográfica, marcaba y regresaba a mirar lentamente, en forma disimulada cuando notaba algo raro.
Se acostaba tarde, después de mirar los noticieros en la televisión y se levantaba muy temprano, de un solo salto, sino tenía que trabajar salía a correr y al terminar pasaba por el gimnasio, era pura energía.
Tiene el don de ubicuidad y aparece justo donde había sucedido algún percance para ayudar a algún compañero de armas donde había peligro, ahí estaba él y siempre iba armado y nunca fallaba un tiro, para mantenerse firme con el pulso acudía a un polígono del cuerpo policial y también practicaba en todos los lugares donde había un tiro al blanco, ferias, centro comerciales, nunca falla un tiro, había ganado muchos trofeos, en su casa tenía una vitrina llena de ellos.
Experto en defensa personal y artes marciales, era Cinturón Negro en judo y karate, conocía algo de Kung fu y lucha greco romana, había participado en varios torneos, era invencible en peleas cuerpo a cuerpo, alguna vez venció a 3 rufianes con golpes a lo Bruce Lee con patadas voladoras y sin despeinarse.Es implacable para perseguir a su presa, incluso si logran huir en auto, el detiene a cualquier otro auto, le enseña su placa policial, incauta al auto, arrima al piloto y persigue a los delincuentes mientras llama con su teléfono móvil a su dependencia pidiendo refuerzos, describiendo al auto que persigue, hace volar al auto pisando el acelerador a fondo y lo lleva casi sobre el aire.
El tiene su propio auto y es velocísimo lo tiene al día con su mantenimiento, vuela sobre el pavimento es de 4 cilindros y tiene una frenada de milésimas de segundo, nunca se malogra, siempre lo tiene al día con el mantenimiento, frenos, neumáticos, batería, bujías, su mecánico sabe lo exigente que es el agente, aunque no sabe en que trabaja.
Su auto es un todoterreno, un fabuloso auto con tracción en las 4 ruedas y desarrolla más de 200 kilómetros por hora, imposible que se les bajen las llantas que son reforzadas y las lunas son a prueba de balas; aunque el auto pareciera estar cubierto por alguna energía especial que impide que nada lo toque o quizás fue fabricado con algún metal que rechaza a las amenazas peligros, psicológicamente esta calificado como proactivo por lo que toma el control en cada acción y decide que hacer en cuestión de segundos o quizás de fracción de segundos.
Cuando está a pie y es atacado, las balas son bloqueadas por algo así como un chaleco protector antibalas corporal, alguna vez lo rozó una bala sin causarle daño, solo fue un raspón y a el nunca se le descarga su Beretta FS92 semiautomática, lleva balas de reserva para todo el día, nunca falla un tiro, donde pone el ojo pone la bala.
Capta todos los detalles con una sola mirada. los analiza en fracción de segundos y descubre rápidamente todos los pormenores de la acción y sus disparos son efectivos.
De mujeres ni que hablar, con solo mirarlas las conquistas y ellas lo miman, lo adoran, aunque estuviera despeinado y con las corbata desanudada.
Como aquella misión secreta que le encargaron para descubrir a una banda criminal formada por nacionales y extranjeros de extorsión a empresarios, al aceptar el trabajo de descubrir a los cabecillas de la banda tuvo que ingresar a una empres de construcción y a hacerse pasar como un ingeniero de obras, colocándose el casco de seguridad blanco, incluso también el chaleco amarillo y caminaba con su radio y celular y en la mano, por ratos se acercaba a una mesa donde estaban los planos de la obra que había aceptado la empresa.
